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Mesa de Género analiza realidad de minorías sexuales en Los Ángeles 

Cada 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia, Lesbofobia y Bifobia.


 Por Glenda Ahumada

contexto nota minorías sexuales

Esta fecha recuerda el día en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sacó de su lista de afecciones mentales la homosexualidad en 1990. 

El objetivo principal de la conmemoración es concientizar sobre los efectos que tienen la discriminación y la criminalización que ejerce la sociedad sobre las personas LGTBIQA+ basada en su identidad de género u orientación sexual. Además de reflexionar sobre el compromiso colectivo que se debe asumir para poner fin a la persecución y el odio. 

La fobia se describe como un trastorno de salud emocional y psicológico que se caracteriza por sentir un miedo desproporcionado e irracional, lo que insinúa que quien actúa de manera homo, lesbo, trans o bifóbico está eximido de la responsabilidad por sus actos. Mientras que el odio se identifica como un sentimiento de apatía, enemistad, disgusto o incluso repulsión hacia alguien o un grupo de personas, con la intención de evitar, destruir o limitar al objeto de odio. Por esto, el último término se considera más apropiado para explicar el fenómeno. 

Respecto a la actividad, la delegada presidencial provincial, Paulina Purrán, indicó que: “Esta Mesa de Género retomó su trabajo en abril y congrega a diferentes servicios y municipios de la provincia. Igualmente hoy es el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, por lo que nos sumamos a ese llamado y como Gobierno también condenamos cualquier acto de violencia hacia las personas”.

Sin embargo, aún queda mucho camino para emparejar el terreno en términos de respeto, según Vladimir Urrutia, miembro del directorio de la Fundación Vanguardista Divergente (Fuvadi): “Hemos avanzado en términos legales y conductuales donde cada vez hay más integrantes de la comunidad que se hacen visibles pero si antes, diez personas salían del clóset, apaleaban a los diez, hoy en día a cuatro, pero sigue existiendo violencia”.

Un punto importante y poco visibilizado es el sexilio, término acuñado por primera vez en el año 1970, que se refiere a personas LGTBIQA+ que migran de su país de origen por su orientación sexual o identidad de género.

En ese marco, Vladimir Urrutia declaró que: “Hay personas que migran por condiciones económicas, políticas, por trabajo, pero en el caso de personas de la comunidad, la fundación entrega orientación y presta apoyo a solicitantes de refugio por motivos de violencia sexista o discriminatoria”.

Son alrededor de 15 organizaciones que a través de una red nacional que incluye a regiones prestan ayuda a refugiados miembros de la colectividad.

Por otro lado, los mecanismos existentes son totalmente voluntarios, por lo que el avance en temas de respeto y educación no sexista, no binaria depende de cada persona: “No puede ser que algunos profesores se burlen de los niños trans, lesbianas, no binarios, de pronto no es algo educacional sino que viene desde el hogar y las personas son las que deben efectuar el cambio y respetar sin importar a quién tienen enfrente”, afirmó.

Otra arista invisibilizada son las personas mayores miembros de la comunidad: “Una vez que envejecen, lo más común es que el tío raro, o la tía lesbiana deba guardar y esconder su orientación sexual u omitir su identidad de género para ser cuidados en algún hogar, siendo excluidos de la familia y obligados a adaptarse a la ideología del lugar, terminando sus días solos y finalmente sin nunca vivir la vida en libertad”, declaró.

Hasta la fecha, gracias a las organizaciones sociales y al consenso político, nuestro país cuenta con leyes cuyo objetivo es proteger y garantizar la igualdad ante la ley; como la Ley Antidiscriminación promulgada en 2012, luego de la muerte del joven Daniel Zamudio, el Acuerdo de Unión Civil del año 2015, que permite entre otras cosas, la adopción homoparental y el reconocimiento de parejas homoparentales; y la Ley de Identidad de Género que respeta el nombre de cualquier persona sin importar su sexo o aspecto.

A nivel nacional, el 13 de mayo se conformó la mesa de trabajo por los derechos de las personas LGBTIQA+, con el objetivo de generar un espacio de confluencia entre las organizaciones de la sociedad civil y el gobierno para promover un diálogo permanente entre los distintos actores involucrados en las temáticas de diversidades sexo-genéricas.

No obstante, la igualdad no es equitativa, por lo que queda camino que recorrer.


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equidad de géneroIgualdad de género
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