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Opinión

Derecho a garantía

Damaris Hernández, Directora Regional (PT) Servicio Nacional del Consumidor


 Por La Tribuna

coñlumnista

Los problemas para ejercer el derecho a garantía son una de las causas más comunes por las que los consumidores concurren al Sernac año tras año.

En este sentido, es importante que los consumidores sepan que cuando compran un producto nuevo que viene con algún defecto que hace imposible su uso, tienen derecho a la garantía legal establecida por la Ley del Consumidor.

El derecho a garantía aplica al producto nuevo que sale defectuoso o no es apto para su uso normal. Establece que los consumidores tienen tres opciones: el cambio del bien, la reparación gratuita o la devolución de lo pagado durante los tres primeros meses de la compra. Es el consumidor quien elige cuál de esas opciones, no la empresa.

Eventualmente, la empresa podría proponer al consumidor la realización de un diagnóstico técnico del producto para conocer las razones del problema, sin embargo, el consumidor decidirá si acepta o no.

Durante el tiempo en que esté en el servicio técnico, el plazo de la garantía legal se suspende.

Una vez que el producto salga del servicio técnico, el consumidor mantiene la triple opción: es decir, será el usuario quien elija la opción cuando la falla se produzca dentro de dicho plazo.

Los carteles o timbres en las boletas donde la empresa diga no responder por cambios o devoluciones, no tienen valor.

Las empresas no pueden poner barreras en el ejercicio de este derecho, como permitir el cambio o devolución del dinero bajo la condición de restituir los envases originales o cobrar por ello.

Para ejercer el derecho a garantía, los consumidores deben presentar la boleta o factura, o cualquier otro documento que acredite la compra, por ejemplo, la póliza de garantía timbrada.

Es importante comprar productos en el comercio establecido para acceder a estos derechos. Cuando un consumidor compra en el comercio informal, aparte de no poder hacerlo, además arriesga a su familia con productos inseguros.

Hay productos como algunos electrodomésticos o los automóviles, por ejemplo, que tienen garantía voluntaria, que es la que ofrece la empresa y entrega un plazo mayor de cobertura pero exige ciertas condiciones como cumplir con una primera revisión técnica.

Si el producto es reparado y falla nuevamente, ya sea por la misma falla o por una distinta, los consumidores tienen derecho a exigir el cambio, la reparación o la devolución de lo pagado.

Por otro lado, algunas empresas ofrecen 10 días para cambiar un producto sin motivo. Se trata de una política comercial voluntaria dirigida a satisfacer a los clientes; si es ofrecida, debe cumplirse. Pero eso no significa que el consumidor pierda su garantía legal si el producto tiene fallas.

Estos derechos son extensivos si la compra se realizó a través de internet y también a los productos adquiridos en oferta o promoción.

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