suscríbete al boletín diario

Opinión

Sistema de Aseguramiento de Calidad

Queremos que nuestras comunidades educativas tengan mayor tiempo para planificar, para centrarse en lo pedagógico, porque es precisamente ahí donde hoy hemos puesto el foco.


 Por La Tribuna

22-07-2018_18-27-401__fernandopeñaseremideeducaciónregióndelbiobío

El Sistema de Aseguramiento de Calidad (SAC) se crea en 2012 a través de la Ley 20.529 y lo integra el Ministerio de Educación, la Agencia de Calidad de la Educación y la Superintendencia de Educación; con el objetivo de articular todos nuestros esfuerzos para movilizar a las comunidades educativas y aportar como sistema a una mejora sostenida.

Creemos firmemente que las comunidades no avanzan porque no quieren avanzar, sino que muchas veces hay nudos críticos que nos les permiten salir adelante, por ello, hoy como Sistema de Aseguramiento, estamos robusteciendo el plan de la mesa SAC con el fin de destrabar procesos que hoy agobian a las comunidades educativas y ser desde la institucionalidad un canal de apoyo para la mejora.

Queremos que nuestras comunidades educativas tengan mayor tiempo para planificar, para centrarse en lo pedagógico, porque es precisamente ahí donde hoy hemos puesto el foco, sabemos que en el aula es donde se producen los aprendizajes y es ahí donde queremos que nuestros docentes y directores centren sus esfuerzos.

Cuando hablamos de rutas de mejora, hablamos de la importancia de la institucionalización de procesos, de crear mecanismos que les haga sentido a las comunidades y que desde ahí avancen. Sabemos que no hay recetas únicas para la mejora, pero sí hay evidencia de cómo una comunidad a través de la institucionalización de procesos, del fortalecimiento de sus prácticas, respetando sus contextos y articulando un trabajo en equipo, han logrado movilizarse.

La calidad va más allá de seguir una formula; calidad es cuando nuestras comunidades enfocan todos sus esfuerzos en el desarrollo integral de nuestros niños y jóvenes. Queremos estudiantes que se sientan parte de sus comunidades educativas, que encuentren un lugar donde no sólo la oferta educativa sea completa y pertinente, sino que ellos puedan desarrollarse integralmente, que puedan soñar, que crean en sus capacidades. Por eso la urgencia de movernos hacia un escenario mucho más colaborativo, donde nuestros docentes y directores no tengan la presión de un sistema, sino un aliado para que este círculo virtuoso se produzca e impacte el aula.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes