suscríbete al boletín diario

Opinión

Una lectura para este verano

Luis Barceló Amado Gobernador de la Provincia de Bío Bío


 Por La Tribuna

retrato-Gobernador-Barcelo-NO-BORRAR-copy

Hace pocos días cayó en mis manos el libro titulado “Veterano de tres guerras”, obra inédita del abogado y coronel de ejército don José Miguel Varela, veterano de la Guerra del Pacífico. Grande fue la sorpresa cuando, ya leídas algunas páginas, me di cuenta que estaba frente a un testimonio trascendente de la historia de Chile entre 1879 y 1910, aproximadamente. Relata las experiencias de las campañas de Tarapacá, Tacna, Lima, y la Campaña de la Sierra, con una sencillez y claridad de espíritu que no había encontrado en otras obras. Quizás “Seis años de vacaciones”, de Arturo Benavides Santos, se le acerque un poco, pero este libro lo supera en profundidad, en observaciones y comentarios siempre lúcidos y oportunos. La organización de la ocupación chilena del Perú rinde homenaje a la inteligencia política del Almirante Patricio Lynch y a una pléyade de civiles que lo secundaron.

Relata siempre con testimonios personales las relaciones entre el Estado y la etnia mapuche en la década de los 80 y 90 del siglo XIX, y cómo le fueron usurpadas sus tierras, la actuación inmoral de muchos comerciantes que formaron grandes latifundios en La Araucanía a costa de torcer la nariz de la ley o infringiéndolas derechamente. Esta parte del libro tiene vigencia actual y constituye la visión honesta de un militar de carrera y abogado que revela parte de las causas del actual conflicto existente en La Araucanía, dando fe de que el Presidente Balmaceda, por quien combatió en Concón y Placilla, se opuso tenazmente a la práctica de la usurpación desenfrenada de tierras mapuches.

Por último, da cuenta de la dinámica del conflicto político que llevó a la guerra civil de 1891, proporciona antecedentes de primera fuente de la manera en que fue muerto el general Orozimbo Barboza, las atrocidades que allí se vivieron y la persecución inmisericorde de los vencidos, tal cual sucedió en 1973 y años siguientes. En síntesis, es un aporte importante a las fuentes de la historiografía nacional que se puede leer tanto como un libro bélico, político y de viajes. De alguna forma me recuerda a “Diez años en La Araucanía” de Gustave Verniory y “Crónica militar de la conquista de La Araucanía”, del coronel, también balmacedista, don Leandro Navarro. Sugiero para este verano su diáfana lectura.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes