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Opinión

Relaciones sexuales e infección por el virus de la hepatitis C

Erica Castro Inostroza Matrona y académica IPSUSS Universidad San Sebastián


 Por La Tribuna

12-01-2017_20-46-11EricaCastroUSS

En mayo de este año, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó la primera estrategia mundial contra la hepatitis vírica, 2016-2021, cuyo objetivo es eliminar estas infecciones como problema de salud pública.

 

Actualmente, alrededor de 160 millones de personas a nivel mundial, presentan una infección persistente por el virus de la hepatitis C (VHC), por lo que este agente se considera un importante problema de salud pública, afectando entre el 2% y 3% de la población.

La infección por VHC puede originar una enfermedad hepática aguda y crónica, incluyendo hepatitis crónica, cirrosis y carcinoma hepatocelular. De hecho, el VHC es la indicación más frecuente para el trasplante hepático y, a pesar de los esfuerzos terapéuticos, no se dispone de una vacuna, y la profilaxis con inmunoglobulina no ha sido eficaz en la prevención de esta infección.

El VHC se transmite principalmente a través de la exposición a la sangre, por el uso compartido de material de inyección infectado en la utilización de drogas y por vía vertical, es decir, de la madre a hijo durante la gestación. Sin embargo, desde el año 2000 hay cada vez más evidencia de que la infección por el VHC ha surgido como una infección de transmisión sexual entre los hombres que tienen sexo con hombres infectados con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH/SIDA) que no tenían una historia de uso de drogas inyectables.

El sistema inmunológico más comprometido en las personas con VIH/SIDA puede presentar mayores dificultades para evitar que una exposición al VHC derive en una infección crónica.

Hasta la fecha, se ha minimizado el riesgo de transmisión del VHC en las relaciones vaginales, sin embargo, un estudio francés sugeriría que la transmisión sexual del VHC también podría producirse entre heterosexuales. Según los autores del estudio, el único factor de riesgo identificado para la infección por VHC en cinco personas, tres hombres y dos mujeres, fueron las relaciones sexuales sin protección. Si bien este punto es controversial y continúa en discusión, los estudios siguen mostrando que las personas con múltiples parejas sexuales deben practicar el sexo con protección, en particular con condones de látex de buena calidad.

En mayo de este año, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó la primera estrategia mundial contra la hepatitis vírica, 2016-2021, cuyo objetivo es eliminar estas infecciones como problema de salud pública. Según los lineamientos sanitarios, las medidas preventivas en el caso del VHC, están orientadas a prestar un servicio integral de atención a las personas consumidoras de drogas inyectables, capacitar al profesional de salud sobre esta infección y su detección precoz y promover el uso correcto y sistemático del preservativo. En el caso de personas infectadas por el VIH, éstas deben someterse a exámenes serológicos para el VHC en la evaluación inicial y deben ser educadas de que pueden estar en riesgo de adquirir esta infección. Se debe insistir en que el contacto sexual sin protección entre parejas con infección por el VIH puede facilitar la propagación del VHC.

Erica Castro Inostroza

Matrona y académica IPSUSS

Universidad San Sebastián

 

 

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