sábado 19 de octubre, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Opinión

Día de la Salud Mental: énfasis en los adolescentes

Lester Seguel Sandoval, psicólogo Cesfam Nororiente de Los Ángeles.


 Por LESLIA JORQUERA

09-10-2018_20-22-261__fotogenerica2

 Los estudios demuestran que cuando estos problemas mentales se diagnostican a tiempo y son tratados es raro que se conviertan en un trastorno grave.  En la inmensa mayoría de los casos de adolescentes que los padecen y que reciben el tratamiento adecuado, éstos consiguen llevar una vida normal. 

 

El 10 de octubre de 1992 se celebró por primera vez el Día Mundial de la Salud Mental. Desde ese día se ha conmemorado oficialmente todos los años. Al principio, el “Día” no tenía un tema específico, sus objetivos fueron generales: de promoción, de la defensa de la salud mental y educación del público sobre cuestiones relevantes.  Pero esto fue tomando cuerpo y se está constituyendo en una fecha que resalta y destaca temas de connotación e interés general; y que posibilita crear diversos tipos de orientaciones.

Este año el lema es “Salud Mental y Adolescencia en un mundo cambiante” y demuestra la importancia y preocupación que los profesionales de la salud mental tenemos por nuestros adolescentes. 

La adolescencia no es una etapa fácil en nuestra vida.  Las preocupaciones suelen ser incertidumbres físicas, emocionales, sexuales, hormonales. Cada uno vive este momento vital de una manera distinta y los padres deben estar alerta para que las dudas de los más pequeños no se tornen en trastornos que afecten a su salud mental.

El adolescente teme quedarse atrás en esta vida vertiginosa y sufre muchas ansiedades. Éstas provienen de lo desconocido, por la incertidumbre del mañana y por lo desestabilizador que es tener que afrontar tantos cambios.  De forma involuntaria, los adultos estamos transmitiendo una atmósfera pesimista, la de un mundo lleno de dificultades.  Deberíamos promover ilusión por el futuro y transmitir al joven confianza en sus capacidades. El adolescente debe poder experimentar el sentimiento de reconocimiento y éxito.  Estas emociones le permiten motivarse para seguir esforzándose y perseverar en su trabajo y ésta es la base de su autoestima. 

Tres grandes ejes definen al adolescente: su imperativa necesidad de intimidad, la importancia que concede al grupo de amigos y la verificación en la realidad de sus propias capacidades y límites.  La necesidad de intimidad está caracterizada por el deseo de mantener a los padres al margen de algunos aspectos de su vida.  La importancia del grupo, por el deseo de formar parte de un colectivo de iguales que les acepte, les acoja y les permita compartir penas y alegrías.  Y la de la verificación, por la curiosidad y la necesidad de cuestionar los límites impuestos, provocando conflictos con el mundo adulto: disputas por el horario, por el consumo de alcohol, tabaco u otras drogas; y conductas de riesgo en general.

La salud mental del futuro debe intervenir cada vez más precozmente en las crisis psicológicas y los estados mentales de riesgo de niños y adolescentes.  Necesitamos una red social y escolar sólida e integrada para fomentar la salud mental y detectar peligros.  Si, además, atendemos estos hechos con rapidez y con las herramientas adecuadas -como el trabajo interdisciplinario bien coordinado por los profesionales de salud mental-, podremos evitar y prevenir trastornos, disminuir su gravedad o evitar su cronificación.

Los estudios demuestran que cuando estos problemas mentales se diagnostican a tiempo y son tratados es raro que se conviertan en un trastorno grave.  En la inmensa mayoría de los casos de adolescentes que los padecen y que reciben el tratamiento adecuado, éstos consiguen llevar una vida normal.  Pero debemos ser capaces, como sociedad, de detectar, acoger, dar respuesta atingente y, sobre todo, reforzar los lazos familiares y sociales.

Newsletter

  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes