miércoles 18 de septiembre, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Opinión

El punto ciego en educación II Parte

Alejandro Mege Valdebenito


 Por LESLIA JORQUERA

19-12-2016_20-46-53alejandromege

De ahí que se estime que no es tan necesario – como algunos sostienen – que el docente tenga dominio absoluto de toda la materia que quiere enseñar, pero que es recomendable que sea capaz de enfrentarse a enseñar lo que conoce e incluso lo que desconoce.

 

Está suficientemente documentado en la literatura especializada que la variable  profesor, si bien es determinante en el éxito escolar, también  puede constituirse  en un factor que impide el desarrollo normal del proceso educativo cuando no se produce la comunicación entre lo que docente sabe y  trasmite y lo que los alumnos saben y son capaces de comprender, de ahí que el uso de un lenguaje que haga comprensible la materia para los alumnos resulta fundamental en la prácticas docente, más si el lenguaje utilizado no se adapta al desarrollo evolutivo y particular del alumno.

Si a ello se suma la ausencia de una organización pedagógica de la materia que evite el vacío   entre el conocimiento que tenga el profesor de un contenido y el conocimiento pedagógico que posea para que la   trasmisión del contenido sea efectivo, se produce lo que se conoce como el “punto ciego de los expertos” para explicar que quienes saben una materia no son necesariamente quienes demuestran más habilidades para hacerlas comprensibles. Al revés, lo mismo sucede con quienes saben mucho de pedagogía, pero poco de la asignatura que enseñan.

De ahí que se estime que no es tan necesario -como algunos sostienen- que el docente tenga dominio absoluto de toda la materia que quiere enseñar, pero que es recomendable que sea capaz de enfrentarse a enseñar lo que conoce e incluso lo que desconoce, con un lenguaje amable y comprensible, estando dispuesto para aprender junto a sus alumnos en una honesta apertura al diálogo de saberes compartidos, demostrando que si bien no es posible saberlo todo, pero que todos, incluido él, poseen la capacidad para aprender si se lo proponen, en una interacción donde el profesor solo es el guía en una ruta por la que transita junto a sus alumnos desde lo conocido hacia lo desconocido, y no solamente como mediador entre el conocimiento y el estudiante, sino que estimulando y provocando nuevos aprendizajes, incluso para el propio maestro que, siendo un factor fundamental en la enseñanza, es también quién debe resolver los “puntos ciegos” de la educación ya que de la imagen que se forme el alumno de su maestro depende la comprensión y credibilidad de la información que brinda. De ahí que resulta ser que “el recurso más importante del profesor es él mismo”, que enseña más por lo que es que por lo que sabe.

Por eso, aun cuando  nuestro  sistema educativo contempla en el “Marco para la buena enseñanza” del Ministerio de Educación, las responsabilidades que competen a  los docentes en su trabajo profesional, tanto al interior de la institución escolar, como en su relación con el medio, de lo que es necesario saber, saber hacer y cómo hacerlo bien, toda la teoría, recomendaciones y disposiciones no surten más efecto que lo que el profesor  sienta el compromiso de hacer. Que es el punto ciego a resolver.

Alejandro Mege Valdebenito

 

Newsletter

  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes