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Opinión

El pan nuestro de cada día

Renato Segura Economista y Director Centro de Estudios CERRegional


 Por La Tribuna

28-02-2016_20-56-00RenatoSegura

 

El índice de precios de los cereales perdió un 15,4% en el último año. Sin embargo la caída en el valor fob de las importaciones de trigo, se ha visto compensada en parte por un aumento del tipo de cambio real.

 Desde hace más de cuatro mil años que el ser humano guarda registro del consumo de pan. En el antiguo Egipto, se utilizaron hasta quince palabras distintas para designar variedades de pan según los tipos de harina, el grado de cocción o la mezcla de la harina con otros productos (miel, huevos, leche, manteca, fruta, etc.)

En la actualidad, el pan sigue como el principal alimento que consume la humanidad. Por su capacidad nutritiva, la Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo per cápita al año de 90 Kg, cifra bastante cercana al consumo que existe en el país. El consumo en Chile se ha incrementado en 10% durante los últimos 4 años, lo que equivale a un crecimiento anual de 2,4%. El índice de precios del pan y sus derivados se incrementó en 3,3% en 12 meses, encontrándose dentro de las 20 sub clases de productos con mayor incidencia a 12 meses en el IPC.

La principal materia prima para la fabricación de pan, es la harina blanca que se obtiene en la molienda del trigo. Dependiendo del valor de los insumos (mano de obra, energía, levadura, etc.) el 70% del costo de fabricación del pan lo constituye la harina, cuyo índice de precios se incrementó en 4% en 12 meses. El trigo producido en Chile, principal materia prima en la producción de harina, ha visto disminuir su precio en un 4% anual, de acuerdo a lo informado por la industria.

¿Cómo se explica que el precio del trigo baje mientras que el precio de sus derivados aumenta? Una explicación posible es el comportamiento del precio internacional de los alimentos. El índice de precios de los cereales perdió un 15,4% en el último año. Sin embargo, la caída en el valor fob de las importaciones de trigo, se ha visto compensada en parte por un aumento del tipo de cambio real.

Entre otros factores que inciden negativamente, se mencionan el aumento de los inventarios de trigo nacional por una mayor superficie sembrada en la temporada 2015/2016; la baja calidad de la producción triguera interna (variedades suave y débil) y la alta participación de la importación de granos más valorados por la industria molinera (variedades intermedio y fuerte).

Por lo tanto, mejorar la calidad y la homogeneidad de la producción triguera nacional y sincronizar la rotación de cultivos para evitar presionar sobre los nuevos inventarios generados al final de cada cosecha, son estrategias comunes a la industria que pueden contribuir a desarrollar un sector vital para la economía nacional.

 

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