domingo 25 de agosto, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Nuestra gente

“Podemos rescatar a lo que éramos, lo que somos y lo que vamos a ser”

Uno de los objetivo de este escritor es visitar e incentivar cada rincón chileno y poder tener en nuestro patrimonio nacional cuentos inéditos.


 Por MARIA JOSE VILLAGRAN BARRA

19-07-2015_19-59-0961-19-07-15

Fernando Palacios Echeverría, apodado como Alikan Rayen, muy joven se fue a vivir a California, Estados Unidos. A muy temprana edad comenzó a escribir literatura y no sólo se interesó en las letras ya que también le llamó mucho la atención el ajedrez y a los doce años venció al campeón chileno de ese entonces en este deporte, lo que significo un gran logro para él.

A los 17 años emigró a Europa, viviendo en Inglaterra por varios años. Luego se fue a Australia, y así continuó recorriendo diferentes países como Nueva Zelandia, Bélgica y Holanda, viajó por todo Sudamérica.

Estudió fotografía en blanco y negro, serigrafía, producción y cinematografía en UCLA. Además, durante su tiempo en el extranjero, ganó concursos de guiones, trabajó en talleres con Gabriel García Márquez; también participó en diferentes producciones, videos, films y televisión bajo la supervisión de Robert Redford.

Actualmente, ya de vuelta en Chile y radicado en la ciudad de Los Ángeles, está dedicado a sus novelas, poemas y cuentos cortos. Su primera novela, “La revolución de las Chirimoyas”, tuvo muy buena acogida y ahora se está dedicado a difundir su último trabajo dedicado a los estudiantes, con quienes trabajó para realizar el libro “Lo que mis abuelos me contaron”.

 

-¿Cómo nace el proyecto del libro enfocado a los estudiantes angelinos?

El proyecto del libro “Lo que mis abuelos me contaron” nace con una visión a futuro, con nuestros apreciados estudiantes de octavos básicos en la provincia, proyecto literario creativo para toda la comuna de Los Ángeles.

Este proyecto fue presentado a Fondart en el año 2013, el que fue rechazado por unánime decisión de un jurado, que a mí juicio fue muy conservador y de poca visión al futuro.

Este libro es algo inédito hasta la fecha, dirigido exclusivamente a estudiantes de escuelas públicas rurales de la zona, con el solo propósito de incentivar la escritura creativa y rescatar el cuento oral.

 

-¿Cómo fue el proceso para llegar a ver terminado este proyecto?

Poner en contexto nuestra misión y ambicioso proyecto no fue una tarea de fácil alcance. Fueron muchas las escuelas visitadas en las zonas más rurales y de bajos recurso, donde llegamos a conversar con estudiantes y profesores.

Muchos nos recibieron con una cierta desconfianza de no saber cuál era exactamente nuestra misión o propuesta, no tardaron mucho en darse cuenta que veníamos a ofrecerles una gran oportunidad de poder publicar un libro con cuentos cortos, escritos por ellos mismos y, por ende, ser un buen ejemplo para el resto de todas las regiones de Chile.

Visitar en incentivar cada rincón chileno y poder tener en nuestro patrimonio nacional cuentos inéditos.

 

-¿Cómo fue este trabajo, tú te incorporabas al grupo de estudiantes, te ponías frente a ellos o eras uno más del grupo?

Precisamente la idea era incorporarme a ellos como uno más del grupo, establecer una amistad de igual a igual y hacerles ver que yo era parte de ellos también, no que yo era la autoridad o el que sabía más y venía a imponer algo.

Era todo lo contrario, humildemente me presenté a ellos, les dije que la frase más importante para nosotros sería: nadie queda atrás, siempre apoyamos al más débil, podemos rescatar a lo que éramos, lo que somos y lo que vamos a ser.

También les di las gracias, les pedí perdón por todos los errores que cometimos en lo que es educación, que finalmente son ellos los perjudicados y la imagen que se está creando los alumnos.

Yo creo que aquí en Chile nos hemos equivocado bastante y dejado que la educación se haya estancado, y el sistema de educación no está dando los resultados que se debiesen.

Hay que tomar en cuenta el sacrificio que hacen muchos alumnos por ir al colegio, estudiar  y aprender.

 

-¿Cómo logras crear estos vínculos de confianza, y que estos niños logren sacar de sus recuerdos sus vivencias, cosas importantes  para ellos?

Es emocionante escuchar estos relatos que son verídicos, verdaderos, familias enteras que dejan en evidencia, tienen una oportunidad  de poderlas constatar en un libro, y lo lindo de todo esto, que viene la nieta, la hija, y lo hace en forma pública.

Me orgullece que esto se haya hecho e insto que estamos marcando un hecho histórico acá, el dejar que nuestros hijos se motiven en poder ser creativos.

Cuando yo hablé con ellos les dije que debían ser un poco como periodistas y entrevistar a sus abuelos, rescatar el cuento oral de ellos y eso es lo que se ha realizado con este libro.

Aprovecho de decirle a las familias que apoyemos a los niños, los dejemos expresarse, que estén y se sientan libres, que no tengan miedo y dejarlos hacer.

 

-¿Dónde se puede encontrar este libro?

Es un libro gratuito, estará en todas las bibliotecas de los colegios. Todos los estudiantes que participaron en este trabajo van a recibir un diploma y reconocimiento porque se lo merecen.

Estamos marcando un hito con esto, libro que estará en todas las bibliotecas de los colegios.

 

-¿Por qué decide regresar, quedarse en Los Ángeles y hacer este proyecto?

Salí muy temprano de Chile, por voluntad propia, se dieron las cosas y salí, no habían recursos en mi familia, entonces había que buscar por fuera, aproveché que tenía un hermano viviendo en el extranjeros y ahí comencé a abrirme las oportunidades en la literatura.

Recorrí muchos países, en un principio fui autodidacta, estudié varias cosas que me gustaban. Nunca dejé de escribir.

Volví a Chile, de las tantas veces que viajé me fui quedando, finalmente encontré acá a mi familia, y hay gente muy linda, eso me ha hecho crear acá, tengo muchos más proyectos.

 

-¿Cómo ha sido para usted poder ir logrando y desarrollando sus proyectos acá?

Bueno, muy agradecido del gran apoyo que he recibido acá, quienes creyeron en mí y en el proyecto que estaba presentando, sin visión y fe, nunca se hubiera hecho realidad el poder tener en nuestro alcance este valioso libro de cuentos cortos, narrados directamente por estudiantes que se sacrifican y esfuerzan por ir a estudiar a escuelas de zonas más remotas, los rincones apartados del país en condiciones inhóspitas de fríos en tiempos de inviernos crudos.

 


  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes