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Remolacha mantiene su competitividad en la agricultura angelina pese al cambio climático

Los agricultores podrían dejar de elegir este tubérculo como opción productiva de Biobío si la escasez hídrica no permitiera mantener las condiciones para su producción.


 Por Jorge Guzmán B.

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El cultivo ha obligado a los productores a ser eficientes en el uso del agua, a través de riego tecnificado que les permita utilizar adecuadamente la cantidad de este insumo requerido en la actividad agrícola.

El cultivo de la remolacha sigue siendo una opción viable para la agricultura en Biobío, según un productor de la zona de Los Ángeles, quien señaló que a pesar de ser demandante hídricamente, se ha mantenido competitivo por su rentabilidad.   

El subgerente agrícola de empresas Iansa en Los Ángeles, Robinson Sanhueza, expresó a diario La Tribuna que “el cultivo está bien, sin problemas, pero existe la preocupación de qué pasará más adelante con el tema hídrico, considerando que es una realidad que el agua será escasa en el futuro y cómo impactará esto en la calidad del cultivo”. Sanhueza dijo que “en conversaciones con diferentes canalistas, estamos mirando a una próxima temporada ajustada, aunque sin problemas, incluso con esperanzas de que pueda caer algo de lluvia en el verano o que las lluvias se adelanten a marzo”. A pesar de lo anterior, el vocero de Iansa dijo a La Tribuna que “no hemos tenido escasez hídrica para esta zona”. 

Robinson Sanhueza explicó que “hemos tenido reuniones con la Asociación de Canalistas del Laja, quienes riegan alrededor de 50 mil hectáreas, de las cuales la remolacha ocupa 1.900 o 2.000 hectáreas de esa asociación, por lo que no se podría decir que utilice un volumen de agua importante, a pesar de ser un cultivo demandante hídricamente, similar al maíz o la achicoria”. Sin embargo, al día de hoy, el vocero de Iansa dijo que “las condiciones de mercado definen la competitividad del cultivo, y nosotros hemos tratado de mantener las hectáreas en la zona y los agricultores no están decidiendo sus cultivos en base a su demanda hídrica, aunque esto sí está ocurriendo en el norte”. 

INSUMOS MANTIENEN SUS PRECIOS 

El subgerente de la azucarera dijo, respecto a los insumos agrícolas para mantener la calidad del tubérculo, que “no nos hemos visto afectados, pudimos entregar todos los fertilizantes y agroquímicos a los agricultores a tiempo, porque estábamos preparados desde temporadas anteriores y estamos trabajando con la misma estrategia actualmente”. También destacó “la alta tecnificación del cultivo, que ayudan a los productores a decidirse por un cultivo u otro”.

El agricultor angelino y productor de remolacha, José Miguel Molina, manifestó que “la falta de agua es muy relevante, especialmente en cultivos de primavera como la remolacha, dado que es un cultivo demandante hídricamente, lo que obliga a ser eficiente en el uso del agua a través de riego tecnificado”. Respecto a los insumos agroquímicos utilizados para este cultivo, Molina dijo que “los insumos para esta temporada han mantenido sus costos, haciendo viable y rentable tener este cultivo en la zona”. Además del precio, el productor remolachero valoró el hecho de que “se mantenga la entrega a tiempo de estos productos, en momentos donde muchos otros cultivos no contaban con esta facilidad”. 

INVERSIONES PARA LA PRODUCCIÓN

Otro de los elementos, en este caso, un factor de preocupación para los productores, según José Miguel Molina, consiste en que “las condiciones para invertir en remolacha se han ido encareciendo, y las inversiones para tecnificar se hacen muy altas, por lo que es muy importante que se avance en tecnificación, cosa que les cuesta especialmente a los agricultores de menor tamaño”. 

Lo anterior, no va en desmedro del movimiento que genera el cultivo y su actividad: “la remolacha genera diferentes puestos de trabajo, porque se producen muchas toneladas por hectárea en relación a otros cultivos, impulsando la necesidad de hacer fletes, lo que impulsa la actividad de distintos prestadores de servicios de transporte, generando externalidades positivas en la zona”, dijo Molina. Lo anterior incluso a pesar del cierre de la planta procesadora de remolacha en Los Ángeles y el encarecimiento del costo para transportar el producto a la planta procesadora.

El productor remolachero explicó que “ese cambio fue viable, porque si no se hubiera dejado de producir remolacha en la zona, cosa que ha dado la señal de que este cultivo es una alternativa rentable entre las distintas opciones disponibles”.

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