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Historias de peluquería: un rubro de tradición que se abre paso en pandemia

Al día de hoy han podido retomar sus actividades, aunque con un porcentaje de clientes que no ha retornado, incluso con la apertura del comercio y servicios que el avance de fases del Plan Paso a Paso ha permitido.


 Por Jorge Guzmán B.

foto peluquerías 1
La municipalidad ha ayudado a los peluqueros a conseguir los permisos necesarios para poder mantener su actividad laboral en sus casas y no sacar del negocio a los trabajadores del rubro.

Los trabajadores de las peluquerías han logrado seguir siendo parte de los servicios utilizados por los angelinos gracias a su tradición dentro del mercado, incluso a pesar de las barberías que han crecido en la ciudad, que apuntan a otro público y no logran arrebatarle su clientela de décadas.

El presidente del Sindicato de Peluqueros de Los Ángeles, Nelson Rivera, dijo a diario La Tribuna que “al día de hoy podemos estar abiertos en cuarentena, con permisos que conseguimos desde Comisaría Virtual”. Sin embargo, Rivera explicó que “no pudimos trabajar durante cinco meses debido a la pandemia, y hoy estamos retomando el ritmo de a poco, además el negocio cambio mucho, algunos peluqueros se trasladaron a sus casas, porque no podían pagar los arriendos durante el tiempo de inactividad, que fue muy largo”. 

MANTENERSE ACTIVOS 

Según el vocero del Sindicato de Peluqueros de Los Ángeles, “cinco peluquerías que formaban parte del gremio tuvieron que cerrar y trabajar en sus casas, y de hecho en esto la municipalidad ayudó a los peluqueros que cambiaron a esta modalidad, con las patentes necesarias para que pudieran trabajar dentro de la legalidad de este tipo de actividades”. 

Rivera llamó “a todos los colegas a sacar ese permiso, para poder mantenerse activos y no arriesgar su economía con el cambio, de hecho muchos no pudimos abrir, porque trabajamos en pleno centro, y como no somos de primera necesidad, tuvimos que cerrar”. 

Si bien las peluquerías pueden no ser un servicio esencial, Rivera hizo énfasis en la relevancia social del espacio que brindan estos trabajadores: “con los clientes uno es sacerdote, psicólogo y familia, razón por la cual de hecho muchos de nuestros clientes no se han cambiado a barberías”.

SERVICIO CON TRADICIÓN

Respecto a la clientela de Nelson Rivera, el dirigente sindical de peluqueros dijo que “en general mis clientes tienen hasta 80 años, pero ya estoy cortando el pelo de la cuarta generación de familias que vienen conmigo, y lo mismo pasa con el resto de los miembros del sindicato, que quedamos treinta de los peluqueros antiguos, con quienes al día de hoy ya nos conocemos y relacionamos más allá de un plano laboral, somos amigos y hasta familia”. 

Sin embargo, Rivera reconoció que además de la llegada de las barberías, “con la pandemia muchos clientes también comenzaron a cortarse el pelo en su casa y gran parte de ellos no han vuelto”. 

BARBERÍAS VS PELUQUERÍAS

Jeremías Escobar, de Peluquería Lyon lleva 42 años en el rubro de la peluquería. “Entré porque un cuñado me preguntó si quería trabajar en este negocio, el me enseñó a cortar el pelo y me quedé trabajando con él durante 10 años, después me independicé el 90 y abrí Peluquería Lyon, porque después de tanto tiempo la misma clientela me preguntaba cuando me iba  a independizar”. 

“Un cliente me quería vender un local que tenía y logré arrendar ese local, durante 20 años”, dijo el peluquero de Lyon. Respecto a las barberías, competencia que apunta a otra clase de servicio y otro tipo de clientela, Escobar dijo que “son conceptos traídos desde afuera, que se escapan un poco del servicio que entregamos, donde entregamos estilos de corte más tradicionales”. 

Jeremías Escobar contó “yo me he mantenido en el concepto de peluquería de antes, lo que no me quita clientela, llegan personas de todas las edades”. Además, el peluquero no cree que las barberías hayan bajado su clientela: “la gente se acostumbra con uno, más que nada porque, si entregas un buen servicio, de manera constante en el tiempo, la clientela no bajará, de hecho, las personas que pierden clientela en este rubro son los que atienden mal”, dijo. 

TRABAJO EN PANDEMIA 

Respecto a la nueva forma de trabajar a la que se han visto empujados todos los integrantes del rubro de las peluquerías, no solamente de Los Ángeles, sino que del país, el entrevistado de Peluquería Lyon explicó que “al día de hoy tenemos que respetar las normas de seguridad para poder operar de manera segura, tanto para nuestros clientes como para nosotros mismos”. 

Lo anterior significa que “tenemos que hacer que los clientes reserven horas con nosotros, para evitar aglomeraciones fuera de los locales y no poner a nadie en riesgo de contagiarse de Covid 19, además de exigir el uso de mascarilla”, sentenció Escobar.

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