suscríbete al boletín diario

Opinión

La Casa de O’Higgins y el otro legado

Alejandro Mege Valdebenito


 Por La Tribuna

16-05-2016_20-45-59alejandromege-1

Qué nos podría hoy dignificar más como personas y como sociedad que traer al presente y proyectar al futuro los valores que demostró en cada uno de sus actos el Libertador.

 

El viernes 6 de mayo, en el liceo Isabel Riquelme de Canteras, con la asistencia de autoridades regionales y provinciales se firmó el convenio entre la Intendencia de Bío Bío, el Instituto O’Higginiano de Chile, la Corporación de Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico Militar y la Municipalidad de Quilleco que permita reunir los recursos para construir en el sitio “El Castaño” una casa museo en homenaje al Padre de la Patria don Bernardo O’Higgins Riquelme.

Al respecto, por limitaciones de espacio, solo un par de precisiones.

El Instituto O’Higginiano de Los Ángeles, fue fundado el 4 de agosto de 1978, siendo su presidente el  notario don Raúl Garretón Arriagada. Entre numerosas actividades, culturales, artísticas, deportivas y sociales, la más importante realizada por el naciente Instituto fue reunir, especialmente entre vecinos de Los Ángeles, el dinero necesario para adquirir el sitio El Castaño al Servicio de Seguro Social, recursos aportados al Instituto O’Higgiano de Chile, quién estaba en condiciones de legalizar la adquisición, acto que realizó su presidente nacional, don Humberto Aguirre Doolan el 7 de mayo de 1982.

En 1998 el Instituto angelino, con la asesoría del arquitecto don Osvaldo Cáceres González postuló y ganó el proyectó Fondar titulado “Reconstrucción de la casa del Libertador Bernardo O’Higgins. 1era, etapa”, cuyo informe fue entregado a las autoridades sin mayores resultados hasta que, en el año 2012, el Ejército otorgó su patrocinio a través de la Corporación de Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico y Militar firmando un convenio de cooperación con el Instituto O’Higginano de Chile para desarrollar el proyecto, siendo el municipio de Los Ángeles quien aportó los recursos que permitieron contratar al arquitecto Osvaldo Cáceres para completarlo.

De allí que el acto del día 6 constituye un hito importante para una idea, tejida desde años por muchas personas, que demuestre la gratitud que le debemos al Padre de la Patria. Empero, aparte de la obra material, tenemos otra deuda, el no haber estado a la altura de su legado valórico. Qué nos podría hoy dignificar más como personas y como sociedad que traer al presente y proyectar al futuro los valores que demostró en cada uno de sus actos el Libertador y que tanta falta nos hace: valentía para afrontar los peligros y la adversidad; amor por la familia y por la tierra que lo vio nacer; responsabilidad e idoneidad moral en los actos que afectan la imagen y dignidad de la Patria; modestia y desapego por los bienes materiales que lo llevó al sacrificio  de todos sus bienes; preocupación por la educación del pueblo para asegurar su desarrollo con equidad, igualdad y justicia y donde el mérito debía ser el único camino de reconocimiento y promoción.

Ese es el otro legado que debemos honrar.

Alejandro Mege Valdebenito

 

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes