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Opinión

Impacto de la pandemia en la salud mental: temor, sobrevivencia, ajustes internos/externos


 Por La Tribuna

Dr. Profesor Luis Aguayo
Neurocientífico, U. de Concepción
Programa de Neurociencias, Psiquiatría y Salud Mental
Premio Municipal de Ciencia

Sentir temor es común en seres vivos con sistemas nerviosos más o menos complejos (ratones, simios, humanos), es una respuesta básica de sobrevivencia que se produce en nuestro cuerpo cuando nos enfrentamos a una amenaza real o irreal.  El temor es una emoción que afecta a todo nuestro cuerpo, genera sentimientos y, en este caso de emergencia sanitaria, causa un fuerte rechazo.

Como entendemos que el Covid – 19 está producido por un virus nuevo, desconocido, altamente contagioso, invisible, estamos viviendo bajo un estado de respuesta de lucha o huida, por lo que estamos estresados y nuestro cuerpo sufriendo todos los cambios.  Nuestras vidas han cambiado de manera súbita y completa en las últimas semanas, sentimos que hemos perdido el control, lo que lleva a conflictos profundos en nuestras mentes y esto nos estresa más aún, por lo que el cerebro pierde el control, y nos lleva a experimentar ansiedad, miedo y posteriormente, terror.  Además de ello, estamos actualmente enfrentados a cambios, como el distanciamiento social, el aislamiento social y la cuarentena; todas ellas conductas necesarias para reducir la expansión del virus, algo así como sacarle el oxígeno al fuego.  Al mismo tiempo que nos cuidamos, debemos ser capaces de adoptar una actitud positiva para romper el ciclo de pensamientos negativos que nos inundan y que se potencian con preocupaciones de salud, familia, educación, pago de préstamos bancarios, tarjetas de créditos, etc.  También debemos organizar nuestras vidas a nuestra nueva rutina, manteniéndonos activos y conectados con la familia y colegas, comiendo y bebiendo, idealmente el líquido insípido, en forma saludable. 

Con los cambios en el nivel de actividad, es muy posible que en un par de meses más tendremos aumento de problemas de obesidad y alcoholismo, debido a estas nuevas rutinas; y aquí está lo paradójico, ya que, aunque no nos afecte el virus, llegaremos al médico con otros problemas que pueden ser aún más graves.

Es claro que el teletrabajo no es fácil; ya que no somos muy responsables con nuestras obligaciones en materia de generación de productos y somos pésimos siendo nuestros propios jefes.  Hemos pasado unos pocos días en esto y la situación pudiese durar meses, incluso medio año, según algunos expertos.  Con esta perspectiva aparecen preguntas como; ¿estarán nuestros trabajos disponibles? o ¿seremos necesarios para lo que hacíamos antes de este terrible periodo? Eso nos causa pensamientos y emociones cruzadas y más estrés en nuestras mentes, ya exigida al máximo con lo que estamos viviendo.  La vida ya era compleja antes de la pandemia, ¿cómo podremos manejar el trabajo en un estado nuevo de cosas?  Es aquí donde es importante contar o formar parte de una red de apoyo de familiares, colegas y amigos que permitan aliviar el peso de lo que estamos viviendo.

La ciencia y tecnología serán fundamentales para controlar los efectos directos e indirectos de la pandemia y debemos entender que necesitamos aumentar el apoyo a estas actividades, para aumentar el conocimiento acerca de esta y otras enfermedades. 

Para sobrevivir mentalmente estos meses, es recomendable establecer regularidad en la rutina diaria, el establecimiento de objetivos modestos, dentro de otros más ambiciosos, tomar periodos de descanso, consumir suficiente agua y tomar colaciones de manera ordenada y nutritiva.  Igual que nuestro cuerpo, es fundamental que nuestra mente se mantenga lo más saludable en este periodo, ya que necesitaremos todas sus capacidades cuando este periodo de emergencia termine y necesitemos volver a empujar la máquina de la producción, la economía, la educación, etc.  El país y el mundo estarán convulsionados y necesitaremos todo para volver a la normalidad lo antes posible.  Por último, lo básico para una mente sana es, alimentación balanceada y nutritiva, abundante agua, no abuso de sustancias que afecten el cerebro, alcanzar una rutina a la brevedad, descansos cortos durante el día, relajación mental por 5 minutos a media mañana y tarde, higiene de sueño, busca de redes de apoyos efectivos y lo más importante, ser optimista y no pesimista (mirar el vaso mitad lleno).

Especial Coronavirus

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