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Opinión

Una nueva oportunidad para alcanzar la inclusión educativa

Faviola Inostroza. Jefa de carrera Educación Diferencial Universidad Santo Tomás Los Ángeles.


 Por La Tribuna

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Ha comenzado un nuevo año escolar y, con ello, una nueva oportunidad de alcanzar (o seguir avanzando hacia) la inclusión educativa. Con el avance de la sociedad, hacia un lugar que acepte y promueva los derechos de todos los ciudadanos, se ha levantado un modelo de comprensión multidimensional denominado el “paradigma de la sociedad inclusiva”, en donde se comprende que el funcionamiento de la persona que  presenta necesidades educativas especiales (barreras para el aprendizaje: concepto más adecuado)  dependerá netamente de la relación existente entre la persona y las limitantes o posibilidades que poseen los entornos en que se desenvuelve, por lo que su desempeño variará dependiendo si el ambiente es más o menos facilitador.

En septiembre próximo se cumplen 10 años desde que el Ministerio de Educación emanó el Decreto N°170, el cual fija normas que determinan a aquellos los alumnos con necesidades educativas especiales que serán beneficiarios de las subvenciones para educación especial, pero más allá de eso (aquel que nos guste o no en su esencia), esta década ha permitido visibilizar la existencia de la diversidad en el aula, acompañada de diagnósticos, necesidades de apoyo, barreras para el aprendizaje y profesionales competentes que deben entregar estrategias oportunas y pertinentes a los estudiantes que así lo requieran.

Bajo este decreto, en nuestro país se atienden a más de 250.00 estudiantes que requieren de apoyo especializado por medio de los Programas de Integración Escolar (PIE), promoviendo  la colaboración, planificación de recursos, generación de actitudes, lógicas de trabajo colaborativo y prácticas dentro de la comunidad educativa, siendo el foco de esta política el mejoramiento de las escuelas en cuanto a aprendizajes de todos los y las estudiantes y el desarrollo institucional de la escuela (Mineduc, 2015).

¿Ha sido esto suficiente para lograr la inclusión educativa? Evidentemente no, pero sí constituye un gran esfuerzo, sensibilizándonos en la comprensión de que lo que realmente se requiere para atender a la diversidad es promover y permitir que los estudiantes que presentan una necesidad educativa especial, con igualdad de oportunidades, puedan acceder al sistema educativo, se mantengan y, finalmente, egresen con las competencias (de acuerdo con su individualidad) que la sociedad actual nos demanda.

Entonces, esta “nueva oportunidad” en un “nuevo año escolar” de alcanzar la inclusión consiste en aceptar que la diversidad es una realidad inevitable en una sociedad democrática, lo cual implica un fuerte compromiso de todos los actores del sistema educativo: política pública, Ministerio de Educación, establecimientos educacionales, directivos, docentes, familias y comunidad.

La gran Gabriela Mistral plateaba que "La humanidad es todavía algo que hay que humanizar”, por lo que una vez que superemos el concepto de inclusión, hablaremos de “convivencia”, concepto que podemos abordar en una próxima ocasión.

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