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Mentes brillantes

Marely Cuba: La científica que encontró su pasión en la Antártica chilena

La académica, que recibió el premio Ciencia Antártica en 2018, conversó con radio San Cristóbal y contó sobre su trayectoria profesional en Chile.


 Por Camila Celis

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Marely Cuba, doctora en Bioquímica, académica e investigadora de la UdeC, llegó desde Cuba a vivir a Chile para realizar distintas investigaciones enfocadas principalmente en las plantas del continente antártico.

En un nuevo capítulo de Mentes Brillantes: Mujeres de Ciencia del Biobío, la científica relató su trayectoria profesional y su pasión por las plantas.  

Contó que “desde niña me gustaron mucho las plantas y los insectos; recolectaba pupas y otras cosas más. Mi mamá decía que solía ser muy observadora y podía pasar horas mirando algo. Me dedicaba a observar y luego empezaba a preguntar. Siempre le recetaba a mi familia hierbas y té para cuando estaban enfermos. Fui creciendo con esa pasión. Pasé por muchas áreas, pero siempre me incliné por las ciencias naturales. Lo único que no me gustaba tanto fue la astronomía, pero porque no tenía quién me la enseñara”.

Estudió una carrera técnica asociada a los insectos y luego entró a la universidad a estudiar Biología. “La pasión por la Antártica aparece ligada a la pasión por las plantas. Empecé a trabajar con las plantas antárticas por la condición que tienen y por su historia. El conocimiento sobre esto puede resolver muchos problemas, por ejemplo, el cambio climático. La fascinación por el continente me ha hecho mantenerme en este tema”.

Respecto a su área de investigación, indicó que “mi tesis doctoral se realizó sobre una de las plantas vasculares que crecen en la Antártica. Luego llegué a la UdeC y empecé a trabajar en investigación para retomar con otras especies de plantas. En el 2008 ya adjudiqué mi primer proyecto. Otra cosa que me apasiona es la biotecnología. Dentro de muchas cosas que se pueden hacer está la técnica de cultivo de tejidos, lo que me ha servido mucho en mi formación. Mantengo la colección de plantas in vitro y se mantienen protegidas. La otra forma de mantenerlas es en cámaras donde se simulan condiciones óptimas y eso nos ha permitido desarrollar más investigaciones”.

En el año 2018 la profesional ganó el premio Ciencia Antártica, otorgado por el Instituto Antártico Chileno. “Esto me permitió publicar una serie de resultados que había acumulado. A principios del 2018 me llamaron para hacerme unas entrevistas y a finales de año me avisan que yo era una de las tres personas nominadas al premio, por ser una de las que más investigaciones realizó sobre la Antártica. Fue una sorpresa, pero simplemente siento que en ese momento me tocó a mí porque hay muchos hombres y mujeres con mucho mérito que hacen ciencia de muy buena calidad, pensando que la ciencia que se hace en la Antártica tiene un objetivo estratégico. Hay muchos investigadores que se merecen ese premio”.

Agregó que “el trabajo científico es de mucho rigor y de muchas horas. No es algo que se hace con una jornada de ocho horas; se requiere de mucha dedicación y entrega. Hay momentos difíciles en que uno se lo cuestiona, por ejemplo, trabajar los feriados en vez de estar con la familia, pero si te gusta, hay que enfrentarlo. Si uno en la vida comienza un proyecto y piensa que es difícil, mejor no lo tomes. Las pasiones hay que defenderlas. Si una niña quiere ser física, que lo sea. Todas las barreras se pueden romper con conocimiento”.

En relación a la brecha de género que existe en el área científica en Chile, expresó que “se han hecho cosas muy importantes, pero siempre hay que avanzar más. La brecha de genero está asociada a una cultura arraigada hace muchos años y no es suficiente con que se establezcan políticas o leyes: hay que establecer una educación, la cual parte desde nosotras, las mamás, hacia nuestros hijos e hijas, porque si desde pequeños les decimos ‘tú no debes limpiar, eso lo tiene que hacer tu hermana’, ya estamos estableciendo una diferencia. Estos paradigmas no se cambian con leyes, sino con educación desde la infancia. Creo que en eso falta avanzar, en romper una lámina de situaciones que no son visibles. De a poco debemos educar a los niños y niñas. Lo que uno hace profesionalmente no está dado en si es hombre o mujer, sino en las capacidades que tiene”.

El programa Mentes Brillantes: Mujeres de Ciencia del Biobío cuenta con el financiamiento del Fondo de Fomento Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y del Consejo Regional, y es emitido a través de radio San Cristóbal 97.5 FM, Facebook y Canal de YouTube de diario La Tribuna, los días martes y jueves a las 17:00 horas.

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