suscríbete al boletín diario

Opinión

Del buen gobierno en el que todos ganan

Superamos las dificultades y nos aprovechamos de lo nuevo que trae el cambio climático para que la gente que vive de la tierra tenga un horizonte próspero que proyectar.


 Por La Tribuna

Hace unos días, en la provincia de Biobío vivimos un momento histórico al firmar el convenio para la recuperación y uso eficiente del lago Laja. Son esos instantes en los que cada cuadro lo disfrutamos, por ser el resultado del intenso trabajo de desarrollar un buen gobierno, que consiste en preocuparse por el bien común y que implica que todos los actores en un sistema se sientan partícipes de los éxitos que se alcanzan.
Y es que cambiar un paradigma no es fácil, pero tampoco imposible. Nosotros lo logramos, sin imponer, sino que convenciéndonos que para avanzar es clave la colaboración y no la mezquindad.

Del paradigma al que me refiero es al que nos enfrentamos en 2014 con la realidad de la escasez hídrica y que cada uno, en el caso de quienes se benefician del lago Laja, trataban de decir “sólo mi posición es la válida”. Así lo hacía la empresa energética; así lo hacía el sector agrícola con las asociaciones de regantes; los operadores turísticos; todos pensaban que individualmente debían satisfacerse sus requerimientos.

Ante esto nos propusimos recoger la preocupación social y pasar a la ocupación política de hacer lo posible. Entonces, nos adecuamos a las condiciones actuales, con gestión inclusiva, ánimo y la decidida vigorosidad de modificar el convenio de 1958 que regulaba el uso del agua de la Laguna de La Laja, por uno de 2017, que busca un equilibrio entre la generación de energía, la productividad y el turismo; y, de esta forma, generar riqueza compartida, bajo criterios de sustentabilidad, para soluciones de largo aliento. 

Así, tal como lo aseguró el ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, empieza una nueva era en la cuenca del Laja, para la agricultura, para la energía, para el turismo, para el cuidado medioambiental. Y eso es de adjudicación colectiva, fruto del diálogo entre el Gobierno de la Presidenta Bachelet, los regantes, la empresa ENEL y todos los integrantes de la Mesa de Acuerdo Agua para la Recuperación del lago Laja. Porque de eso se trata la política efectiva: de tener la capacidad de convocar a todos en la misma mesa y resolver en conjunto.

Superamos las dificultades y nos aprovechamos de lo nuevo que trae el cambio climático para que la gente que vive de la tierra tenga un horizonte próspero que proyectar. Por cierto, los mejores tiempos para la agricultura requieren del agua; y el acuerdo que firmamos asegura la estabilidad necesaria, donde la razón prime sobre la estimación.

Este gobierno ha duplicado la cantidad de inversión pública en comparación a cualquier otro gobierno en materia de obras de riego, lo que es muy importante, pues prevé conservar el agua, de manera inteligente y racional. Ha sido una preocupación y una prioridad. Y esperamos que sea una constante, para el bienestar de nuestra gente y como lo determinamos en la Estrategia Regional de Desarrollo al 2030, el seguir fomentando los sectores productivos, con uso eficiente de la energía y de los recursos naturales, especialmente del agua.  

Rodrigo Díaz Wörner

Intendente de la Región del Biobío

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes