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Opinión

Socialistas

Mario Ríos Santander


 Por La Tribuna

17-05-2016_20-22-03MARIORIOS-1

El Presidente Lugo en Paraguay, fue igual. Lo sacaron por inepto y él señaló que, “fue un Golpe de Estado”. A todos los une la ineficiencia de sus gobiernos, economías en el suelo, gobiernos que subsidiaron todo.

 

No hay caso. Los socialistas y sus colegas de ruta, viven del Estado. Por lo menos sus líderes. Y cuando asumen algún gobierno, sea nacional o comunal, se dedican a gastar plata en contrataciones como si el mundo se va a terminar mañana. Nuestra Dilma Rousseff, que hasta ahora nadie sabe a qué vino a Chile, dejó la presidencia con un magro 9% de apoyo. Su vicepresidente, asume e inmediatamente anuncia que, “pondremos fin a contratos laborales de 4000 funcionarios del Estado”, que eran los más visibles, porque a nadie le cabe duda que en un país como Brasil, los “apernados”, suman cifras mayores. En Chile, los contratados por razones políticas, gente bastante inútil en el organismo que dicen trabajar, suman 70.000 según se ha señalado. Es decir, el monto que todos nosotros estamos pagando mes a mes, en sueldos absolutamente inútiles, superan los 5.000 millones de pesos. 

Por su parte, Maduro, llama a las FFAA a, “prepararse del enemigo externo o interno”. Es que en realidad, se abrió la temporada de golpes de Estado. Maduro, dice que el suyo, “está fraguado en Washington, capital del Imperio”, nuestra vecina Cristina, que se le ocurrió viajar desde el Calafate a Buenos Aires, anunció que la, “justicia argentina prepara un Golpe de Estado. Los jueces no los eligió el pueblo”. Enfrenta 10 juicios por enriquecimiento ilícito. El Presidente Lugo en Paraguay, fue igual. Lo sacaron por inepto y el señaló que, “fue un Golpe de Estado”. A todos los une la ineficiencia de sus gobiernos, economías en el suelo, gobiernos que subsidiaron todo, repartiendo platas del Estado, convencidos que los dineros no se terminan nunca. Pero se terminaron. Dilma lo mismo, “un golpe de Estado ha dado pie a un gobierno ilegítimo”, mientras buena parte de los brasileños, salían a la calle felices. El Partido de los Trabajadores, socialista absoluto, protagonizaba los más altos robos de platas públicas, incluyendo a Lula, que, según los analistas brasileños, “irá pronto a la cárcel”.

¿Qué hacer?. Bueno, de partida no ser socialista. Y aunque de pronto se reconoce que es oportuno un gobierno social demócrata, para “bajarle el moño a los derechistas pasados para la punta”, que los hay y en número alto, en ningún caso hay que permitir más de un periodo. La Concertación en Chile, no fue socialista y sus gobiernos fueron buenos. Nuestra Michelle, en cambio, los que votaron por ella, creyeron que era una concertacionista más, pero no fue así. Era socialista. Pero sigue adelante porque permitió a 70.000 funcionarios públicos y los partidos, no socialistas, se quedaron callados.

Mario Ríos Santander

 

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