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Opinión

Un mínimo de música Chilena en nuestras radioemisoras.


 Por La Tribuna

pobleteconfoirma

Muchos años han pasado ya desde que la idea de que exista un 20% como mínimo, de música Chilena en las Radios, se transformara en un proyecto de ley que hoy estamos construyendo entre todos. Sin duda que estamos ante un hecho que construye, o al menos intenta, desde las normas, contribuir a la identidad cultural chilena. Sin embargo, esto pensamos que va más allá, pues no es sólo un asunto de pura construcción identitaria, sino que es por sobre todo, un asunto de quienes hacen y cumplen una función en el arte en nuestro país. 

La cultura es el telón de fondo donde transcurre el arte, y éste es sólo producto de lo que los artistas realizan. No olvidemos aquella frase del historiador del arte Ernst Gombrich, quien señaló en su célebre Historia del Arte que “no existe el arte realmente, sino tan sólo artistas” Sencillamente creemos que esa frase, se aplica a la discusión de este proyecto.
El arte es reproducido e interpretado en tanto hecho artístico que importa primero al ejecutante e intérprete, y luego a quienes son receptores de esa interpretación. La divulgación del trabajo musical de compositores chilenos hecha por intérpretes, si bien hace a unos y a otros formar parte de esa red de carácter específico de la cultura que denominamos arte, muestra a las claras que la nacionalidad de ello no es algo en sí valioso, sino que lo apreciable se encuentra en tanto que el hecho artístico haga actual, inmediato y concurrente el contexto vital no sólo del origen de la obra, sino que además el contexto vital de quien la ejecuta, y logre a través de ella posarse sobre un momento específico de la cultura de un país y con ello interpretar y descifrar el alma de un pueblo en esta época.
Volviendo a Gombrich, podemos decir que nunca se acaba de aprender en lo que al arte se refiere. Siempre existen cosas nuevas por descubrir. Las grandes obras de arte parecen distintas cada vez que se las contempla. Parecen tan inagotables e imprevisibles como los seres humanos. Y esto, aplicado a compositores, y a intérpretes musicales chilenos o extranjeros que ejecutan música de compositores chilenos, parece ser totalmente cierto. Habrá tantas ‘Gracias a la vida’ como intérpretes quepan en su permanente puesta a punto y arreglos. Existirán tantos Alfonso Leng, o Gustavo Becerra, como intérpretes de su música tengan, lo que no quiere decir que esa música en tanto chilena, sea preferentemente digna de ser oída. Si no que al revés, esas composiciones en tanto sean recreadas en el hoy por chilenos, valen la pena de ser difundidas con un surco mayor en la programación diaria de las radios que ocupan el espacio radial chileno. He ahí el punto.

Este proyecto de ley ingresó a la Cámara el 20 de noviembre de 2007, y ya lleva 7 años en su tramitación. Hemos llegado a un punto en que es necesario avanzar y dar con la aprobación de este proyecto con el fin de disponer de un piso mínimo de intervención radial con música chilena.
Podemos discutir muchos aspectos, por ejemplo qué es lo que se entiende por música chilena, cuando se está en presencia de ese 20% y otras tantas cosas, pero lo importante es que acá se da un paso fundamental, que antes no existía.
Una serie de expresiones musicales chilenas, así como muchos artistas nacionales, han perdido vigencia debido a la falta de exposición de su obra en los medios de comunicación masiva, en particular los radiales. El proyecto de ley discurre sobre la idea de que si se aumentase la presencia de música nacional en la programación diaria de las radios, se catalizaría y fortalecería la demanda necesaria para vigorizar su desarrollo. Creemos por tanto que es así, y que de tal forma se potenciaría la emisión de música chilena.
La entidad de gestión colectiva denominada “Sociedad Chilena del Derecho de Autor” (SCD), es la que mantiene vigente un eficiente y operativo sistema que permite, por una parte, conocer la nómina de canciones emitidas, y por la otra, recaudar los derechos correspondientes.
Sin duda alguna, promover la difusión de la música nacional, a fin de vigorizar esta expresión del arte nacional y la actividad laboral de sus creadores y expositores, es un fin loable que debemos decididamente apoyar. Es necesario exigir a las radioemisoras la emisión diaria de un porcentaje mínimo de música nacional y de música de raíz folclórica y de tradición oral, sobre todo si usan el espacio radioeléctrico de todos los chilenos para llevar su parrilla musical al aire y emitir publicidad. Una quinta parte (20%) de música nacional que cada radio debe emitir, debiendo ser una proporción de ella de raíz folclórica de tradición oral y con una distribución horaria regulada, es un escenario que no tenemos y que debemos tener. Este ayudará a los cientos de miles de chilenos y por qué no decir millones de ellos, que oyen radio, a conocer a los músicos chilenos, o a músicos chilenos interpretando otros músicos. ¡Qué mejor, qué acto de justicia con nuestros creadores e intérpretes!
Un proyecto como este debe ser sacado adelante a pesar de las oposiciones que pueda tener. La cultura chilena debe tener plataformas de arranque que nosotros como legisladores, debemos crear y establecer.

Roberto Poblete Zapata
Diputado de la República

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