miércoles 21 de agosto, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Opinión

Adultos mayores y trabajo

Sergio Castro Alfaro Vicerrector Sede Concepción Universidad San Sebastián


 Por LESLIA JORQUERA

28-04-2016_21-16-49SergioCastroUSS

Es fundamental que seamos capaces de acogerlos, valorar su experiencia e integrarlos en una sociedad en que cada vez tendrán, al menos en cantidad, mayor relevancia.

 

Según datos de la Casen 2011, alrededor del 75% de los adultos mayores de 60 años se encuentran inactivos y, de este segmento, un 68% está jubilado. En tanto, de aquellos que trabajan, el 77% son asalariados y el resto lo hace de manera independiente. La mayoría tiene un empleo en jornada completa.

Considerando el acelerado proceso de envejecimiento poblacional que experimenta el país, la realidad descrita cambiará radicalmente en las próximas décadas. Por lo pronto, lo más probable es que tengamos que extender la edad legal de jubilación para ambos sexos y tal vez también sea necesario equipararla. En el mundo de hoy no vemos razón alguna para que la normativa establezca una edad de retiro más temprana para las mujeres si ellas tienen una mayor esperanza de vida y, en muchos casos, lagunas previsionales y menores ingresos en su vida laboral que disminuyen el monto de su jubilación.  Asimismo, tendremos que implementar modificaciones para aumentar el ahorro previsional, ya sea con cargo al trabajador, al empleador o por medio de subsidios estatales.

No obstante la relevancia de esos cambios, las mayores modificaciones las veremos en el mercado del trabajo. Con un país cada vez más envejecido, donde en cinco años más el 17% de los chilenos serán adultos mayores, resultará fundamental ofrecer opciones laborales a quienes, pasadas las siete décadas, se encuentran plenamente vigentes y con necesidades insatisfechas.

Para llevar a cabo este proceso con éxito, se requiere introducir innovaciones como jornadas parciales, teletrabajo, contratos por cumplimiento de objetivos sin horarios u otras que permitan que este segmento se desarrolle de manera adecuada. Bien sabemos que se trata de un grupo de personas que manifiesta altos grados de responsabilidad y compromiso con las organizaciones.

Aparte de la contribución económica que implica que continúen activos, esto también fomenta la salud física y sobre todo psicológica de quienes pueden seguir aportando al bienestar de sus familias.

En este contexto, los trabajadores tienen la responsabilidad de cuidar su salud, evitando la malnutrición, el alcohol, el tabaco y el sedentarismo, para llegar en buenas condiciones a la vejez. Del mismo modo, deben tener una actitud positiva para adecuarse a estos nuevos escenarios y asumir que más años de vida significan más años de trabajo y no necesariamente realizando la misma labor. Abrirse a los cambios, incluso tecnológicos, o hacer un aporte en ámbitos distintos pasadas las seis o siete décadas, será el camino para lograr la plenitud en esta etapa de la vida.

Es fundamental que seamos capaces de acogerlos, valorar su experiencia e integrarlos en una sociedad en que cada vez tendrán, al menos en cantidad, mayor relevancia.

Sergio Castro Alfaro

Vicerrector Sede Concepción

Universidad San Sebastián


  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes