martes 16 de julio, 2019

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Opinión

La Historia no termina


 Por La Tribuna

ALEJANDRO MEGE

La controversia que ha producido la poda del  currículo escolar,  recargado de asignaturas y contenidos que no se logran desarrollar en su totalidad, ni menos aprehender y entender, adolece del equilibrio   entre qué recortar y qué dejar como obligatorio para no afectar la formación integral de los estudiantes, propuesta por el Consejo Nacional de Educación (CNED), ha recibido   la aprobación por haber reducido la cantidad de asignaturas de carácter obligatorio a 6 y haber reivindicado Filosofía ( en su momento desterrada del programa de estudio por el delito de ayudar a pensar) y también el rechazo por haber dejado fuera el ramo de  Historia como obligatoria en 3º y 4º medio, relevando Lenguaje y Comunicación por estimar que tiene más atributos que Historia para crear pensamiento crítico, capacidad de análisis, expresión oral, entre otras habilidades, cuando la  Historia no solo  contribuye a formar las mismas capacidades y habilidades del Lenguaje sino que, ayuda a comprender el mundo en que vivimos aportando antecedentes del pasado que fueron la génesis de lo que somos.  La Historia les enseña a los  miles de estudiantes que cada año desfilan en homenaje a los héroes de la patria el mensaje de una época vivida antes que ellos; les explica por qué existen los museos; lo que justifica  el estudio del pasado  por ciencias como la Antropología y la Arqueología; la Historia   da luz  del contexto en que se escribió la Biblia  hace más de dos mil años, para analizar y comprender la palabra que encierra y que sustenta la fe de miles de fieles; la razón y el sentimiento del porqué visitamos los cementerio donde yace el recuerdo de nuestros antepasados. La Historia nos aclara que la democracia no un concepto creado por los políticos de los años recientes. La Historia está en la raíz de todas las actividades, acciones y creaciones humanas; no tiene fin, no se le puede acorralar ni recortar, está viva, aunque  se le desvalorice por quienes piensen que  ya no es tan necesaria como una herramienta para sobrevivir en la individualista y competitiva sociedad global, donde la tecnología y la economía fija las reglas y los estándares de cómo  podemos o debemos vivir en una libertad restringida por lo que cada uno posee.

La asignatura de Historia nos permite el aprendizaje y uso del Lenguaje en el desarrollo de habilidades y competencias para dialogar, escribir, redactar, investigar, resumir, expresarse, disentir, comparar, comprender, reflexionar, criticar, valorar…

  La Historia, tanto como el Lenguaje, habilita para comunicar y comunicarse en el mundo en el que se vive y que, al final de cada día, ya será Historia y no por ello dejar de ser  importante en la existencia de cada cual.

Las deficiencias que presenta el uso del  Lenguaje, siendo una habilidad transversal a todo el currículo escolar, en ninguna asignatura se puede descuidar ni menos obviar su uso, leyendo bien, comunicando mejor, escribiendo legiblemente, corrigiendo  ortografía, ampliando vocabulario, expresándose con claridad y coherencia. Todas las asignaturas y actividades  del currículo pueden ayudar al Lenguaje, sin necesidad de sacrificar a ninguna de ellas.

Alejandro Mege Valdebenito.


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