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Opinión

Calidad, en  la voz de 30 premios nacionales

Alejandro Mege Valdebenito.   


 Por La Tribuna

09-07-2018_19-09-391__alejandromege

En ninguna definición, ni aun de los premios nacionales en las ciencias duras, la calidad está asociada a resultados cuantitativos. La definición de calidad que cada uno hace es digna de ser analizada, reflexionada y socializada por la comunidad educativa.

Con el título “CalidadEs”, la Agencia de Calidad de la Educación publicó el libro que reúne las voces de 30 Premios Nacionales  de las áreas de Educación, Ciencias, Humanidades, Artes, Teatro, Literatura, Historia y Periodismo, reconocidos por el prestigio y la autoridad alcanzada en cada una de las disciplinas que en su destacado ejercicio han aportado al desarrollo  de nuestra sociedad; valiosa experiencia de vida que les permite definir el concepto calidad en educación, que resulta ser más amplio y humano que aquel que le impone la sola lógica economicista, que descuida la formación valórica individual y social, lo que ha llevado a nuestra sociedad a una seria crisis ética que la atraviesa y contamina de izquierda a derecha y de arriba hasta abajo.

En las 30 definiciones dadas existe un elemento común que las enhebra y le da sentido y profundidad: la educación de calidad es aquella que permite a cada persona alcanzar su desarrollo integral en lo cognitivo, lo afectivo-valórico y psicomotor. En ninguna definición, ni aun  de los premios nacionales en las ciencias duras, la calidad está asociada a resultados cuantitativos. La definición de calidad que cada uno hace es digna de ser analizada, reflexionada y socializada por la comunidad educativa, especialmente por los padres y los profesores, siendo éstos últimos a quienes se les reconoce la influencia decisiva que tuvieron en sus vidas y en la elección de las profesiones que estudiaron.

La calidad en educación la reconocen como la formación de personas autónomas, creativas, de pensamiento crítico, participativos en la vida social y ciudadana. Para Antonio Skármeta, la calidad en educación es calidez y depende de la calidez del maestro, de su talento para implicarse emocionalmente con los textos que enseña. A su vez, para Mario Leyton, educación de calidad es aquella en la que todos los alumnos aprenden y en la cual no hay alumnos buenos ni malos, donde el fracaso escolar no existe cuando el que enseña ha logrado transformar su aula en un “laboratorio” solidario de aprendizaje y no en un “auditorio” en el cual sólo aprenden los “mejores alumnos”. Recalcando el rol del profesor, Alejandro Sieveking afirma que la calidad de la educación depende de los profesores. “Yo era un buen alumno de los buenos profesores y un mal alumno de los malos profesores”. Para Héctor Noguera la calidad educativa es la que integra las diferentes facultades humanas: las ciencias, las artes y las humanidades. María Teresa Ruiz reconoce que tuvo una buena educación porque tuvo buenos profesores, que no sólo le enseñaron las materias, sino que le dieron seguridad a sí misma y apreciaron sus cualidades personales. Para Iván Núñez la calidad educativa la aprendió de sus profesores normalistas con autodisciplina y poca clase expositiva. Francisco Rothhammer reconoce que la calidad educativa depende de profesores motivados, con clara vocación pedagógica.  

El buen trabajo docente lo sitúan en un ambiente propicio, con los recursos necesarios y la preparación adecuada.    

Alejandro Mege Valdebenito.    

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