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Opinión

Un agradecimiento especial

Para las enfermeras y enfermeros, paramédicos y auxiliares del hospital Los Ángeles que les correspondió atender a mi mujer, por su buena atención, gracias, muchas gracias, lo bueno hay que reconocerlo y lo malo denunciarlo.


 Por La Tribuna

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Esta vez me permito reiterar  mis agradecimientos a quienes han hecho posible la lenta recuperación de mi mujer esposa Teresa de Jesús, a los señores médicos, dos hermanos doctores el hospital de Alta complejidad Guillermo Grantt Benavente de Concepción, los cuales exitosamente salvaron a mi mujer de las garras de la muerte, después de haberse debatido en ella por muchos días, todo por culpa de médicos inexpertos de Mulchén, por hechos que ya he relatado en este mismo diario.

Me es oportuno señalar que esto se suma a la gestión humana de la señora Marta Caro A. ya que fue la que determinó o medió que la hospitalizaran, después que una semana fue vista por 5 veces en urgencia en el hospital de Mulchén, que siempre los médicos que la atendieron se negaron a su hospitalización, pese a su gravedad.

Cabe destacar que la Dr. Caro, una mujer profesional digna del cargo que ostentó, dio todo o me dio todo su apoyo para que mi mujer esté en las condiciones que ahora está, en que se ha ido recuperando muy lentamente, pero satisfactorio, ha llegado el momento, que el día sábado recién pasado pudo comer por vía cuchara su cena con sus propias manos. Gran alegría y satisfacción familiar. Falta mucho, pero ha dado una buena señal de recuperación.

Quiero destacar, además, la preocupación de muchas personas familiares y otros que han estado muy preocupadas y pendientes de la mejoría de mi mujer, muy especialmente la de mis cuñados Manuel y Marcelino, a los cuales les debo todos mis agradecimientos aparte de toda mi estima para ellos.

Después de destacar lo bueno debo hacer público también la actitud del Dr. Ramón Segovia, jefe de Neurología del hospital de Los Ángeles, un médico que de su profesión sabe bastante, pero que es un profesional carente de criterio, conciencia, jugándoselas de principio a fin dar de alta a mi mujer en el estado grave que permanecía o, de lo contrario, ser trasladada al hospital de Mulchén, cosa que lo consiguió.  Lo que es peor, expresó dichos incompatibles con su profesión, manifestando que mi mujer era un cacho para el servicio y otros términos que terminaban en un acoso psicológico, hecho este que se ha dado cuenta oportunamente a la Presidencia de la República, ya que no es posible aceptar actitudes como estas, incompatibles con el desempeño de un buen profesional, que no le da derecho a maltratar a una familia, al margen de todo protocolo legal. Es más, ahora coludido con el Dr. Vega, de Mulchén, están tratando de conseguirle el alta con actitudes mañosas, mal intencionadas y antojadizas.  El hecho le fue informado al director de este hospital.

Para las enfermeras y enfermeros, paramédicos y auxiliares del hospital Los Ángeles que les correspondió atender a mi mujer, por su buena atención, gracias, muchas gracias, lo bueno hay que reconocerlo y lo malo denunciarlo.

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