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Opinión

Una buena noticia, después de tantas malas últimamente.

Osvaldo Cáceres González Dr.,prof,arquitecto Universidad de Chile ICA 914-A.G-


 Por La Tribuna

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Carta Abierta

Una buena noticia, después de tantas malas últimamente.

En la década del 80 del siglo pasado al comienzo de ella, el entonces presidente del Instituto O’Higginiano de Los Ángeles, abogado y conservador de Bienes Raíces don Raúl Garretón -a quien no conocía- me mandó una carta invitándome a acompañarlo a ver el terreno donde estuvo la casa de    Bernardo O’Higgns, el sitio N°1 “El Castaño” de la Hacienda Las Canteras de la comuna de Quilleco. Me encontré con un profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Bío Bío quien me preguntó qué andaba haciendo allá. Le dije que don Raúl Garretón me había invitado, el secretario en ese entonces era el profesor Pedro Sánchez.

El sitio, aproximadamente de una hectárea, estaba rodeado con un cerco de alambres y se veían semienterrados dados de piedra que antes habían soportado pilares de un corredor hacia el oriente, pues la construcción tenía su eje norte sur, lo que correspondía con lo que había dicho  O’Higgins, que él salía a ver el amanecer y también la puesta del sol, seguramente a un corredor paralelo al poniente.

Después don Raúl me invitó a ir a Concepción a una reunión,  pues quería que de la Universidad del Bío Bío lo ayudaran en la tarea de reconstruir la casa de Bernardo en Las Canteras. Lo acompañé también interesado en el tema, con otras personas que tampoco conocía, al llegar a Concepción me di cuenta que estábamos llegando a la Universidad del Bío Bío. Al entrar a la reunión me encontré con mi ex alumna arquitecto Olga Picarte que era la encargada Regional de Turismo. Le conté que yo tenía prohibido entrar a la Universidad por declaración de la directora (en ese tiempo) de la sede, la señora Toro, por cuanto había sido echado de la Escuela de Arquitectura. Olga Picarte me dijo: “ellos se lo pierden”.

Don Raúl no consiguió nada con esa reunión y otras con las empresas de la zona a quien les quería pedir fondos para la tarea que se había impuesto: reconstruir la casa previo estudio del problema. Pasó el tiempo y en 1998 al existir el Fondart el Instituto O’Higginiano de Los Ángeles presidido  por el profesor Alejandro Mege ya que don Raúl Garretón había fallecido, me invitaron a participar en la presentación de un proyecto para conseguir fondos para hacer el estudio, el cual ganamos. Participó en el trabajo el historiador Tulio González Abuter, el arqueólogo Brusse y el que escribe para la parte arquitectónica y urbanística. El señor Brusse que vivía en un campo cerca de Los Ángeles al jubilar como director del Museo de Concepción, falleció algunos años después. Así también, el muy activo secretario de ese entonces don Max Medina Azócar quien también murió, pero hace poco, uno o dos años.

Al hacer el trabajo de prospección en el terreno dirigido por el arqueólogo referido y ayudado por personal del Regimiento Los Ángeles que nos mandó su comandante el coronel Aldunate, encontramos que habían realizado trabajos en el terreno, movimientos de tierra, se le había cercado con una pirca de piedra de río hacia la calle y el vecino al norte, dejándole dentro de su terreno el antiguo portón y cerco de alambre por una servidumbre que así se consolidó para el fondo del terreno. De las basas de piedra nunca se supo más, salvo que el encargado de esos trabajos por la Municipalidad de Los Ángeles, Osvaldo Órdenes responsable de jardines de esa época, se acordaba de haber visto los dados de piedra en la misma ubicación que yo los había visto años atrás paralelos al camino a Yungay, Pemuco y Chillán, como me lo dijo después. Creo que cuando se hagan las excavaciones definitivas de la obra pueden aparecer aunque estarán más adentro por la línea municipal que nos dieron. Osvaldo Órdenes como escultor realizó un proyecto para el sitio referido representando a Bernardo O‘Higgins de huaso que fue su primera actividad la agrícola y forestal desde que recibió la Hacienda en 1800, al morir su padre Ambrosio, antes de participar en el movimiento independentista y de construir la casa en 1804.      

En la prospección no se encontró nada de la antigua casa,  sino de los otros propietarios más adentro, que vinieron después, de las cuales tenemos algunas fotos donadas por el antiguo secretario ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales, arquitecto Luis de la Cerda E.

Con el estudio histórico realizado por Tulio González más el conocimiento de los trabajos sobre  arquitectura Colonial y Republicana publicados del arquitecto y profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, Roberto Dávila Carson llegamos a la conclusión definitiva de que la casa era de la tipología de las “casas lineales,” como la había bautizado primeramente y que se encuentran desde Huasco al Sur. Con el eje norte sur y corredores a ambos costados al oriente y poniente con un cuerpo de un piso sobre la techumbre donde podría haber estado la capilla de la casa que se sabía tenía. La capilla servía de atalaya frente a las posibles excursiones de los pehuenches que se manifestaban de vez en cuando, hasta la mitad del siglo XIX. Todo de madera con cubierta de tejas y un pasillo de acceso que conecta visualmente con el fondo del terreno donde está el castaño y ahora un busto del antiguo propietario Bernardo O’Higgins Riquelme. También tendrá un molino de agua, que era muy usual en esa época y estaba sobre el estero, que ahora está seco y que venía desde el terreno de enfrente de la casa donde está ahora el Liceo de Las Canteras y cruzaba el camino a Villa Mercedes. Pues la casa está ahora frente a esos tres caminos: el que va a Quilleco al sur, el ya referido al norte a Yungay  y Chillán y el de Villa Mercedes al oriente.

En esta etapa del proyecto recibimos la ayuda del director de la sede  de la Universidad de Concepción, profesor Conrado Pérez donde funcionamos como instituto O’Higginiano y se pudieron hacer dos maquetas para el proyecto, la primera de la “Casa Larga” del profesor Augusto Vivaldi en La Florida cerca de Concepción que era de la misma tipología a que habíamos llegado como conclusión para la Casa de O’Higgins, pero en adobe, de la que habíamos hecho un levantamiento en 1975 y luego otra del proyecto mismo realizado para el Fondart en 1998 referido. También se hizo un video por el actor de teatro Nelson Venegas. En esta etapa del anteproyecto arquitectónico participó en el diseño paisajista la señora Carmen Gloria Calonge, siendo jefe del anteproyecto  el arquitecto Osvaldo Cáceres González y colaboradores posteriormente, los estudiantes de arquitectura Juan Claudio Castillo, Gonzalo Fernández, maquetista y Claudia Menares de la maqueta virtual. En el intertanto la señora Kulenkamp vecina de Las Canteras y de Los Ángeles nos llevó a ver a Mortandad, parte de la antigua Hacienda de Las Canteras, tres casas construidas en terrenos donados por Bernardo O’Higgins a sus colaboradores antes de venderla en los cuales construyeron con la misma tipología usada por su patrón, lo cual confirma la reconstrucción tipológica propuesta.

Pasaron los años nuevamente y el 2013 durante la alcaldía del profesor Borgoño y a propuesta de las concejales Stark ,  Quezada y la consejera regional de la Cultura Marcela Rosen, la Municipalidad de Los Ángeles aportó $29.000.000 de pesos para desarrollar el estudio definitivo de la Casa O’Higgins, lo cual se entregó a la Municipalidad de Quilleco a  principios del 2014 quien dio el Permiso de Edificación en junio después de entregado el informe favorable de la arquitecto revisora independiente señora Ana María Merino B, quien no quiso cobrar los honorarios por su trabajo, dada la índole del proyecto para la Casa Museo del Libertador Bernardo O’Higgins.

De aquí viene la buena noticia, pues el día martes 31 de marzo de la semana pasada se realizó reunión en la Comandancia del Regimiento Los Ángeles citada por el general Roberto Arancibia Clavel, historiador quien informó que se hizo el traspaso de la propiedad del Lote N°1  “El Castaño” de la Hacienda Canteras o Estancia O’Higgins de la comuna de Quilleco a favor de la Fundación Hacienda San José de las Canteras. La cual se encargará de su construcción y mantención, basado en la participación de la  Corporación de Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico Militar y en la Ley Valdés o de Donaciones Culturales que permite a las empresas deducir parte de los impuestos que deben pagar para financiar obras de este tipo en lo cual ellos tienen experiencia.

A alguna persona le podrá extrañar que hayamos recurrido al Ejercito de Chile para esta tarea, es que unánimemente pensamos que así como la Marina de Chile ayudó a reconstruir   la Casa de Arturo Prat en Ninhue, el Ejército podía hacer lo mismo con la Casa de O’Higgins y efectivamente, hemos llegado ahora a la consecución de este proyecto aprobado por la municipalidad y dirigido por la Fundación las Canteras.

En esta etapa  definitiva del proyecto a parte del jefe de Proyecto participó como arquitecto asociado Guillermo Fernández de la Maza, el licenciado en arquitectura Pablo Miranda, el calculista ingeniero Rodrigo Alonso, el ingeniero eléctrico Jorge Cassali, el técnico en construcción Alejandro Miranda y el técnico forestal Luis Avaria.

De esta manera, en este año podemos decir que iniciaremos las obras de la Casa de O’Higgins en las Canteras de la comuna de Quilleco, en lo cual también ha colaborado su alcalde y concejales en la aprobación de esta obra.

Para la realización la Corporación de Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico y Militar nombró como jefe del Proyecto al General (r) Waldo Zauritz quien colaboró entusiastamente en el proyecto, el cual falleció lamentablemente en enero de este año 2015, ahora ha sido reemplazado  por el general(r) Carlos Oviedo Arriagada el cual participó junto en la reunión del 31 de marzo junto con el comandante del Regimiento Los Ángeles coronel Rodrigo Marchessi Acuña. Sigue designada como inspector técnico (ITO) de la obra la arquitecto Mabel Briceño Moreno, funcionaria de la referida Corporación de Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico y Militar.

Finalmente , queríamos decir que en la reunión del 31 de marzo participaron además los miembros de la Corporación de Monumentos Históricos nacionales de Los Ángeles con su presidente Miguel Musre y los miembros invitados; Mario Herrera, Marcela Rosen, Juan Eduardo Castiglioni y Luis Avaria, más el concejal de Quilleco Manuel González Abuter, el abogado Tulio González Abuter y el licenciado en Arquitectura Pablo Miranda.

Creo esta es una buena noticia para Los Ángeles y Quilleco, la provincia y región del Bío Bío.

Osvaldo Cáceres González

Dr.,prof,arquitecto

Universidad de Chile

ICA 914-A.G-

 

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