domingo 25 de agosto, 2019

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Migrantes

Mario Ríos Santander    


 Por LESLIA JORQUERA

20-06-2018_19-39-231__mariorios

 Chile, debe considerar su futuro en esta materia, asumiendo compromisos con quienes llegan y también con los nativos. Y ese es el punto de análisis que iremos comentando más adelante.

 Hay un reacomodo en el mundo o los esfuerzos de unos simplemente sucumbieron. Esto es en los tiempos de hoy. Hace un par de siglos, las migraciones se producían por otros motivos. De partida, la necesidad de poblar grandes extensiones de suelo sin población alguna. La Patagonia podría ser un buen ejemplo. En ellos, sin duda que no existía el respeto y protección de derechos en los pueblos nativos.  El afán misional de las iglesias cristianas o la suma de aventureros en busca de dinero fácil, también. En la perspectiva americana, se divisan dos migraciones que son muy definidas. La sudamericana, cuyo personaje principal es el militar, soldado a cargo de escuadrones y demases, bien armados que en nombre del Rey se tomaba posesión de un espacio territorial determinado. Se levantaban actas señalando la aproximación de las estrellas para el lugar y luego, bajo la protección de un destacamento, se levantaba una villa. Junto a lo anterior, otro personaje, el sacerdote que hacía lo mismo pero bajo otra autoridad, la Iglesia y en ella el santo Padre, también lejano, en otro continente. El hecho que tales conquistas que dieron origen a las migraciones posteriores, tuvieran tales características, dio origen a una sociedad centralizada, con un gobierno de características monárquicas, dotado de poderes nacionales. La otra migración, también América, pero en este caso en el norte, EEUU, Canadá, la conquista territorial la realizaron familias. Ellas, provistas de pesados carromatos, se adentraron en una tierra desconocida y, ubicado el lugar adecuado, detenían su andar, uno de ellos asumía las funciones de sheriff, otro era el pastor, el sepulturero, en fin, una sociedad organizada. Tiraban líneas para construir la ciudad y todo, bajo su exclusiva responsabilidad. De allí surgieron infinidad de iglesias cristianas que, bajo el alero del pastor correspondiente y sin otra orientación que no fuera la Biblia, libro fundamental en la colonización norteamericana, creaba el claustro evangélico cuyo crecimiento, fue impresionante. De esta forma, en las primeras migraciones de nuestro continente, los autores de ella, sus nombres repletaron calles de pueblos y villas, estatuas, nombres de liceos y  pueblos, después ciudades, mientras en la emigración norteamericana, tales nombres fueron de familias. De allí se desprende un hecho que a América Latina, le costó muy caro: la Centralización. Todo el quehacer se ubicó en ciudades-reinos, llegando a niveles de concentración enormes. Mientras tanto en los EEUU, el crecimiento de todo el territorio alcanzaba una armonía plena y absoluta, dando vida a un conjunto de estados, todos respetados, provistos de todo lo que el resto del país poseía.

Hoy la situación es distinta. Las nuevas migraciones, si bien es cierto, todas surgen de hechos económicos, políticos y falta de perspectiva futura y llegan a un territorio que tiene altos números de habitantes, y en algunos casos, surge el conflicto laboral, en ellas se perfilan dos momentos. El primero, aceptación de la población nativa, en la medida de que el número de migrantes sea el adecuado al desarrollo del país y luego, el segundo momento, el alto número llegado sin perspectivas laborales. Europa se encuentra en el segundo de los momentos. Ello produce nuevas corrientes políticas y se fortalecen los nacionalismos. Chile, al respecto, se inquieta al saber que 450 000 venezolanos se han inscrito para venir a Chile. El desarrollo de nuestro país es muy atractivo. Otras migraciones, tampoco se detienen. Algunos construyen muros, otros no permiten embarcaciones en sus costas. Chile, debe considerar su futuro en esta materia, asumiendo compromisos con quienes llegan y también con los nativos. Y ese es el punto de análisis que iremos comentando más adelante.

Mario Ríos Santander     

 


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