domingo 25 de agosto, 2019

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Opinión

Hacía falta…

Mario Ríos Santander, Ex senador de la República


 Por Cristian Delgadillo Rosales

07-07-2015_21-14-33MARIORIOS

Y mucha falta. Los futbolistas, de cuerpos tatuados, cabezas rapadas y pintadas, protagonizaron en el momento del triunfo, frente a todo a su patria, una muy admirable escena entregada a todos nosotros: Ellos y sus hijos. La familia. ¡Qué bien! Acepté sus desvaneos, que son muchos, incluso sus garabatos. En el momento de gloria, correr donde están sus hijos, tomarlos en brazos y gozar con ellos la alegría vivida, me gustó, sentí que el alma estaba intacta y que las pinturas y otras corporales, eran todas muy artificiosas. ¿Habrá otro país en que el triunfo sea con los hijos abrazados? Ninguno. No lo había visto nunca. Hay que vivir al fin del mundo para que esto ocurra.

Pero también el triunfo para Chile.

“Hacía falta”, fue la expresión de todos. Vivir en medio de niños sin escuela deambulando por las calles o solos en el hogar mientras sus padres trabajan; observar rostro gritando en marchas callejeras por tanto tiempo; leer denuncias o amenazas de nuevos paros; asonadas; motines; “golpecitos”; fiscales levando la voz afirmando pretensiosamente que “nadie doblegará” su cometido; robos; asaltos; familias asustadas con maleantes al interior; desconfianzas de todos hacia todos; la prensa anunciando crímenes diversos… en fin, la lista es larga, vivir digo, en medio de todo esto y de pronto detener todo para salir y festejar un triunfo continental que nos lleva a estar en paz, al menos un fin de semana, y esperamos algo más, es algo magnífico. Claro que la prensa, siempre insaciable con la tragedia, dedicó sus pantallas de TV a mostrar los maleantes que destruyeron la Plaza Italia… y les dedicaron muchos, muchos minutos, como si ellos fueran los primeros actores de la alegría. Los chilenos comprendieron que es posible estar felices. Ahora, será necesario animarlos para que esa misma alegría o al menos paz, sea recogida sin necesidad de una cancha de fútbol al frente. Los actores principales de nuestra sociedad deberán considerar que iniciaron esta semana, el pasado lunes, con un país más dispuesto, más triunfador, también más proclive a mediar sus triunfos con algo tan simple como una pelota de fútbol y un equipo corriendo tras ella, atraparla y llegar hasta el arco contrario. ¿Podremos hacer lo mismo en las cuestiones que nos aturden estos días? ¿Podrá la justicia hacer lo suyo sin tanta declaración de por medio de fiscales, abogados, imputados, otros, dirigentes políticos? ¿Por qué no? Es culpa de los actores o de la prensa nacional que cada día tiene menos que mostrar, comentar o escribir? ¿Será posible que profesores, universidades, junto a ministros, municipalidades (que han estado tan ausentes…) y otros conversen en paz, sin la prensa encima, evitar ser duros con la contraparte, anunciando las penas del infierno, y así concluir en caminos aceptables? ¿Habrán nuevas escuelas, más responsables, que abran sus puertas a los niños que han amanecido más alegres que nunca?

Claro, en realidad el “hacía falta” no sólo debe quedar en el momento de la alegría. Eso no sería suficiente. Hubo un pueblo que se preparó para estar en paz en la vida de su país y eso hay que aprovecharlo ahora. ¿Las municipalidades entenderán, de una vez por todas, que deben actuar en la solución de la educación de sus comuna? O sólo se conformarán porque pavimentaron una calle, una vereda?  ¿En un par de días más volveremos sobre lo mismo?


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