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Opinión

La pequeñez

Mario Ríos Santander


 Por La Tribuna

22-11-2016_21-03-12MARIORIOS

¿Hay alguna diferencia entre esta narración y el acto de lanzar huevos a la oficina del diputado Roberto Poblete y el senador Felipe Harboe? Ninguna.

 

Thomas Mann, premio Nobel de Literatura, ingresaba a un salón atiborrado de californianos. Concurrían a escucharlo en una de sus famosas tertulias literarias que analizaba con singular aciertos, formas, expresiones, “silencios literarios”, manifestado en la historia de las letras. De pronto, rodeado de la admiración de los presentes, saludos, sonrisas, palmas, vivas alegres, surge un hombre corpulento increpándolo. Amenaza golpear su rostro, culpándolo a gritos, por un traspié sufrido en alguna instancia literaria de aquel estado norteamericano, ocasión en que el Premio Nobel, había sido jurado. Protegen a Mann, deteniendo los puños que iban dirigidos a su rostro y empujan al agresor fuera de la sala. En ese instante Thomas Mann, levanta la voz, “quiero decirle algo a ese señor”. El hombre vuelve su rostro a su víctima y escucha la sentencia: “Ud. no es lo suficientemente grande para achicarse tanto”. Fin de la historia.

¿Hay alguna diferencia entre esta narración y el acto de lanzar huevos a la oficina del diputado Roberto Poblete y el senador Felipe Harboe? Ninguna. Las manos que marcharon por la calle, repletas de huevos, eran las mismas personas que, sintiéndose grandes, no hicieron más que manifestar su pequeñez.  

   

Los signos negativos del ser humano, tienen diversas manifestaciones, sin embargo, aquellas que se manifiestan cuando desaparece la individualidad, es decir, expresada en grupo, ese  acto negativo, sobrepasa tal condición y se transforma en un hecho deplorable. Entonces la cuestión no es un asunto que se expresa por la odiosidad, lo que ya podría ser muy delicado, es mucho más, su expresión adquiere otra connotación: cobardes.

Oí a un dirigente nacional que anunciaba “la funa de los parlamentarios que votaron a favor del 3,2% dispuesto por el Gobierno de Chile”, esta expresión “funa”, que no tiene definición en el diccionario, se entiende que es la acción física en contra de personas que no tienen ninguna afinidad. Es así como se han “funado” ex miembros de las FFAA, otros, políticos que han discrepado con activistas de diversos estamentos. Es un acto odioso, lejos de cualquier afán libertario e irracional. Los huevos mencionados, son el principio de la “funa” a Poblete y Harboe. Imagino que el Dr. Maturana, que gana $ 5. 500. 000 mensuales y por lo tanto el reajuste del 3,2% no llega a su sueldo, como tampoco se reajustan las dietas los senadores y diputados, está molesto, como también los otros diputados que votaron en contra del reajuste propuesto por el gobierno porque tampoco recibirán reajuste de sus dietas.

En el 2014, me encontraba en Ecuador. El Presidente Correa, en esa ocasión, en discurso al país, explicitó el daño producido por la baja del petróleo en la economía de su país. Anunció que enviaba un proyecto al Congreso para rebajar los sueldos altos de la administración pública en un 20%, y el resto, en un 10%. De esa forma, como sociedad, juntos, enfrentarían mejor la crisis económica. Nadie lanzó ningún huevo, todos aceptaron. Ninguna huelga, todos comprendieron. En realidad, fueron grandes y todo rastro de pequeñez, desapareció. Bien Ecuador.

Mario Ríos Santander

 


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