martes 17 de septiembre, 2019

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Opinión

Sepa qué hacer para que su mascota lo acompañe en vacaciones

Cinturón de seguridad, jaulas de transporte y calendario de vacunas al día se incluyen entre las medidas a tomar si se quiere que el “regalón canino” lo acompañe en vacaciones. Para los gatos, en tanto, el consejo de la especialista es evitar sacarlos de su entono habitual.


 Por MAURICIO LOBO BASTIDAS

Ximena_Martinez_columnista

“Vamos de paseo, pi pi pi. En un auto nuevo, pi pi pi…”. El canto y la alegría de emprender las vacaciones ya está con nosotros, ¿Pero cómo hacemos para que nuestra querida mascota no se quede abajo? ¿Qué tenemos que considerar a la hora de llevar a nuestro regalón en el auto o en el avión?

SABER QUE LOS VAN A RECIBIR

Lo primero que hay que solucionar, si se quiere llevar a la mascota de vacaciones, es saber si el lugar al que se va permite a las mascotas. En casas particulares eso no es problema, porque uno lo puede acordar previamente, pero en el caso de hoteles, hostales y cabañas es necesario saber si se puede o no tener mascotas. Existen páginas en Internet y Facebook para saber qué recintos los permiten y en qué condiciones.

CINTURÓN PARA EL PERRO

Existen y los venden en supermercados y tiendas de mascotas. Los cinturones de seguridad caninos resuelven el problema de llevar seguros a nuestros perros en el auto. Se trata de un arnés que se fija con un mosquetón al sistema clásico de cinturón de seguridad de todos los automóviles. Son útiles, primero por seguridad del animal en caso de una maniobra de emergencia y, segundo, porque si va suelto en el auto puede ser un foco de distracción y en caso de accidente puede transformarse en un proyectil dentro del auto.

Jaulas de transporte

Ya clásicas, las jaulas de transporte para mascotas son una buena alternativa para llevar perros y gatos. Lo importante de este elemento, es llevarlo en un lugar con buena ventilación dentro del automóvil, nunca en la maleta del auto.

COMIDA E HIDRATACIÓN

Tal como los seres humanos, nuestras mascotas también pueden sufrir mareos en los viajes. Si el perro tiende a vomitar, lo primero es no dar ni agua ni comida entre 4 o 6 horas antes del viaje. Lo otro que es bueno es permitirles mirar hacia fuera, porque así sabe hacia dónde va el movimiento.

Respecto a la hidratación,  el perro no transpira y regula temperatura a través del jadeo. Por lo tanto, si jadea mucho puede deberse a que está estresado y asustado por el viaje o porque está con calor. Si es lo segundo, la recomendación es  ponerlo a la sombra e hidratarlo. 

EN EL AVIÓN

Cuando el transporte es en avión, lo primero es avisar a la línea aérea y también consultar un médico veterinario para que establezca previamente la dosis adecuada de sedación del animal para el viaje específico a realizar.

Si el viaje es internacional, la consulta al médico veterinario debe realizarse al menos un mes antes, para regularizar todo el calendario de vacunas y desparasitación de la mascota. Luego, hay que ir al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), para que emita la autorización de salida.  El problema, más que salir, es volver a ingresar con el animal. Por lo tanto, es importante llevar todos los papeles y no perder el registro, para que al momento de reingresar al país esté con la hoja vigente del SAG”.

CUANDO NO PODEMOS LLEVARLOS

Pero puede ocurrir que no podamos llevar a nuestras mascotas de vacaciones. En esos casos, lo ideal es que el animal conozca a la persona que lo va a ir a alimentar o a pasear.  Hay nuevos emprendimientos en que estudiantes o médicos veterinarios han montado un sistema para prestar el servicio de poder ir a alimentar e ir a pasear a las mascotas mientras sus dueños están de vacaciones, lo que evita el hotel para animales, un lugar que desconocen y en la que pueden tener otra alimentación.

GATOS

En general, en nuestro país, los gatos viven siempre con sus amos y bajo un mismo techo. Sacarlos de ese entorno puede estresarlos.  Se recomienda no sacarlos, se estresan y después pueden no querer comer en su nuevo entorno vacacional. Para ellos, no comer es muy perjudicial”. La excepción son los gatos que están acostumbrados a los viajes y a paseos, como es el caso de los gatos de exposición.

Ximena Martínez

Médico veterinario

Universidad Mayor

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