suscríbete al boletín diario

Opinión

Reforma educacional: el adiós al esfuerzo y la meritocracia

Víctor Pérez Varela Senador de la República


 Por La Tribuna

Victor-Perez-Varela

La Reforma Educacional es un tema que sin duda ha centrado el interés de la ciudadanía, que ha visto desde la incertidumbre de los -anuncios- las certezas de los cambios que hoy en día marcarán el futuro de la educación chilena, con un adiós rotundo al esfuerzo y al mérito académico.

Los liceos emblemáticos, en este sentido, han sido terreno fértil para forjar profesionales de élite que han marcado el rumbo de Chile. Estos liceos que comenzarán a vivir cambios estructurales, lograron por décadas generar un paradigma en torno a la calidad de la enseñanza, basada en una selección positiva, que premia al mérito académico de cada uno de sus estudiantes.

 Así mismo, es relevante destacar que para el universo de un millón quinientos mil estudiantes de Enseñanza Media -de diversos establecimientos educacionales-, la reforma educacional, hasta el momento, no entregar ninguna palabra.

Otro aspecto relevante es que la reforma dificultará al extremo la creación de nuevos proyectos educativos, todo quedará al arbitrio de la autoridad estatal a esto, además, se suma una burocratización en la administración de los recursos en los establecimientos educacionales. 

Lo único positivo del proyecto, parece ser, el aumento en un 20% de la (SEP) Subvención Escolar Preferencial, a lo que se suma una subvención especial ampliada, orientada al 40% de los estudiantes, pertenecientes a la clase media y un aporte a la gratuidad -por término del copago-, correspondiente a 9 mil 500 pesos.

Pero, más allá de las cifras anteriores, el proyecto de reforma educacional sigue manteniendo en un manto de dudas sobre lo que ocurrirá con la calidad, con la libertad de los padres para elegir el tipo de enseñanza que quieren para sus hijos, lo cual hace resonar con más fuerza las declaraciones de Erika Muñoz, presidenta de la Confepa -Confederación de Padres y Apoderados de Colegios Particulares Subvencionados-, quien señaló: “Hoy somos víctimas de la tozudez y sordera política del Gobierno, de los parlamentarios independientes y de la Nueva Mayoría que votaron a favor de esta mala reforma”.

Con esta reforma educacional, estará vetado el esfuerzo de miles de familias que quisieron aportar económicamente a la educación de sus hijos, en establecimientos particulares subvencionados. 

Desde otra perspectiva, el esfuerzo entendido en el mérito académico, en la tan ponderada meritocracia, también se eliminan con el fin de la selección como la conocemos en establecimientos emblemáticos, por lo tanto, desde ahora en adelante, padres y apoderados tendrán que acostumbrarse a dejar al arbitrio de la suerte y del azar el futuro académico de sus hijos.

Víctor Pérez Varela

Senador de la República

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes