sábado 19 de octubre, 2019

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Paternalidad de las AFP tiene el ADN Piñera

Alejandro Navarro, senador.


 Por LESLIA JORQUERA

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 Un estudio realizado por la USACH en 2017 arrojó que un 60,3% de los chilenos cree que el sistema de AFP debe ser reemplazado por uno público y solidario. Y sólo un 4,9% considera que el actual sistema es apropiado y debiera mantenerse.

En países desarrollados como Finlandia se trabaja como máximo hasta los 68 años y en el caso de Suecia la edad de jubilación es a los 65 años y con derecho a trabajar hasta los 67 años. El promedio de las pensiones en Suecia es de mil dólares ($694 mil pesos) y en Finlandia la jubilación mínima garantizada es 753, 58 euros (poco más de $592 mil).

En Chile, el Presidente Piñera nos quiere imponer hoy una reforma de pensiones donde los trabajadores y trabajadoras jubilen a los 70 años para sobrevivir a las bajas pensiones. El 91,6% de las pensiones de vejez que pagan las AFP en Chile son menores a $156.000 y en el caso de la mujer la pensión promedio es de $100 mil.

Esta reforma no tiene cambios estructurales y no toca a las AFP. Es más, fortalece y legitima un sistema que no mejora significativamente la calidad de vida de nadie. En la Región del Biobío el monto promedio de las pensiones llega a los $132.934. A nivel nacional, la Región está bajo el promedio que es de $156.000.

Después de 37 años, recién se reconoce que el 10% fue insuficiente. El promedio de los países en la OCDE es en torno al 19%, por lo tanto, el 4% de aumento del ahorro previsional con cargo al empleador no alcanzará. Peor aún, dicho aumento tendrá efectos recién en 2060, es decir, en 40 años más.

Piñera dice que aumentarán las jubilaciones en un 40% siempre y cuando las personas sigan trabajando, ¿quiere entonces que los chilenos y chilenas trabajen hasta los 70, 75, 80 años para no tener pensiones de hambre como ahora?

La propuesta de Piñera es un homenaje a su hermano José y viola los DD. HH de los trabajadores. A nadie se le puede exigir trabajar más allá de sus fuerzas, más allá de su edad. Pedirle a la gente que trabaje más es pedirle que trabaje más para las AFP, no para ellos mismos.

Las AFP son una creación de los Piñera. Nacen con José en dictadura y se consolidan con Sebastián Piñera. Por esa razón, vamos a recurrir a la OIT para que determine si la exigencia a trabajadores y trabajadoras chilenos de extender vida laboral respeta sus Derechos Fundamentales.

Un estudio realizado por la USACH en 2017 arrojó que un 60,3% de los chilenos cree que el sistema de AFP debe ser reemplazado por uno público y solidario. Y sólo un 4,9% considera que el actual sistema es apropiado y debiera mantenerse.

La AFP es un sistema previsional rechazado mayoritariamente en el mundo. Sólo nueve países tienen un sistema parecido al chileno: Israel, Republica Dominicana, Nigeria, Maldivas, Malawi, Kosovo y Australia, pero Australia asegura para gran parte de sus adultos mayores una pensión básica de mil dólares.

Tenemos la convicción de que es inconstitucional exigir a todos los trabajadores y todas las trabajadoras postergar su jubilación y que continúen trabajando. Esto en muchos casos va a cortar la vida de los trabajadores y va a provocar daños severos en su salud; precisamente la jubilación en para la protección en la etapa de la vida cuando la productividad es baja o nula.

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