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Opinión

De Cachiyuyo pues…

Juan Secano Gaucho de la Patagonia radicado en Rere


 Por La Tribuna

24-03-2017_19-27-38JuanSecano

 Estamos viviendo en un mundo mucho más cómodo y fácil  que el que existía hace apenas un par de décadas atrás. Sin embargo, estamos viviendo rutinas mucho más cansadoras e impersonales que vale la pena reconocer para poner manos a la obra.

 

Nunca se me van a olvidar los viajes por la carretera rumbo al norte. Las vacaciones quedaban lejos y a veces era más de un día en auto, donde íbamos todos apretados -sin sillas y sin airbags- en una Ruta 5 sin doble vía y con varios tacos en las cuestas.  En esos momentos de espera se trabajaba la paciencia, se cultivaba la conversación o simplemente se retrocedían los cassettes esperando la buena canción. Siempre existía una espera asociada a algo, cosa que en lo personal me cuesta mucho pero que al alma y a la mente, estoy seguro, le hacen bien. Los avances de las carreteras, vuelos comerciales y todo tipo de tecnología Smart (TV, Phone, Car, Watch, etcétera) han hecho que el tiempo y la energía utilizada en transportarse y comunicarse ahora sea invertida en transportar la cabeza literalmente a otro lugar, ignorando de plano a la persona que se tiene al lado, por ejemplo cuando una persona mira a cada rato su teléfono. Es lo mismo que decirle al otro “no me interesas tanto, déjame compartir también mi tiempo con una o varias personas más en simultáneo”.

Si el permanente cambio es la tónica de los nuevos tiempos, entonces es necesario ir innovando sin miedo en prácticas que nos lleven finalmente a tener más tiempo o en el peor de los casos mejor tiempo en la casa. Estamos viviendo en un mundo mucho más cómodo y fácil que el que existía hace apenas un par de décadas atrás. Sin embargo, estamos viviendo rutinas mucho más cansadoras e impersonales que vale la pena reconocer para poner manos a la obra. Hoy quiero recomendar 3 medidas de emergencia que he tomado en las últimas semanas y que han dado resultado. La primera medida es volver a conectar el teléfono fijo de la casa y apagar el Iphone mientras se está en la casa. Totalmente apagado hasta el día siguiente cuando se vuelve a prender en la oficina, no camino a ella. Si le da miedo o ansiedad la medida ponga en youtube la palabra Cachiyuyo y verá cómo no pasa nada vivir sin celular.  Es más, las personas que aparecen en el video de CTC 1989 están todas viviendo muy plenamente: uno lee el diario en papel, otro le da comida a los pollos y don Raimundo viene manejando su vieja camioneta para comunicarse con los suyos a través del teléfono público ¿una vez a la semana? …La segunda medida para volver a estar plenamente en la casa, cuando se tiene niños chicos,  es la más dolorosa de todas: dejar de fumar. El cigarro absorbe mucho tiempo que puede ser destinado a hacer tareas del colegio, practicar algún deporte o simplemente salir a caminar con ellos. Identifique a uno o 2 de sus amigos que fuman (si es que quedan) todavía y crucen el desierto juntos. Declárese enfermo de nicotina y entre en terapia conjunta con ellos saliendo a pedalear.

Hágame caso, vuelva a conectar el teléfono fijo de la casa, está tan desperfilado que ya ni llaman para hacer encuestas. Luego apague su Iphone y deje de fumar. Con estas medidas se pondrá gordo y antisocial al principio, pero vale la pena ya que recuperará a sus niños y su mujer lo recompensará. Tenga cuidado eso sí con caer ahora en otros vicios…

Juan Secano

Gaucho de la Patagonia radicado en Rere

 

 

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