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“No me faltaba absolutamente nada, solo tenía que disponer de paciencia y buen ánimo para superar el contagio”

Así describió una profesora de Mulchén su paso por una residencia sanitaria, tras padecer COVID-19. Un mes y 10 días duró su cuarentena, hasta que le dieron el alta médica


 Por Constanza Reyes

María Eugenia Benavente Silva para pie de foto

María Eugenia Benavente Silva, tiene 52 años, es profesora y reside en la comuna de Mulchén. Hasta ahora desconoce cómo se contagió de coronavirus, pero recuerda, claramente, que los síntomas fueron muy evidentes. El 29 de Abril comenzó con malestar, concurrió al médico, le hicieron el análisis correspondiente y el resultado fue positivo.

Personal de la Seremi de Salud concurrió a su casa para la entrevista de trazabilidad. “Le solicité si existía la posibilidad de hacer la cuarentena en otro lugar, para no contagiar a mi familia, y me concedieron un espacio en una residencia sanitaria. El primer lugar donde realicé cuarentena fue en el Hogar de la Madre Campesina”, recuerda.

Si bien allí estuvo atendida por enfermeros, durante todo el día, y compartió espacio sólo con un par de personas, el 12 de Mayo la trasladaron a Adveniat. “El lugar es maravilloso, porque tiene flores, zonas verdes, que hacen bien para la salud mental, además las habitaciones son pequeñas y con baño, las comidas muy bien cuidadas, estuvimos en un  buen lugar. Realmente el espacio era apto para poder transitar la cuarentena”, agradeció.

María Eugenia añadió que “la atención por parte del personal fue maravillosa, una enfermera nos hacia las compras, había muchos detalles humanos, de caridad de parte de ellas hacia nosotros, al igual que el médico, quien siempre me dijo que yo era una paciente de cuidado por mi asma bronquial”.

Tras su experiencia, la profesora estima que estos espacios “son más que necesarios, porque en la mayoría de las casas no hay dos baños, y el trabajo que implica estar con un contagiado es alto. No me faltaba absolutamente nada, solo tenía que disponer de paciencia y buen ánimo para poder superar el contagio, porque medicación no te pueden dar, es tu cuerpo, son tus defensas la que te tienen que defender y sanar”.

40 días estuvo María Eugenia Benavente Silva en cuarentena. Cada jornada quedó plasmada en una bitácora que escribió como terapia mientras padecía la enfermedad, de la cual quedó libre el 10 de Junio, luego que le hicieran el último examen PCR que tras dar negativo, le permitió el alta.

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