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Alcalde Esteban Krause: "Los Ángeles tiene un tremendo potencial de crecimiento"

Jefe comunal se refirió al año 2021, y en específico, a los grandes desafíos, bajo una perspectiva que va mucho más allá de los tres años que le restan en el cargo. Además de salud, seguridad y vivienda, la autoridad mencionó la consolidación urbana de la ciudad, incluso planteando la peatonalización de las calles del centro.


 Por Juvenal Rivera

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Esteban Krause Salazar inicia este año 2022 con la tranquilidad de saber que tiene cerca del 80% del respaldo ciudadano.

Y es que en las elecciones municipales de mediados de mayo pasado para la alcaldía de Los Ángeles, tuvo una votación sin precedentes: nunca antes en la historia local un jefe comunal consiguió un apoyo tan mayoritario.

Si en 2012 conquistó la alcaldía con el 46% de los votos, cuatro años después superaba el 60% del apoyo. En mayo pasado fue de un 77,25%.

Pero también su trabajo como jefe comunal está marcado por una fecha de término: el 6 de diciembre de 2024 deberá dejar su puesto a un nuevo alcalde o alcaldesa.

La norma que limita a tres las elecciones de las autoridades lo obligará a cesar en sus funciones.

En un contexto aún dominado por la emergencia sanitaria debido al Covid-19 y con la asunción de un nuevo gobierno, desde el 11 de marzo, encabezado por el Presidente electo Gabriel Boric, diario La Tribuna conversó con el alcalde Krause para analizar el año que se fue y lo que espera sea el futuro de la comuna, bajo una perspectiva que va mucho más allá del tiempo que le resta en sus funciones.

¿Cómo evalúa este 2021?

-El 2021 fue extraño. En Los Ángeles, desde la perspectiva de la pandemia, tuvimos un 2019 bueno, pero a fines de ese año nos tocó la cuarentena, en que no pudimos salir hasta bien entrado el 2021. Fue una situación difícil desde el punto de vista social, emocional y económico, fue complicado tanto para los ciudadanos como para las familias, con actividades muy limitadas. Desde diciembre de 2019, el panorama empezó a oscurecerse y estuvimos largo, largo tiempo con cuarentena.

Semejante situación tiene un efecto brutal en una comuna como Los Ángeles, con más de 220 mil habitantes.

-Fue muy difícil porque aparte de lo que hacemos en nuestro territorio, prestamos servicios a otras comunas de Biobío. Creo que fue muy, muy difícil para la economía local. Hubo rubros que estuvieron muy complicados, como la gastronomía, pero también el quehacer de la municipalidad sin actividades especiales ni ferias campesinas. Estuvimos solo preocupados por la pandemia, cruzados además con una campaña municipal.

Durante 2020 teníamos elecciones municipales que se aplazaron para abril en principio y después se dejaron para mayo. Fue un calendario también complicado durante el 2021 porque estuvimos cruzados por varias elecciones que hacen cambiar el giro de nuestras actividades, el pensamiento de las personas, y si estábamos un poco tensos por efecto de la pandemia, las elecciones también nos afectaron. En ese sentido, percibo que fue un año completamente distinto, más allá del cruce de la pandemia. Fue distinto por lo que tuvimos que vivir, especialmente por las elecciones que se hicieron.

Revisando la historia de las elecciones municipales en Los Ángeles, no ha habido otro alcalde con semejante respaldo ciudadano.

-La elección municipal fue difícil. Te hablo como candidato, porque no había muchas posibilidades de juntarse, hacer reuniones o llevarle a la comunidad lo que querías hacer. Lo que contribuyó a este alto porcentaje de respaldo es que hicimos la pega y no teníamos que estar, como los niños, estudiando el último día para el examen. Hicimos la pega antes, la hicimos durante todo el periodo y cumplimos con lo que dijimos que íbamos a hacer. La gente reconoció la labor de los cuatro años anteriores.

Pero tuvimos una alta oposición del gobierno porque el candidato opositor era el candidato del gobierno, que tuvo una buena fuerza política apoyándolo.

Pero también es una responsabilidad mayor…

-He tratado de ser un buen administrador, un buen alcalde. La mayoría de la gente sabe cuál es mi tendencia política, pero cuando se trata de atender a las personas, de hacer acciones para que la comuna siga creciendo, no tengo ningún inconveniente en juntarme con gente que piensa distinto desde el punto de vista político. Eso nos ha permitido también tener buenos proyectos.

Con mis adversarios políticos nos une una sola cosa: pensamos en servir a la gente. Si entramos a conversar de las cosas que nos unen y no de las que nos generan distanciamiento, es mucho más lo que nos une.

Podría juntarme con alguien, un opositor político, y ponerme a hablar solo de las cosas que nos separan. ¿Para qué? Si cada uno tiene sus posiciones, hay que respetarlas y podemos pensar distinto. Pero si nos juntamos por lo que nos une, el resultado siempre será mucho más positivo.

ESTADIO

El 2021, uno de los grandes temas pendientes fue el estadio. Imagino que este 2022 se retomará con nuevos bríos tomando en cuenta que habrá nuevas autoridades y hay compromisos que se deben cumplir más allá del gobierno de turno.

-Se lo dije a las autoridades hace unas semanas: este gobierno no quiso construir el estadio. Por temas políticos, no sé de qué tipo, no lo quiso hacer. Haremos el esfuerzo con el gobierno que asumirá en marzo porque no tengo ninguna señal de que pueda estar comprometido con la construcción del estadio. Tenemos que reunirnos con las autoridades sectoriales y decirles: “aquí tenemos un proyecto listo, avanzado. ¿Lo quieren hacer o no?”.

El desgaste para nosotros es importante. Tampoco queremos seguir jugando con las esperanzas de las personas, entendiendo que los años 2022 y 2023, de acuerdo a los expertos, serán difíciles en lo económico.

En ese sentido, habrá que entender que si no se puede… Como alguien dijo por ahí: soy yo y mis circunstancias. Necesitamos que esa respuesta del próximo gobierno sea pronta y que sea sincera.

Junto con esto, hay un montón de proyectos en los que queremos seguir avanzando.

¿Por ejemplo?

Un tema fundamental es cómo construimos dos Cesfam. Uno es el Cordillera, que complementará al Nororiente que está muy saturado. El otro es el Cesfam rural de Chacayal. Son obras importantes y relevantes que queremos dejar con algún grado de avance.

El tiempo pasa demasiado rápido y espero que el próximo gobierno le dé celeridad a las inversiones públicas. Tengo el temor que baje la inversión privada y que sea el Estado que ponga lucas, y para eso debemos tener los proyectos listos y revisados a la espera del financiamiento.

Es importante que el próximo gobierno apure el tranco desde el principio, pues cuatro años pasan muy rápido y la burocracia pública es bastante pesada.

¿Qué espera de la nueva administración presidencial? ¿Cuáles son sus expectativas?

-Estos cambios son complicados para nosotros porque desde enero hasta el 11 de marzo tenemos a un gobierno que está yéndose o está de vacaciones o guardando sus cosas en una cajita, tratando de dejar ordenada la parte que le toca. Y viene otro gobierno con funcionarios que recién instalándose y conociendo las particularidades de ese trabajo.

Estos meses son complicados porque todo se pone más lento, pero nosotros tratamos que aunque sea así, cuando lleguen las nuevas autoridades podamos tener todo listo.

Si el próximo ministro o ministra de Salud dice que quiere construir un Cesfam como parte de las obras del nuevo gobierno, queremos tener el proyecto listo. Queremos llegar con una cartera de iniciativas.

Es, por ejemplo, lo que sucede con la avenida Ercilla. El gobernador regional va a buscar que el Gore financie la obra porque el actual gobierno dijo que no tenía recursos, y si no lo hacemos este 2002, perdemos la recomendación social.

Esperamos seguir invirtiendo en la comuna de Los Ángeles. Hay mucho por hacer, mucho por avanzar en temas que son importantísimos.

SEGURIDAD

Entre la ciudadanía hay un tema que se percibe como urgente, que es la seguridad pública, más por el uso de armas de fuego. Si bien es un tema de las policías, las municipalidades cada vez se comprometen más en esta materia. ¿Qué más se puede hacer?

-Cuando era gobernador y tenía que ir a barrios a hablar de delincuencia, eran personas que robaban balones de gas o bicicletas o cobraban peaje. Ahora no, estamos hablando de una delincuencia profesional que va de la mano del narcotráfico, que es muy preocupante para la sociedad. Ese flagelo está en todos lados.

Como municipalidad, aportamos dinero que hace cinco, 10 o 15 años no se usaba para ese fin. Hoy tengo que cumplir un objetivo, que es tener 100 cámaras de televigilancia al término de mi periodo. Ya tenemos más de 90, incluida la de la villa Génesis, y en cinco puntos de la avenida Las Industrias. Cuando asumí había 15 equipos de ese tipo con tecnología muy atrasada. Hoy las cámaras que tenemos son de última generación. También apoyaremos a los Saltos del Laja. Es un lugar importante del que debemos preocuparnos, ya que es la puerta de entrada al sur de Chile. Instalaremos dos patrullas de seguridad ciudadana solo en ese sector.

Siento que las municipalidades, en términos generales, han puesto plata para seguridad, pero hay que cambiar las atribuciones. Hacemos un esfuerzo, pero no tenemos atribuciones. No podemos hacer parar un vehículo, no podemos pedir la documentación a nadie y nuestros partes son empadronados. La gente nos pide a nosotros, los alcaldes, que hagamos más cosas, que seamos como Carabineros.

Lo que está faltando es más fuerza a las policías –Carabineros e Investigaciones– y ser más insistentes en los procedimientos. Es decir, no esperar que un señor construya un búnker y después que esté construido, ir a allanarlo.

El tema del narcotráfico es muy, muy, muy preocupante.

También la violencia intrafamiliar es un tema que está permanentemente en cifras altas. No la he comparado con otras comunas, pero son muy altas.

Hay que atender ese asunto con la misma importancia que uno atiende los otros delitos.

Hay una necesidad habitacional que se refleja en la búsqueda de lugares donde vivir e incluso se cae en el engaño.

-En materia de vivienda, el ministerio y los gobiernos en general han dejado que el privado construya las casas sociales. Ahí el Estado debe cumplir un rol mucho más potente. Hoy tenemos un déficit de tres mil viviendas en Los Ángeles que es mucho, pero se están construyen 300 o 350 casas sociales al año.

Espero que el próximo gobierno genere un programa que permita bajar un poco este déficit habitacional que nos va generando problemas en los sectores rurales, porque la gente se va para allá buscando una alternativa.

CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL

¿Qué expectativas tiene del trabajo de la Convención Constitucional?

-A mi juicio, el esfuerzo de ellos es que lleguen al máximo de acuerdos, salir de este proceso de construcción de la Constitución con el máximo de acuerdos. Lo ideal es que no ocurra que desde dentro, los constituyentes, independiente de quienes sean, empiecen a generar oposición a la propuesta de constitución. Lo ideal es que podamos terminar el proceso con el máximo de acuerdos para que cuando la propuesta de Carta Magna se lleve al plebiscito de salida, no estemos enfrentados como sucedió en las elecciones presidenciales. Sería fundamental y espero que sea así. Espero que se aborden temas ambientales que deben estar en la Constitución, lo de los pueblos originarios, y también se debe ser más explícito en cómo se gobierna el país desde la perspectiva de la descentralización y las atribuciones de las autoridades. Eso se tiene que resolver ahí. No podemos pasar más tiempo pidiéndole permiso, la opinión y la plata a Santiago para hacer algo. Tenemos que tener nosotros, en los territorios, el poder de planificar y profundizar nuestros procesos con atribuciones y recursos.

Hay comunas con un per cápita de 180 mil pesos por habitante y otras con un millón o millón y medio por persona. Obviamente que las diferencias territoriales se van profundizando si no hay cambios.

Debemos tener capacidad de gestión porque no sacas nada con tener más recursos si no hay equipos, si no hay profesionales ni formas de gastar bien ese dinero. En esa línea, es relevante que la Constitución deje en claro ese tema. Siento que hoy en día, y así lo ha planteado el Presidente electo, hay que revisar lo de los delegados presidenciales regionales o provinciales. Hay que revisar su rol. No me imagino que, por ejemplo, en un incendio forestal, aparezcan el delegado regional y el gobernador.

Ahí debe haber un cambio para hacer una gestión más moderna y cercana, necesidad que quedó de manifiesto en esta crisis social y por la pandemia. Somos los alcaldes los que estamos en la primera línea.

TEMAS FUTURO

Si se trata de futuro, ¿cuáles son los grandes temas para más adelante en Los Ángeles?

-Hay tres temas que deben estar en la agenda futura. Uno es el cambio climático, que está instalándose en Los Ángeles. En una reunión con personas del Gobierno Regional y la CChC, se informó que en un año normal caían mil milímetros de aguas lluvia y ahora cayó menos de la mitad. Ya el año pasado cayeron como 700, pero ahora solo fueron 540.

El cambio climático hay que tomárselo en serio, con absoluta claridad. Nos está afectando y poco a poco sigue avanzando. Eso significa que tengamos que construir plazas, tomar más resguardos en el uso de los combustibles, cómo efectivamente avanzamos con las energías renovables no convencionales y la manera en que en la municipalidad apostamos por que disminuyan las emisiones de CO2. Hicimos un esfuerzo importante para cambiar las luces, que causaron una baja en el nivel de CO2.

Lo otro, relacionado con el cambio climático, es el abastecimiento de agua, tanto para el riego como el consumo humano. Vamos a seguir siendo una de las comunas con mayor número de proyectos de Agua Potable Rural. La creación de la Unidad de Saneamiento y Agua Potable ha sido una experiencia que muchos otros municipios quisieran tener, gracias a sus resultados.

Es importante en el tema del medio ambiente cómo nos relacionamos con la comunidad en general y en cómo construimos más áreas verdes.

Tenemos un proyecto de transformar lo que queda de Monte Cea para que sea un parque urbano y, en ese sentido, seguir promocionando que tengamos vida al aire libre, más infraestructura deportiva. Hemos pensado en construir cinco canchas de pasto sintético antes del 2024. Esto tiene que ver con el área ligada al medio ambiente.

DESARROLLO URBANO

El Plan de Reordenamiento Vial en el centro de Los Ángeles ha generado reacciones en contra, pero algunos plantean que sería el primer paso para peatonalizar el tránsito. ¿Se ha discutido esa opción?

-El casco histórico de la comuna de Los Ángeles no tiene las condiciones para soportar un tránsito como el existente en la actualidad.

Esta es una ciudad que se fundó con el ancho de las calles pensadas en carretas y caballos. No se tuvo la visión, como sucedió en otras ciudades, de que sus calles fueran hechas con dimensiones que permitieran pensar que andarían autos.

Chillán, debido al terremoto de 1939, tuvo la posibilidad de tener sus calles y avenidas más anchas.

Tenemos un casco antiguo estrecho, con calles y veredas angostas, y con un parque vehicular que crece, crece y crece. Tenemos 40 mil hogares y hay 60 mil vehículos. A eso hay que sumar todos los que vienen de las comunas de la provincia de Biobío y del norte de Malleco. La ciudad no puede contener ese parque vehicular.

¿Y qué se puede hacer, entonces?

Lo que estamos viendo, como tema de planificación urbana, es restringir el acceso de los vehículos al centro.

Otra cosa que sucede es que algunas actividades comerciales se están trasladando hacia algunos barrios. ¿Quién se habría imaginado hace 15 años que en Paillihue hubiese dos o tres supermercados o un strip center, o que hacia el poniente, donde nos queda por crecer, haya supermercados?

La ciudad ha ido también, en la parte comercial, respondiendo a ese crecimiento, pero el centro sigue siendo el núcleo comercial más importante.

¿Qué debiéramos hacer? Peleamos, luchamos para que nos cambiaran los semáforos porque no los podíamos sincronizar. Llegábamos a la esquina y se ponía rojo, y avanzábamos al otro y era rojo igual. Ahora se pudieron invertir tres mil millones de pesos aportados por el Gobierno Regional y el Ministerio de Vivienda.

Lo otro es Ercilla, que es una calle ancha. Hay que transformarla para el estándar de una ciudad moderna. Tenemos que seguir luchando para generar las condiciones y diseñar un proyecto ahora en proceso. La costanera debe llegar a la avenida Las Industrias. La circunvalación norte debe hacerse.

Pero hay posiciones en contra de esto último. Lo que sucede es que están a medias aguas porque afecta algunas propiedades que son de instituciones y se debe conversar con ellas. Pero el Ministerio de Vivienda ha tomado una decisión como de espectador y que la municipalidad es el mandante. El progreso a veces hace que se pisen algunos callos.

Es que nadie discute que la comuna seguirá creciendo en todos los sentidos.

-De acuerdo a los análisis, en el año 2035 el territorio urbano de Los Ángeles se va a duplicar.

El crecimiento de Los Ángeles es espectacular desde el punto de vista poblacional y para eso tenemos que prepararnos. Si no tomamos las decisiones hoy en día, nos puede salir muy caro a futuro.

Tenemos un problema hacia el poniente. Tenemos Galvarino y Bombero Rioseco. ¿Qué hacemos? Tenemos que tomar una decisión. Uno podría decir “que sea doble vía y expropiemos todas las casas en el borde”, pero hay un tema social y cultural de la gente viviendo allí, además del costo que significa.

Busquemos una alternativa distinta. A lo mejor tenemos que hacer una calle más en el borde que nos va a permitir mejorar la vialidad.

La vía Angol-Los Ángeles puede tener una calle que atraviese desde más allá de Padre Hurtado, que sea de sur a norte, y que nos conecte hasta la villa Los Profesores.

La última avenida que está antes de la entrada a la villa Génesis nos puede ayudar a vaciar hacia las calles más pequeñas. A lo mejor es más rápido irse por la carretera Los Ángeles-Angol y empalmar en esa avenida que permite tomar hacia el norte de la ciudad.

Hay que pensar también en lo que fue la planta Iansa. Ahí hay un tremendo potencial. La empresa ya entregó su inmobiliaria porque no se imaginan volviendo para acá.

Otro sector con mucho crecimiento será la zona donde se construirá el estadio.

Estamos terminando el análisis de lo que será la renovación de la concesión Chillán-Collipulli que va a llevar, con una tercera vía, desde casi los Saltos del Laja hasta el ingreso por Rarinco. Será un acceso como cuando se entra a Santiago.

La misión es que debemos prepararnos porque Los Ángeles tiene un tremendo potencial de crecimiento. Hay estudios de prefactibilidad de la avenida Las Industrias para transformarla completa en doble vía en toda su extensión, porque ya se nos hizo demasiado estrecha. Lo importante es que tenemos una carpeta de proyectos que está pensada para el siglo XXI.

¿La región del Biobío dónde puede crecer? Hacia acá, en Los Ángeles.

Por eso, es importante que como municipalidad presionemos, presionemos y presionemos sobre hacia dónde vamos.

Es importante también decirle a los vecinos que ya no vivimos en la comuna de los años 50 o 60. Ya estamos viviendo en Los Ángeles del siglo XXI.

Hay vecinos que viven a cuatro cuadras de la plaza y creen que viven en un barrio de la ciudad. Ellos viven en el centro y eso tiene cosas buenas, como que el avalúo se dispara, pero quizás ya no puede estacionar frente a su casa.

Hay que cambiar esa mirada y esa es nuestra responsabilidad como municipalidad para informar más a los vecinos.

Por eso, pensamos que en unos 10 años más, ojalá menos, el centro de la ciudad sea caminable, en que los autos lleguen a Ricardo Vicuña por el sur y Tucapel por el norte, y entre ambas sea peatonalizado. Con la avenida Ercilla, que sea para la locomoción colectiva y se tengan que caminar dos cuadras más.

Lo que pensamos con el Gobierno Regional es que necesitamos una movilización de mejor calidad, con buses más modernos, con frecuencia de viajes y ocupando energías renovables. ¿Por qué no buses eléctricos?

Tenemos que cuidar lo que tenemos, pero debemos hacer también los cambios necesarios para que este encanto de Los Ángeles no lo perdamos.

Estamos en un momento de inflexión: si vamos para arriba o para abajo.

En esa línea, siento que tenemos una posibilidad con el gobernador regional Rodrigo Díaz, con quien coincidimos en muchas miradas, y con un gobierno como el del Presidente electo Gabriel Boric. Es un tremendo desafío que, si lo tomamos bien, creo que a todos nosotros nos va a ir muy bien.

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