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Mariana Aylwin: “El borrador no considera el rol de la familia en la educación de los hijos”

En entrevista con radio San Cristóbal, la ex ministra de Educación y actual integrante de Amarillos por Chile, abordó lo establecido en materia de educación en la nueva Constitución.


 Por Camila Celis

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Ya han pasado más de dos semanas desde que fue entregado el primer borrador de lo que será la nueva Carta Magna chilena.

En el texto quedaron establecidas distintas materias claves para el desarrollo del país, entre ellas el derecho a la educación.

En relación a esto, la ex ministra de Educación Mariana Aylwin, analizó las distintas temáticas que aborda el texto en el ámbito educacional.

En entrevista con radio San Cristóbal, la actual integrante de Amarillos por Chile detalló que “la nueva propuesta tiene cuatro artículos dedicados a la educación. Sabemos que el acceso a esta ha ido aumentando a lo largo de toda la historia, y hoy tenemos prácticamente un acceso universal especialmente en la educación media. En segundo lugar, hay algo que es nuevo y consiste en entregar el deber de garantizar la educación al Estado y también a los profesores, pero no se le entrega a los padres. En el borrador no existe el derecho y deber preferente de los padres a educar a sus hijos, lo cual me parece raro porque los padres son los primeros educadores”.

Mencionó que en esos cuatro artículos la palabra Estado se repite 12 veces; la palabra padres, apoderados y apoderadas aparece una vez; y la palabra familia no existe.

“El borrador garantiza la libertad de enseñanza, y eso también es algo importante. No obstante, la libertad de enseñanza para efectos de los padres se limita solamente a elegir la educación que ellos quieran para las personas a su cargo, ni siquiera menciona la palabra hijos. Esto también me parece complicado porque además agrega que los padres tienen que cumplir con garantizar el interés superior y la autonomía progresiva de los niños, niñas y adolescentes”, indicó.  

En relación a lo último, aseguró que “me parece bueno que eso se le exija a los padres, sin embargo, no se le exige ni al Estado ni a los profesores. Siento que hay un desprecio o una consideración despectiva hacia el rol que tiene la familia en la educación de sus hijos”.

Catalogó negativamente el hecho que no se considere a los padres en esta función, manifestando que “creo que hoy estamos fallando en eso, porque se educaría a los niños conforme a principios que la constitución establece. Un padre o madre puede no tener problema con esos fines y principios, no creo que alguno sea peligroso, no obstante, hay fines y principios que no están”.

A modo de ejemplo, mencionó “formar moralmente, espiritualmente y éticamente a las futuras generaciones. Creo que una formación ética en la cual los niños entiendan que está bien o mal es más que necesaria”.

En la misma línea, indicó que la educación sexual debiera estar ligada entre las familias y las escuelas, y no que haya una formación integral en temas de sexualidad sin considerar a los padres.

COLEGIOS PARTICULARES SUBVENCIONADOS

Respecto a lo que establece el texto en cuanto a los establecimientos particulares subvencionados, aseguró que “no los menciona. Hay un reconocimiento tácito pero no explícito. En cambio, hay un reconocimiento explícito de la educación pública estatal, no sólo como eje central del sistema educativo, sino también se garantiza su financiamiento y se explicita un tipo de financiamiento que será distinto al actual. Será más bien un pago basal. Esto, que corresponde típicamente a una ley, queda amarrado a la Constitución, y también da antecedentes para tener suspicacias de que habrá un financiamiento distinto para un sistema privado y público”.

En ese sentido, expresó que “pienso que este borrador quisiera terminar con la educación privada subvencionada, pero no lo pueden hacer porque el 56% de la matricula está mayoritariamente en colegios subvencionados privados. Lo que hace es no mencionarla y luego se regulará por ley”.

LIBERTAD DE CÁTEDRA

En relación a las libertades establecidas en ese borrador, Aylwin, explicó que “quedó establecida la libertad de cátedra. Esto también es complejo, porque es entendible perfectamente en el sistema de educación superior pero no en el escolar. En el caso de este último, significa que cada profesor hace lo que quiere en su sala. Resulta que en el sistema escolar hay un currículum para todo y todos. En segundo lugar, los colegios tienen proyectos educativos distintos, por ejemplo, si yo quiero matricular a mis hijos en un colegio Montessori y un profesor dice que no va a enseñar de acuerdo a esas reglas y lo hará conforme a su parecer, creo que eso es riesgoso porque los colegios funcionan con un orden y con sus propias metodologías”.

Agregó que “otro peligro es el ideológico, es decir, que un profesor pueda inculcar su ideología a niños que no están en condiciones de tener un discernimiento de adulto”.

EN LA CONSTITUCIÓN ACTUAL

En cuanto a lo que está establecido en la actual Carta Magna, la ex ministra dijo que “en los últimos años se avanzó mucho en una legislación en educación. El sistema ya está muy regulado, y esta nueva Constitución hará que vengan varios años nuevamente de discusión sobre la institucionalidad, sobre cómo van a funcionar los colegios, sobre el financiamiento, entre otras cosas. Lo que necesitamos hoy en día es un tremendo apoyo a cada comunidad educativa para mejorar la educación, más aún después de la pandemia”.

Reiteró que “lo que se aprueba en el nuevo texto nos hará retroceder a tener las mismas discusiones que hemos tenido los últimos 10 años en educación. No vamos a avanzar realmente en lograr que nuestros niños aprendan más y mejor, con nuevas metodologías. Creo que la ideología le ganó a ese pragmatismo de ver cuál es la real necesidad que tenemos hoy”.


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