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Opinión

El domingo, día de historia

Marío Ríos Santander.


 Por La Tribuna

14-11-2017_20-48-091__MARIORIOS

“En los presidenciales, la cosa es algo parecida. Están los que organizan todo en torno a las encuestas, otros, en torno a sus principios”.

"Ay nuestra historia…", refunfuñaba uno de esos viejos buenos para conversar y recordar. "La hacen las personas, los que mandan, que le dicen líderes, los que hablan fuerte y se meten en el pensamiento de los pueblos, porque los pueblos solos, no hacen nada", seguía el hombre hablando feliz porque tenía una buena audiencia frente a él. En las calles, decenas de letreros, algunos mostrando a candidatos estrellas, de chaqueta al hombro, como actor mexicano intentando levantar alguna sensualidad, frente a las mujeres que lo ven. Otro, con un sombrero enorme y el alcalde, como fantasma, detrás de él, que en el silencio intenta traspasar su votación. Más allá, las mujeres, otra, de sonrisa amplia, venida del mar, en fin, hay de todo. Muy marquetero todo. ¿Harán historia?

Es que tendrán que hacer historia, sino se perderán en medio de un desprestigio cuyas dimensiones, aun no se alcanza a conocer en toda su magnitud. Es que Chile, su gente, la familia, las iglesias, se cansaron y ello puede reflejarse en una baja votación o en que los nuevos que llegan al Parlamento o al Gobierno Regional, se impregnen de tal desprestigio el mismo día de su juramento o promesa. Por lo tanto, ahora hay que hacer historia a partir del mismo día de la elección.

En los presidenciales, la cosa es algo parecida. Están los que organizan todo en torno a las encuestas, otros, en torno a sus principios y los más, en torno a cualquier cosa. Estos últimos, frente a los candidatos de derecha, han tenido dos posiciones, frente a Piñera, darle con todo. Frente a Kast, cara de sorpresa. A su vez, los dos candidatos de derecha, frente a sus contrincantes, uno, Piñera, los omite, no los ve, mira sólo las cámaras y el otro Kast, los enfrenta, los mira a los ojos, les dice verdades duras, (a Navarro, "¡váyase mejor a Venezuela a defender a Maduro! ". Ahí Navarro, no responde), defiende la historia reciente, está desilusionado de la UDI. Él sabe que la UDI, no se siente incómoda, apoyando a Piñera, la verdad es que se han mimetizado con los radicales, andan detrás de pegas públicas. Se asustan cuando Kast les dice que "no aceptaré que el Gobierno de Chile se replete de hijos y parientes diversos de parlamentarios  o de dirigentes políticos".

Y los cores. No todos saben que su periodo será de únicamente tres años. En el Senado un proyecto de ley que dispone la elección de cores junto a los alcaldes y concejales, cosa que por lo demás es muy lógico. Muchos se preguntan "para qué sirven los cores", algunos cuando le hablan de ellos, creen que esta palabra, "core", es un remedio para la tos. Nadie entiende porque andan con tanta plata, si es así, porque los cores no saltan al Congreso. Se mantienen como en la tercera división. Pelean con los alcaldes porque ellos financian las obras y el alcalde las inaugura. Los sientan en tercera fila y ahí se quedan calladitos, como es la Tercera División.

El domingo, habrá historia, así esperamos.

   

Marío Ríos Santander.

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