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"Me reinventé": la angelina que perdió todo en un incendio y hoy vende artesanía en madera nativa en todo Chile

Con la madera nativa rescatada del incendio que en 2015 destruyó su hogar en Los Ángeles, Carolina Carrillo Panes construyó una marca artesanal que hoy recorre los principales rodeos de Chile, desde Melipilla hasta el Champion de Rancagua.

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"Yo esto lo veo como una empresa, como un negocio. Yo vivo de esto (...) Mi trabajo es rústico, lo que no quiere decir mal terminado; tiene un excelente acabado" Carolina Carrillo Panes, artesana / FUENTE: Carolina Carrillo

El año 2015 quedó marcado a fuego en la memoria de Carolina Ivonne Carrillo Panes. Literalmente. Un incendio devastador consumió su hogar, su fuente de trabajo y sus pertenencias en la ciudad de Los Ángeles, región del Biobío. En ese momento, Carolina se vio ante la nada, acompañada por sus tres hijos y un automóvil. Sin embargo, entre los escombros humeantes de lo que fue su casa, encontró la materia prima de su futuro: las vigas de madera nativa que, aunque chamuscadas por el fuego, conservaban la nobleza y la resistencia necesarias para sostener un nuevo proyecto de vida. Hoy, bajo el sello de "Caro Nativo", Carolina no solo ha reconstruido su realidad, sino que se ha posicionado como una de las artesanas en madera más reconocidas en el ámbito del rodeo chileno, combinando la técnica tradicional con una visión empresarial moderna y resiliente.

LA PRUEBA DE FUEGO: UN NUEVO COMIENZO ENTRE ESCOMBROS

La historia de Carolina no es solo la de una emprendedora, sino la de una sobreviviente que supo leer en la tragedia una oportunidad. Antes del siniestro, se dedicaba a la producción de eventos y al arriendo de vajilla y mantelería. "Me reinventé al ver un montón de palos nativos ahí, las vigas de la casa medio quemadas", relata con una serenidad que solo otorga el tiempo. Fue entonces cuando recordó el oficio de su padre, maestro carpintero, y juntos decidieron aprovechar ese material noble para fabricar tablas de picar.

Lo que comenzó como una necesidad imperiosa para reconstruir un hogar se transformó rápidamente en una pasión y un modelo de negocio. Carolina no se quedó solo con lo aprendido de su padre; buscó perfeccionarse, obtuvo su credencial del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, y comenzó a profesionalizar cada proceso. Su taller, ubicado en el camino a Santa Bárbara, en Los Ángeles, se convirtió en el epicentro de una producción que hoy destaca por su calidad y terminaciones de excelencia.

Foto de contexto. / Carolina Carrillo
Foto de contexto. Carolina Carrillo

"CARO NATIVO": MADERA CON SELLO DE AUTOR Y CONCIENCIA

La propuesta de Carolina Carrillo se aleja de la producción en serie sin alma. Su enfoque principal es la fabricación y venta de artesanía en madera nativa, con una especialización muy marcada en implementos para el hogar y el mundo del rodeo: tablas de picar, utensilios de cocina, accesorios de quincho y bar, y artículos decorativos en madera y peltre.

Uno de los pilares de "Caro Nativo" es la sustentabilidad y la seguridad alimentaria. Carolina utiliza exclusivamente madera nativa reutilizada, obtenida de aserraderos y desechos de otros procesos. Además, sus productos son sellados con materia prima orgánica, específicamente cera de abejas, lo que los hace ideales para el contacto con alimentos, diferenciándose de opciones industriales que utilizan barnices o sellantes sintéticos.

Aunque se define como artesana, Carolina marca una distancia clara con la visión romántica y a veces precaria del oficio. "Yo esto lo veo como una empresa, como un negocio. Yo vivo de esto", enfatiza. Para ella, la inversión en maquinaria es fundamental para lograr la escala y la terminación rústica pero perfecta que sus clientes demandan. Esta mentalidad le ha permitido competir en mercados exigentes y mantener una calidad constante que le ha abierto puertas en todo el país.

Foto de contexto. / Carolina Carrillo
Foto de contexto. Carolina Carrillo

LA CONQUISTA DEL MERCADO DEL RODEO

El vínculo de Carolina con el rodeo chileno ha sido el motor de su expansión nacional. Gracias a gestiones propias y una red de contactos que incluye desde talabarteros hasta cerveceros, ha logrado participar en eventos de gran envergadura como el clasificatorio de Socabío y, más recientemente, el clasificatorio de Melipilla. Su presencia en las medialunas no es casual; sus productos, como los "porta sombreros" con manteros de madera nativa, han cautivado a los amantes de las tradiciones criollas.

Su éxito en estas ferias regionales la ha llevado a un hito mayor: su ingreso al sector patrimonial de la Carpa Patrimonial en el Champion de Rancagua. "Es postulación, hay hartas condiciones y reglamentos que cumplir, uno envía videos para mostrar su trabajo", explica sobre el riguroso proceso de selección. Esta visibilidad ha generado que su cartera de clientes se extienda desde Melipilla hasta Punta Arenas, demostrando que la artesanía de calidad no tiene fronteras geográficas dentro del territorio nacional.

Foto de contexto. / Carolina Carrillo
Foto de contexto. Carolina Carrillo

EL VALOR DEL CONTACTO HUMANO Y LA RED DE COLABORACIÓN

A pesar de su fuerte presencia en redes sociales, Carolina valora profundamente la presencialidad en las ferias. Para ella, el rodeo es un espacio donde los clientes pueden "apreciar, tocar y ver" la calidad de su trabajo, algo que una pantalla no puede replicar. Esta interacción directa le permite generar una conectividad que se traduce en ventas a largo plazo y en una fidelización que sostiene su empresa.

Carolina Carrillo Panes es el ejemplo vivo de que la resiliencia, sumada a la disciplina empresarial y el respeto por el oficio, puede transformar las cenizas en un legado de madera que hoy adorna los quinchos y medialunas de todo Chile. Su historia es un recordatorio de que, a veces, es necesario que todo se queme para que lo verdaderamente nativo y noble pueda florecer.

Foto de contexto. / Carolina Carrillo
Foto de contexto. Carolina Carrillo

Frase destacada:

"Yo esto lo veo como una empresa, como un negocio. Yo vivo de esto (...) Mi trabajo es rústico, lo que no quiere decir mal terminado; tiene un excelente acabado"

Carolina Carrillo Panes, artesana  




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