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Opinión

Navidad y vacunas


 Por La Tribuna

Erik Álvarez , Enfermero

Académico de la Facultad de Medicina UCSC

Investigadores estimaron que si Santa Claus entregase regalos de Navidad a todos los niños que tuvieron buen comportamiento en el año, tendría que visitar alrededor de un 90% de los hogares que celebran esta fiesta. Ahora ¿qué pasaría si en estos hogares existiese algún niño enfermo con alguna enfermedad infecto-contagiosa como el sarampión o la influenza?, pues nos encontraríamos con un viejito pascuero, que por estar en contacto con ellos, se transformaría en un propagador de estas enfermedades a los distintos hogares que visitase.

Frente a ello, es importante recordar que no todos los países se encuentran en la misma etapa de desarrollo, por lo tanto, no todos cuentan con recursos económicos para tener un buen sistema de salud y por ende no todos cuentan con un buen programa de vacunación. Por otro lado, existen países que tienen recursos y un excelente programa de vacunas, pero conviven con padres que forman parte del llamado “movimiento anti-vacunas”, cuyos hijos lamentablemente no se encuentran inmunológicamente preparados para enfrentar este tipo de enfermedades, teniendo ellos muchas veces el peor de los desenlaces, la muerte.

Los investigadores japoneses, luego de realizar una simulación de transmisión de la enfermedad, considerando a “Santa” como un factor propagador de esta, observaron que en aquellos hogares donde los niños y sus padres se encuentran vacunados, la posibilidad de contagio frente a la exposición era mínima, en otras palabras, la probabilidad de un brote de la enfermedad era muy baja. Pero ¿qué pasaba cuando visitaba un hogar dónde los niños o sus padres no estaban vacunados?, en estos casos la posibilidad de contagio y de brote de la enfermedad aumentaba hasta en un 21%.

No olvidemos, que las únicas medidas que evitan el contagio de enfermedades infeccionas no son las vacunas, existen otras medidas que podemos adoptar y ayudar así a disminuir la probabilidad de contagio de enfermedades infecciosas, las cuales debemos incorporar en nuestro diario vivir, ya que la globalización permite que las enfermedades viajen rápidamente de un país a otro, y no sólo nos vemos expuestos a ellas en la fecha en que “Santa” viene a visitarnos.

Más allá de lo anecdótico que le haya parecido este artículo, como profesionales de la salud nos parece relevante, aprovechar esta oportunidad para recordar que, aunque por mucho tiempo las enfermedades infectocontagiosas fueron perdiendo terreno, actualmente observamos un reaparecimiento de enfermedades que se consideraban bajo control. Por ahora, permítanos recomendarle considerar medidas tales como la vacunación, el lavado de manos frecuente, la conciencia sobre las infecciones de transmisión sexual y sobre el fenómeno la automedicación, que para el caso de los antibióticos ha provocado que microorganismo desarrollen resistencia a los tratamientos conocidos. Por nuestra parte, la investigación seguirá generando conocimiento, que sea beneficioso para la vida de la población.

Especial Coronavirus

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