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El duro relato de un migrante que llegó a Los Ángeles: “Lo que complica acá son los documentos”

Desde la Diócesis angelina recordaron que “Jesucristo igual fue un migrante, ya que tuvo que huir a Egipto para que no lo mataran”.


 Por Patricio Gallegos

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El vicepresidente de la República, Rodrigo Delgado entregó detalles, durante la tarde de este miércoles, sobre las medidas que tomará el gobierno para ayudar a los migrantes que han ingresado al país con niños.

Delgado recalcó que existe “un compromiso único, un compromiso de administrar la realidad migratoria desde el primer periodo del Presidente Piñera”. También habló de una “crisis” de ingresos ilegales particularmente por Colchane y apuntó a la “dictadura” de Venezuela como causa.

“El año 2017 ingresaron a Chile, entre ciudadanos haitianos y venezolanos, cerca de 120 mil personas e ingresaban como turistas y cambiaban su estatus migratorio dentro de Chile. En lo que va de este año han ingresado de manera irregular, por pasos clandestinos, algo así como 25 mil personas”, recalcó durante el punto de prensa realizado en el Palacio de La Moneda.

Ante la situación migratoria que se está viviendo en el norte de Chile, diario La Tribuna, conversó con un joven de 20 años que llegó a la capital provincial y que vivió de cerca lo que pasó este fin de semana en ciudad de Iquique, (por motivos personales no se revelará su identidad).

Lo primero que señaló es que “uno entiende a la gente chilena sobre lo que está pasando, pero la verdad es que seguimos llegando, sigue saliendo gente de Venezuela, la situación económica está difícil, la verdad allá me tocaba buscar comida en la basura, entonces no es algo digno”.

“Yo me vine solo y acá lo poco que hago se lo envío a la familia, aunque sean cinco mil pesos que le mande a los míos en Venezuela pueden hacer algo, son seis dólares, entonces allá un kilo de carne vale dos dólares, un kilo de arroz vale un dólar cincuenta, pero lo malo de mi país es que uno gana un dólar al mes y con eso no se puede comer” explicó el joven venezolano.

Además, contó que él estuvo en Iquique, “me tocó dormir en las plazas, primero para entrar a los refugios te pedían tener el carnet de vacunación y no lo tenía, era complicado, pero después conversando bien con las personas que trabajan ahí me supieron ayudar y me atendieron bien, no me puedo quejar”.

Mientras conversábamos relató que una de las cosas que más les duele “son los insultos que a veces nos dicen en la calle, yo digo que es gente ignorante, no conoce la situación, al final todos somos seres humanos y lo que nos divide es una raya, una frontera, más nada y es muy fácil hablar, pero es difícil vivirlo”.

El ciudadano extranjero que se dedica a vender venditas, “parches-curitas” en el centro de Los Ángeles, manifestó que “pago una residencia diaria, que son $12.500, es demasiado dinero, entonces, en cualquier trabajo lo que te pagan es eso, pero uno tiene que comer, vestirse, mandar para mi familia”.

Ante la pregunta si le gustaría quedarse en Chile, fue tajante en manifestar que “claro que sí, hay demasiada buena economía, hay estabilidad para vivir, lo que complica acá son los documentos, el no tener papeles acá en Chile es muy difícil, la verdad no haces nada, imagínate que para conseguir un trabajo te piden papeles y para sacar tus papeles te piden obligatoriamente que tengas un trabajo, es una contradicción sabes, así es muy difícil surgir”.

DIÓCESIS EN LOS ÁNGELES

El padre Gustavo Valencia encargado de comunicaciones de la Diócesis Santa María de Los Ángeles, en conversación con diario La Tribuna señaló que “durante este fin de semana como pastoral fuimos a Iquique, la mayoría de la gente está indocumentada, algunos entraron irregularmente y habían hecho solo la autodenuncia”.

El párroco indicó que “con la gente que andábamos compramos algunas cosas para que comieran y nos preocupamos más de los niños la verdad, hacía frío porque estaban cerca de la playa, propio de ambiente costero, lo que más nos decían es que no tenían lugar para dormir”.

Además, el religioso explicó que la Pastoral Social Caritas en Los Ángeles está realizando una importante labor para atender a los inmigrantes que llegan a la capital de la provincia de Biobío, y donde de manera especial, la organización busca entregar los implementos básicos como hospedaje y alimentación, además de otorgar la atención de profesionales del área social y redes de apoyo, que permitan a los usuarios que lleguen a nuestra zona optar a un trabajo y arriendos.

Por último, el sacerdote angelino ante la consulta de qué le parece lo que se está viendo en Chile dijo que “nosotros los cristianos que seguimos a Jesucristo, hay que recordar que él igual fue migrante porque tuvo que irse a Egipto para que no lo mataran”.

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