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Opinión

¿Qué hacer antes y después de un procedimiento pre y post quirúrgicos?

Ángelo Meza Carrasco. Kinesiólogo, Postgrado en Rehabilitación Funcional Lesiones Deportivas, Universidad CAECE, Argentina. 


 Por La Tribuna

En una fase post operatorio, lo ideal es seguir las indicaciones médicas, entre más rápido se vuelva a movilizar mejor será la recuperación.

En muchas ocasiones estamos expuestos a intervenciones que nos ayudan a mejorar nuestra salud, que conllevan a que debamos ser precavidos a la hora de enfrentarnos a estas situaciones, considerando el nerviosismo y/o ansiedad de cómo quedaremos, si habrá alguna complicación y, en algunos casos, la cicatriz que pudiese generar la intervención.

 

Lo primero es prepararnos desde el interior hacia el exterior del cuerpo, dependiendo de la intervención que se realice, pueden existir músculos y/o articulaciones involucradas, las cuales, son muy importantes activarlas a la hora de pensar en una mejor recuperación. Los músculos, son de gran ayuda para que el metabolismo se limpie, por lo que prepararlos antes de tu intervención quirúrgica es una muy buena idea, colabora para estabilizar y buscar un estado de confort para cuando estemos expuestos a poca movilidad o cese de ejercicios; ellos pueden brindar ese apoyo y evitar dolores, tales como la espalda que sufre mucho cuando se está un tiempo prolongado sin moverse, al igual que las caderas, rodillas y hombros, que son las que más perjudicadas con estos estados.

 

Se deben considerar los ejercicios cardiovasculares previos a la intervención, teniendo en cuenta las intensidades, que éstas sean controladas, para que el corazón y pulmón estén preparados y no les cueste tanto estabilizarse en su fase de recuperación.

 

En una fase post operatorio, lo ideal es seguir las indicaciones médicas, entre más rápido se vuelva a movilizar mejor será la recuperación y los procesos inflamatorios, podrán suceder un poco más rápido, por ello, dado en la medida que la intervención lo permita, es necesario volver al movimiento de forma lenta y hasta donde se pueda, para activar el metabolismo y si existe autorización médica, caminar, mover los brazos, también ayudará.

 

Otra de las preocupaciones son las temidas cicatrices. Hoy existe a nuestro alcance una gran variedad de tratamientos, uno de los más básicos son los masajes en el contorno de la zona para evitar los temidos queloides y favorecer una buena vascularización de la cicatriz para que quede limpia y sin inflamaciones.

 

Los queloides es un aumento del tejido cicatrizal, que va quedando atrapado dentro de la misma formación de la cicatriz, haciendo que se vea más gruesa y perdiendo su forma, viéndose estéticamente mal y en algunos casos, son sensibles a los cambios de temperaturas o roces fuertes, por lo que, los masajes, las cremas, los tratamientos con ultrasonido (este último por un especialista) son una buena alternativa para evitarlos.

 

Ángelo Meza Carrasco.

Kinesiólogo, Postgrado en Rehabilitación Funcional

Lesiones Deportivas, Universidad CAECE, Argentina. 

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