martes 22 de octubre, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Opinión

Cómo superar esta crisis institucional y política

René Núñez Ávila


 Por Zazil-Ha Troncoso

03-08-2017_20-57-551__RenéNúñez

Siguen los golpes comunicacionales a nivel nacional y local. Hagamos una lista: en lo nacional, el partido DC generó una crisis profunda cuando su candidata presidencial entra en reflexión por temas éticos vinculado a un parlamentario que ha violentado físicamente a mujeres. En lo provincial, se inicia un juicio de cuentas en la Municipalidad de Cabrero para exigir a las autoridades locales que restituyan dineros de todos los chilenos. En los próximos días se hará lo mismo contra autoridades de la Municipalidad de Los Ángeles, por un monto de más de 40 millones, entre otros ítems. Finalmente, se anuncia la intención de aprobar una planta de tratamiento de materiales peligrosos en las cercanías del Salto del Laja.

Imagino que, al leer este listado, surgen sentimientos de rabia, asombro, decepción, impotencia y otros etcéteras. ¿Cómo pedirle a un ciudadano común y corriente que se entusiasme por el servicio público o hablar sobre la vocación pública sobre cómo ayudar a los demás, si el espectáculo de irregularidades de las autoridades es diario?

Somos un país resiliente y de eso no cabe duda. A partir de esta característica admirada y estudiada en Japón, por ejemplo, podría venir la solución.

Si se perdió la ética y la decencia, es usted señor o señora lectora quien es la llamada a revertir esta situación. No cabe más que tomarse en serio esta expresión constitucional permanente: Artículo 5º.- La soberanía reside esencialmente en la Nación. Su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de elecciones periódicas y, también, por las autoridades que esta Constitución establece. Ningún sector del pueblo ni individuo alguno puede atribuirse su ejercicio. El ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana…"

Si nuestras autoridades –del signo político que sea–, no cumplen u omiten el cumplimiento de sus deberes, no cabe otra solución que usted sea quien tome las banderas de lucha, ocupe la tecnología, se movilice y ejerza la presión respectiva. Dirá que no es su obligación y la respuesta es correcta, pero por dejar de fiscalizar y confiar, estamos en esta situación.

Han sido los movimientos ciudadanos los que han dicho “¡basta!” a varias injusticias y arbitrariedades. Ejemplos existen muchos, y ha sido esa presión de ciudadanos anónimos, generosos y organizados, quienes se han opuesto a situaciones en las que las autoridades "deberían" ser quienes los defienden.

Por otro lado, en noviembre de 2017 ocurrirán elecciones democráticas y es, en ese momento, en que mediante un lápiz grafito usted puede cambiar el curso de esos acontecimientos, pero antes… exigir a los candidatos compromisos por escrito y ser altamente exigentes y exhaustivos con quienes se presenten como nuevas opciones. Llega el momento de pedir rendición de cuentas por lo hecho o no hecho en estos cuatro años, sea quien sea. Finalmente, levantarse el día de las elecciones y ejercer su derecho a votar como la única manera de endilgar el rumbo si realmente ama y le interesa este país. Recuerde, fueron la apatía y el desdén por estos temas los causantes de esta debacle.

Llegó el momento de exigir máximos, dejar de ocultar errores, insensibilidades, dejar de proteger y dejar de justificar. Es mucho el daño que nos estamos autoinfligiendo. Los límites están sobrepasados hace rato.

El empoderamiento personal y la movilización de los vecinos son la única manera de superar esta crisis institucional y política que estamos tristemente viviendo.

Newsletter

  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes