suscríbete al boletín diario

Opinión

Jóvenes talentos y las demandas de un nuevo modelo laboral


 Por Sebastián López, director técnico Nawaiam.

Sebastián López Nawaiam

¿Cuántos hemos escuchado algunas de estas frases? Los jóvenes de hoy no quieren trabajar… no tienen el compromiso de nuestra época… no tienen interés por nada… no son responsables… son una generación perdida… son afirmaciones que he escuchado en mi carrera como profesional del área de Recursos Humanos, trabajando en grandes compañías y como consultor independiente desde hace ya más de 19 años en Argentina y el exterior. Expresiones que pude recoger en diferentes ámbitos y contextos, como así también en diferentes tipos de empresas. Esto lleva a realizarme las siguientes preguntas que agrupo en 3 ámbitos y que comparto con los lectores para invitarlos a reflexionar.

Desde la mirada de la familia ¿Comprendemos cuáles son las necesidades de nuestros jóvenes?, ¿los acompañamos y escuchamos? Desde la perspectiva de la escuela ¿Todos los jóvenes son iguales, aprenden con los mismos métodos y poseen las mismas motivaciones?

Desde la visión de las empresas ¿Se sienten cómodas y atraídas las nuevas generaciones con las estructuras que trabajamos? ¿Se construyen puentes de respeto, integración e igualdad con los jóvenes para comunicaciones efectivas? ¿Se incluye y valora el aporte de la juventud en términos de visión o percepción del contexto para los procesos de cambio, mejora continua o innovación? ¿Utilizamos herramientas innovadoras para atraer talento? ¿Cuánto tiempo dedicamos a desarrollar y escuchar a los líderes del mañana? ¿Logramos detectar a tiempo a los jóvenes talentos o con el tiempo nos enteramos lo exitosos que son? ¿Cuántos no se han sentido valorados en un trabajo y han cambiado su foco profesional por un jefe/a, una persona, una compañía que los reveló a ser quienes son hoy? ¿Capacitamos teniendo en cuenta los perfiles/talentos de nuestros colaboradores?

Estas y otras tantas interrogantes me llevan al análisis. Haber realizado trabajos o tareas en contrapunto con mis intereses de joven me hizo pensar por qué no hallaba motivación en ciertos trabajos o actividades. Estudiar la conducta humana y los incentivos de acuerdo a cómo somos me llevó a la conclusión de que muchas personas no son felices porque hacen lo que no les gusta. ¿Quién no ha escuchado la afirmación “no es lo que me gusta, pero me da dinero”? ¿No es una forma de ir matando el talento poco a poco?

Todos poseemos un talento, somos buenos/as en alguna tarea o actividad, pregunto entonces: ¿Poseen ayuda los jóvenes para detectar su talento, construirlo y desarrollarlo? ¿Cuántas veces pasamos por arduos procesos de reclutamiento y no recibimos una devolución? ¿Sabemos con claridad cuáles son nuestras capacidades o habilidades? ¿Para detectar talentos utilizamos herramientas innovadoras y objetivas que ayuden al autoconocimiento?

Estas reflexiones que comparto son cuestionamientos de cara a un futuro de constante cambio donde la tecnología y la juventud presentan un papel preponderante. La comunicación, la escucha/empatía, la integración y comprender y potenciar los talentos que cada persona posee son claves para conformar compañías fuertes, motivadas, comprometidas y felices.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes