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Los Ángeles

“Este trabajo me ha dado todas las satisfacciones que tengo”

Luego de egresar como sub teniente de la Escuela Militar, llegó a Los Ángeles, en donde hizo su familia y pasó a ser parte del comercio angelino, con su tradicional y llamativo negocio “Wimen Regalos”


 Por La Tribuna

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Alejandra Sánchez Ocampo

[email protected]

Fotografía: Manuel Diocares

Waldo Ibáñez, 69 años, es oriundo de la localidad de Hualqui. Lleva más de 35 años radicado en Los Ángeles. Es dueño de uno de los negocios antiguos de la ciudad, ubicado en calle Almagro, además de pertenecer a diversas instituciones y clubes angelinos.

¿Se ha dedicado al comercio siempre?

No. Anteriormente ingresé a la Escuela Militar por el año 63, saliendo como sub teniente por ahí por el 66, siendo destinado a Los Ángeles. Estuve alrededor de 6 años, me casé acá, y a raíz de eso volví, estuve en el Regimiento de Buin, en Concepción, en el Chacabuco, en Iquique, en el Carampangue, y salí a retiro por allá por el año 76, volviendo a radicarme en Los Ángeles y dedicándome al comercio.

Luego de ingresar a la Escuela Militar fue destinado a Los Ángeles. Antes de llegar acá, ¿dónde vivió su infancia?

Yo soy originario de la localidad de Hualqui, cerca de Concepción, nacido y criado ahí, donde mis padres tenían campo. Mi padre era coronel del Ejército y él me incentivo a ingresar a la Escuela Militar, y luego de eso llegué acá.

¿Qué lo impulsó a dedicarse a este rubro?

Yo siempre tuve una visión de tener un negocio como uno que había en Santiago, lleno de cosas por todos lados, y con esa visión me instalé acá con un pequeño negocio, sin tener mayor conocimiento de lo que es el comercio. Ya llevo más de 35 años en esto, y la forma en que tengo los productos ha llamado mucho la atención.

Es así como eso me ha favorecido y son muchos los clientes que vuelven, y me dicen ‘yo cuando era niño pasaba por aquí me gustaban tanto sus vitrinas, porque usted tiene tantas cosas y tan bonitas’. Bueno, así es que siempre me he preocupado de que el negocio esté surtido, nunca que se viera  que no había mercadería. En este momento, felizmente, con el tiempo que llevo, tengo 2 o 3 bodegas, tengo mi negocio surtido.

¿Qué ha hecho para mantener el negocio y su clientela, considerando la llegada de competencia y centros comerciales a la ciudad?

Es difícil esta situación. El primer año que apareció el mall quedamos sin nada de público en el negocio. Pero, con una atención personalizada, pienso que hemos logrado mantener ese público, pero fundamentalmente el público campesino y de los alrededores, ellos vienen aquí a buscar sus regalos o cosas que necesitan, y se les ofrece algo económico y de acuerdo a las condiciones de la persona, ofrecer algo útil, práctico y económico, y eso lo hemos logrado porque la gente siempre vuelve, hasta ahora.

Aparte de dedicarse al comercio, ¿existe algún otro rubro al que se dedique?

A mí me gusta ser parte y participar con la comunidad. Soy socio de la Cámara de Comercio de Los Ángeles, del Centro Español, el Club de Sky. Siempre dedicado al deporte. Hasta el momento ando en bicicleta, practico sky todavía, también  la pesca, el deporte sobre todo al aire libre.

¿Cuáles son los logros que ha tenido durante su vida?

El haber pertenecido al ejército, que ha sido un orgullo inmenso, tener mis dos hijos, casarme con la mujer que tengo, con la que llevo más de 40 años casado, que es mi brazo derecho, mi apoyo en la parte comercial y todo, y llegar a la edad que tengo en las condiciones que estoy, haber servido a la comunidad, perteneciendo a algunas instituciones y participando de algunas cosas, a beneficio siempre de la comunidad. Acá, atendiendo, es dar un servicio, y eso lo tratamos de dar de la mejor forma posible.

¿Cómo se definiría usted como persona?

La verdad es que tengo una personalidad fuerte, que adquirí en el ejército, pero eso me lleva a ser ordenado, disciplinado, hago mis ejercicios todos los días, pero siempre participativo en las agrupaciones sociales a las que pertenezco, he sido directivo de muchas de ellas, siempre he estado participando en diferentes actividades sociales y culturales.

Ya son más de 35 años que lleva en este rubro, ¿qué significado tiene para usted su trabajo?

Este trabajo me lo dio mi Dios, y me ha dado todas las satisfacciones que tengo, a pesar de que no era comerciante, no me entraba, pero con el tiempo he ido vendiendo y participando todos los días de la actividad comercial y de buen grado, porque esa es la fórmula para poder llegar a satisfacer las necesidades del público.

¿Tiene proyecciones para el futuro?

Ver crecer a mis nietos, que el mayor tiene 16 años, seguir participando de la comunidad, mantener la felicidad de toda la familia, y no tengo mayores proyecciones que no sean esas.

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