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Opinión

En busca de la economía perdida

Omar Villanueva Olmedo Dir. OLIBAR Int’l Ing. Lic. Universidad de Chile


 Por La Tribuna

26-02-2016_20-06-04OmarVillanueva

 ¿Por qué el mundo no invierte incluso con tasas de interés negativas?

 La Tasa de Interés(*) ha sido considerada como el precio que se paga por la utilización de dinero durante un plazo. Eso sería en un mundo sin inflación. En un mundo con inflación sería diferente. Si Ud. deposita la cantidad de $1.000 por un año y le ofrecen pagar un 10% por ese período, al final del año le pagarán $1.100, pero si en ese período, por diferentes razones hay una inflación de 10% a Ud. le pagarán los mismos $1.100 y en ese caso el precio que recibirá será $0, porque aunque reciba $100 de “aparente ganancia”, sólo se habrá recuperado el poder de compra. Esto viene ocurriendo en el país desde el 2014 porque la Tasa de Política Monetaria (TPM) ha sido inferior al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y por eso los depósitos a plazos y  los saldos en cuentas corrientes, en pesos, en muchas instituciones financieras tienen menor poder de compra al final de cada año.

Las razones y los modelos empleados para discernir que el valor  -decidido por personas naturales- para que la TPM sea inferior a la inflación tiene por objeto facilitar la inversión, en un período de la economía nacional donde ha ocurrido una baja de la inversión y un magro crecimiento económico de alrededor del 2% anual. Lo singular es que la TPM se empezó a bajar al principios de 2012 y lo que hemos visto es un resultado que no se compadece con los deseos esperados.

La razón dada por los decisores y con resultados a la vista todos para las personas, las empresas, los gobiernos, los G20, y las instituciones internacionales de la economía que son: economías nacionales que crecen muy poco, estancadas o están en recesión.

Una tasa de interés negativa permanente lo que está diciendo, entre otras cosas, a los potenciales inversionistas es que los tiempos que se vienen serán de baja demanda y que como autoridades sólo pueden tentar a los incautos para que inviertan en recursos productivos, para que cuando vuelva el crecimiento de la economía esas capacidades productivas adicionales, cubran las demandas crecientes de los mercados nacional y externos.

Omar Villanueva Olmedo

Dir. OLIBAR Int’l

Ing. Lic. Universidad de Chile

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