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Crónica Ciudadana

Trabajador de la locomoción colectiva acusa acoso laboral y vulneración de derechos fundamentales

A raíz de las declaraciones realizadas por el trabajador, el presidente de la línea de colectivos Iansa Avellano, involucrada en la denuncia, aseguró que “está mintiendo rotundamente”.


 Por Nicolás Muñoz

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A diario La Tribuna se acercó Carlos González, ingeniero en administración de empresas y conductor del transporte público, quien aseguró que en la conocida línea de colectivos Iansa Avellano estaría sufriendo de “acoso laboral y vulneración de los derechos fundamentales del trabajador”.

La situación, según comenta Carlos, “se viene registrando hace tiempo. Resulta que en la línea de transporte donde trabajo, existe un comité de disciplina que, supuestamente, es autónomo, pero no es así porque todas las acciones las toma el presidente.”

“Las sanciones se hacen de manera indiscriminada e injustificada a los conductores, ya que, no existe un procedimiento o una oficina para que un cliente, que se ve afectado en el transporte público, pueda llevar a cabo una denuncia. Por lo mismo, no hay una manera administrativa para sancionar a los conductores en los casos correspondientes”, aseveró el conductor.

En cuanto a las denuncias formales, Carlos expresó que “hice una denuncia en el Ministerio de Transporte, debido a que, recibí como castigo la suspensión de  cinco días de trabajo más una sanción económica por cobrar lo justo, según las nuevas tarifas, a una pasajera”.

“Durante esa ocasión, la pasajera llamó al presidente de la línea quien me citó inmediatamente sin ninguna investigación previa. Me dice que tengo que ser flexible con las tarifas para evitar problemas y que, además, debo firmar un libro donde se asegura que cometí graves faltas tarifarias. Por supuesto, me niego a firmar debido a que nunca cometí una falta grave”, expresó.

A raíz de esto, Carlos Gonzáles tuvo que pagar una sanción económica y fue suspendido durante cinco días de sus labores como chofer. “Dejé una constancia en la Inspección del Trabajo el viernes 31 de diciembre y, posteriormente, el lunes 3 de enero, realicé la denuncia por vulneración de derechos fundamentales del trabajo y de libre elección”.

“Paralelamente, en el Ministerio de Transporte yo hice otra denuncia, porque la oficina a donde prestamos servicio la tienen abierta de lunes a viernes de 9:00 AM a 13:00 PM, por lo tanto, luego de que cierra todos los conductores quedan a libre elección. No tenemos ningún control, no pasamos por la garita, no tenemos acceso al baño y, además, no nos tienen agua potable”, concluyó el denunciante.

LA CONTRAPARTE

Luego de recibir la denuncia, diario La Tribuna se contactó con William Mellado Vergara, presidente de la línea Iansa Avellano, quien no dudó en contar su versión de la situación afirmando que “nosotros tenemos estatutos y normas. Él es un conductor muy antiguo, hijo de uno de los fundadores de la línea, pero, aunque sea hijo de uno de los dueños, la comisión de disciplina debe ser pareja para todos”.

“Lo que pasa es que él tiene muchísimas notas en el libro por problemas con los pasajeros, por el maltrato a los pasajeros, entonces a él se le castigó previo al año nuevo con unos días de suspensión. Sin embargo, vinieron los papás a conversar con nosotros para que le aplicáramos el castigo después de la fiesta de año nuevo a lo cual nosotros accedimos”, aseveró William.

“Después del castigo, él tenía que firmar el libro de notas, donde se comprometía a portarse bien. No obstante, dijo que se negaba rotundamente”, agregó.

Al ser consultado por lo que planteó Carlos González, acerca de que en el libro se aseguraba que él había cometido “graves faltas tarifarias”, el presidente respondió que eso no estaba escrito en el libro, sin embargo, “él ha tenido ya como 13 o 14 notas por problemas con pasajeros”.

Finalmente, William Mellado, corroboró que la oficina mantenía el horario de lunes a viernes desde las 09:00 AM hasta las 13:00 PM, sin embargo, frente a las declaraciones que aseguraban que “todos los conductores quedan a libre elección. No tenemos ningún control, no pasamos por la garita, no tenemos acceso al baño y, además, no nos tienen agua potable”, el presidente no titubeó al decir que “está mintiendo rotundamente”.

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