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Los Ángeles

Eduardo Gallegos Aqueveque: 50 años protegiendo a futuros profesionales

Tras unos inicios duros el hombre se fue a la ciudad para dedicar su vida a resguardar la seguridad de otros ejerciendo la sacrificada labor de guardia en distintas sedes de la Universidad de Concepción.


 Por La Tribuna

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Como una persona trabajadora, así es como se define Eduardo Gallegos Aqueveque, quien va a cumplir 50 años siendo guardia de seguridad de la Universidad de Concepción (UdeC).

Con una gran entrega ha sido testigo de los cambios generacionales de la emblemática casa de estudios, la que no sólo es su fuente trabajo sino que también su hogar.

Actualmente es el encargado de los guardias del Campus Los Ángeles, puesto que asume con gran responsabilidad y lo llena de orgullo.

Eduardo nació el 20 de agosto de 1943 en la ciudad de Santa Bárbara, en la provincia de Biobío.

El hombre comentó que en un principio su vida fue dura, ya que nació en el campo y  tras salir del liceo, se dedicó a trabajar en distintos lugares. Sin embargo, no fue hasta cuando unos familiares lo invitaron a vivir en Concepción donde su vida comenzó a  trabajar con 24 años como guardia de seguridad en la Universidad de Concepción.

“Nos daban buena ropa, considerando que la labor era externa, en el frío. En ese entonces había calderas en el exterior de las facultades con carbón de piedra, en la noche hacíamos fuego por lo que iban apareciendo algunas enfermedades”.

De todas formas, aseguró que con el paso del tiempo su vida ejerciendo el cargo fue mejorando gracias a la tecnología que junto a las nuevas normas laborales le hicieron más llevadera su  estancia en la institución.

“Ahora hay más cumplimiento a los derechos de los guardias, hoy la parte humana es más considerada, pero la labor del guardia sigue siendo sacrificada. 

LA INSTITUCIÓN QUE LE DIO UNA VIDA

El guardia comentó que el trabajar en la universidad le ha hecho pensar la diferencia con otros de sus trabajos, afirmando que: “Aquí se aprende todos los días, he ido complementando todos mis conocimientos a través de las conversaciones con estudiantes, docentes. Estos 50 años de servicio he aprendido mucho, por lo que me siento con el pecho hinchado”.

Lo anterior referente a que no tuvo la oportunidad de estudiar por tener una familia  numerosa de ocho hermanos. “La situación económica era más o menos nomás. Tenían que darles un poquito de educación a todos, yo llegué hasta cuarto medio y ahí me quedé”, aseguró.

Por otra parte, Gallegos, comentó que su voluntad y amor por la universidad se debe a que esta le ha dado una razón de existir, junto a un bienes materiales de los que estará agradecido de por vida. “La universidad me dio una habitación gratis donde sólo pagué el agua. Cuando me fui de Concepción con todos los otros guardias sacamos los materiales y nos trasladamos hasta los Ángeles. Esa es la casa en la que vivo hoy, aunque con algunas modificaciones”, afirmó el guardia. 

A lo que agregó: “eso es lo que a uno lo marca para tener la entrega hacia la universidad”. 

Por último, el comprometido guardia de seguridad aseguró que seguirá en la institución mientras físicamente se encuentre bien. "Quiero salir de la universidad como llegué, trabajando, cuando ya no pueda diré muchas gracias, estoy agradecido de todo y adiós”, finalizó. 

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