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Opinión

Chile cambió

Mario Ríos Santander.


 Por La Tribuna

01-05-2018_17-55-231__mariorios

 ¿Y cómo éramos políticamente hace 50 años? Lo más representativo era la Cámara de Diputados. En 1968 la DC tenía 82 diputados, hoy tiene 13. Han perdido 69 escaños. La derecha (Liberales y Conservadores), contaba con 9 diputados, hoy tienen 73 escaños. Han subido en 64 diputados.

 

Días después de arribar desde Roma, Gabriel Valdés, destacados Demócrata Cristiano en la historia de ese Partido, deslizaba una profecía que para muchos pasó inadvertida: “Creo que la DC desparecerá luego”. Luego, extendiéndose en esa apreciación remataba, “La DC desapareció en Europa y lo mismo ocurrirá en Chile”.

 

Es que el cambio de la sociedad es muy profundo. Los comunitarismo, coorperativismo, fallecieron de muerte natural. Nadie los mató, se fueron solos, perdiéndose en la inmensidad de la vida. Recuerdo, en los años 80, en la liquidación de cooperativas de vivienda en la Región Metropolitana, muchas, todas desordenadas y aunque hubo excepciones, Cohab en Los Ángeles por ejemplo, su existencia tuvo alguna respuesta favorable, sólo porque los gobiernos impulsaron el cooperativismo a como de lugar. Hoy en cambio, en ese mismo rubro, la vivienda, los millones de casas construidas, responden a formas muy distintas y sus resultados son óptimos.

 

¿Y como éramos políticamente hace 50 años?

 

Lo más representativo era la Cámara de Diputados. En 1968 la DC tenía 82 diputados, hoy tiene 13. Han perdido 69 escaños. La derecha (Liberales y Conservadores), contaba con 9 diputados, hoy tienen 73 escaños. Han subido en 64 diputados. Los socialistas tenían 15 diputados y hoy tienen 18, han aumentado en 3. Los radicales tenían 20 y hoy solo 8 diputados y los comunistas 18 han bajado a 8 diputados. Hay otras colectividades, (PPD, Padena, otros), que no tienen un referente histórico o presencia actual.

 

Hemos dicho que los años que vienen, en materia pública, son tiempos de los partidos políticos. En todas las institucionalidades cultas, en que la tradición forma parte de la vitalidad de  esos estados, no andan descubriendo nada. Tienen un desarrollo sustentable, ordenados, con metas definidas, responsables, no andan dictando leyes por cualquier cosa y su preocupación esencial, es que los hombres y mujeres que componen sus poderes del Estado, sean cultos, responsables y transparentes y que los profesionales que egresan de sus institutos educacionales, en cualquiera de sus niveles, conozcan de los valores de la sociedad en que aplicarán sus potestades profesionales, laborales, sociales  y de la cultura, que sean gente de paz, (estado esencial para la felicidad), y que cada uno cumpla sus responsabilidades. Por ello, los partidos políticos, en aquellos países, son instituciones más que centenarias, (Conservadores y Laboristas en Inglaterra cumplen 400 años, Demócratas y Republicanos en EEUU, 200 años, socialdemócratas en Europa del Norte, 120 años), y que en Chile deben imitar.

 

Chile, reclama de los partidos mayor solvencia cultural, intelectual, profesional. Que sean más representativos de la sociedad en que se ubican,  que tengan voz  bien fundamentada en los asuntos que le interesan a Chile, que sean orientadores de sus representantes populares, en fin, que la gente tenga verdadero interés por formar parte de sus filas, y más que eso, se sientan orgullosos de ser miembro de un partido político. Por ello, nuestra opinión en el sentido que los tiempos que vienen, para Chile, pronto salir del subdesarrollo, deberá contar con estructuras políticas acorde, dejar de lado la opinión panfletaria o el discurso odioso. ¿Será posible? Difícil, pero no hacerlo, es destruir nuestros anhelos de primer mundo.

 

Mario Ríos Santander

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