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Opinión

Detección precoz del trastorno del espectro autista

Loreto Campano Gatica, académica del Área Infantil de Fonoaudiología, Universidad San Sebastián


 Por La Tribuna

30-03-2017_22-12-35LoretoCampanoUSS

Desde su nacimiento, el niño comienza a interactuar socialmente con sus padres o cuidadores. Ya a los tres meses debe presentar conductas comunicativas en respuesta a la interacción con el otro como la sonrisa social correspondida, el contacto visual coordinado, la alternancia de expresiones faciales.

Alrededor de los seis a nueve meses ya es capaz de responder a la incitación de conversaciones mediante balbuceos, iniciando las protoconversaciones. De la mano con el desarrollo comunicativo antes del año y medio, explora su mundo a través de los objetos, que utiliza funcionalmente e imagina acciones irreales con ellos, como tomar un palito e imaginar que es un avión. Estos hitos comunicativos, junto al desarrollo del juego, están alterados en los menores con trastornos del espectro autista.

Es un trastorno del neurodesarrollo de carácter permanente, de causa multifactorial, que produce una disfunción a nivel cerebral y una capacidad de procesar la información de manera diferente.

En una primera instancia los padres se preocupan, ya que creen que el menor no escucha bien, ya que no responde a su nombre y parece no entender órdenes simples.  Son niños que los padres consideran independientes, ya que no solicitan objetos; a la edad de 18 meses no indican con el dedo para pedir, y llama la atención que no juegan con sus juguetes o no hacen un juego funcional con ellos. Algunos suelen ser muy perfeccionistas y les gusta alinear los objetos en filas o clasificarlos según tamaño, pero no logran mostrar objetos o compartir alguno con el otro para iniciar alguna acción conjunta.

Son de vital importancia la detección y el diagnóstico oportuno de los niños con TEA. El fonoaudiólogo, especializado en Trastornos del Espectro Autista, juega un rol crucial en la evaluación del desarrollo de conductas comunicativas tempranas que permitan hacer una detección oportuna y una derivación rápida al psiquiatra infantil para establecer en conjunto el diagnóstico.

Una detección lo más temprana posible, antes de los 24 meses, abre la posibilidad de aprovechar las ventanas de activación del aprendizaje a través de la plasticidad neuronal, y  actuar a tiempo para ir compensando las dificultades comunicativas. 

El 2 de abril, Día de la Concienciación del Autismo, invitamos a estar informados, detectar a tiempo y ver si algún cercano presenta alguna dificultad en el desarrollo comunicativo. Es mejor hacer una consulta a tiempo que esperar a que el niño cumpla más edad y que no reciba la estimulación temprana adecuada, la que hará diferencias en su futuro desarrollo.

Actualmente, uno de cada 18 niños presenta un trastorno del espectro autista, por lo que es importante estar informados. “El autismo no te toca hasta que te toca”.

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