suscríbete al boletín diario

Noticias

Centro Cultural de Biobío: arte versus patrimonio

La suspensión de las obras a partir de un dictamen del Tribunal medioambiental de Valdivia, dejó un sinsabor en un equipo humano que trabaja todos los días silenciosamente para hacer arte, realizar actividades académicas para los habitantes de la provincia en un espacio que no tiene todas las comodidades que se necesitan.


 Por La Tribuna

27-07-2018_19-44-271__12.1

El centro de Los Ángeles está fracturado. Desde hace varios años se observan diversos edificios que pertenecen al casco antiguo de la ciudad en faenas de construcción y que rodean la Plaza de Armas, de las cuales la última que hizo noticia fue la que se está realizando en el ex-internado del Liceo de Hombres ubicado en calle Lautaro.

En estos momentos y de acuerdo a lo emanado desde el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia las obras se encuentran paralizadas a partir del viernes 13 de julio.

Según se explicó en el documento, "dicha paralización afectará única y exclusivamente a las obras que se desarrollan sobrepasando el volumen actual del edificio, así como aquellas obras que alteren las características arquitectónicas y de diseño de la fachada. Todas las obras que se desarrollen en el interior del edificio no están afectas por la presente orden”.

Esto se produjo luego de la visita de la ministra Sibel Villalobos de dicho tribunal el martes 10 de julio, para inspeccionar las obras que se estaban llevando a cabo en el lugar, de acuerdo a las diligencias impuestas por el mismo organismo por la demanda por daño ambiental presentó el Comité de Defensa Patrimonial de Los Ángeles (Codepala) contra la Municipalidad.

Con esta acción no tan sólo se paraliza la infraestructura, en algún sentido también se detiene el crecimiento cultural de Los Ángeles, ya que se aplaza el sueño de tener una estructura cómoda, digna y moderna para desarrollar los diversos talleres que dicta la Corporación Cultural en los que transitan más de 100 alumnos entre pintura, ballet, y teatro diariamente.

LA FUNCIÓN DEBE CONTINUAR

Eliana Lauro, directora de la Escuela de Teatro de Los Angeles, de nacionalidad argentina, aparece de pronto y con una gran energía nos recibe para mostrar la infraestructura que poseen actualmente para hacer las clases. Al entrar al pasillo inmediatamente todo cambia, colores, luz y el constante relato de la directora de teatro nos transporta a otro espacio.

“Cuando nosotros llegamos todo esto estaba muy abandonado, estaba muy sucio, lo primero que hicimos fue recuperar el pasillo los ventanales le hicimos una impermeabilización por que igual entraba agua, le pusimos nylon, rejas y telas para que quede bonito.

El piso también presentaba problemas, tenía agujeros. La sala que van a conocer ahora también…esta sala estaba abandonada nosotros la conocimos porque en la búsqueda de no tener espacios buscamos un lugar para trabajar una escenografía que era muy grande. Y ahí nos decidimos cuenta que cumplía con el espacio suficiente. Desde ahí comenzamos a trabajar duramente  para su recuperación ya que estaba lleno de palomas, ratas, mugre, hoyos en el suelo, grafitis y muchas otras cosas más, con el equipo trajimos una hidrolavadora para lavar el lugar”.

Eliana se mostró como una gestora entendida en la necesidad de adaptar el espacio en forma óptima. En esa sala casi no se siente estar dentro de un edificio de un poco menos de 150 años, al que ninguna institución se hiciera cargo de su mantención hasta hace 5 años.

“Cada vez que podemos nosotros le dedicamos tiempo y energía a tener este espacio más apto para las actividades que desarrollamos todas las semanas porque acá funciona la escuela en sus cuatro niveles, preescuela, los adolescentes en primer y segundo nivel, estudios de dramaturgia de movimiento y de historia del teatro. Así que todo eso se desarrolla acá, nosotros tenemos alrededor de 100 alumnos durante toda la semana” describió la dramaturga.

En medio de la conversación llega Felipe Marín, un joven de 26 años, que participa activamente de la Escuela de Teatro como estudiante.

“Tengo un grupo de amigos con los que ponemos en práctica los conocimientos que nos entregan acá, y ver cómo nos podemos desenvolver en el arte. Me gusta este espacio, me encanta estar acá”.

Lleva dos obras en el cuerpo, lo que para él es motivo de orgullo. “Sería bueno el centro cultural, abrirían más espacios más oportunidades, no tan sólo para el teatro sino para todas las disciplinas del arte que se realizan acá”.

Sin embargo, su opinión se divide “también entiendo el otro punto de la gente cuando también trata de defender lo patrimonial que hay entonces es un tema bien fuerte, pero al mismo tiempo pienso que hay que aprovechar el espacio porque si se está quedando así y no se va a ocupar…no sirve de nada un espacio que no se ocupe”.

Felipe manifiesta que la utilidad de las dos o tres salas habilitadas han servido mucho “lo que se hace en este pequeño pero significativo y cuidado espacio ha servido mucho al desarrollo de la ciudad, en este sentido Los Ángeles ha cambiado mucho a la realidad que se vivió hace unos años atrás y la Corporación ha ayudado mucho en eso”.

“LA CULTURA NO OCUPA LUGAR”

Aurelio Ponce de 78 años, es un adulto mayor que tiene un lugar especial en el desarrollo de las artes en la ciudad. Debido a su trayectoria, es que su opinión tiene mucha importancia a la que se agrega un valor, pues fue alumno del Liceo de Hombres cuando la institución educacional funcionaba en ese edificio.

“Yo me eduqué en el Liceo de Hombres, de hecho participé en la instancia en que se pintó el mural que se encuentra en el salón de actos del edificio, lo hicimos con nuestro profesor de arte el señor Bermedo, pinté los pies de un indiecito que tiene la pintura”. Sin embargo, a pesar de la importancia que tiene este lugar el escritor comenta que lo más relevante era la educación que allí se entregaba “yo me siento orgulloso de haberme educado allí ya que recibí el respeto a la autoridad, a la bandera y a otras tantas cosas que hoy en día la juventud no toma en serio”

Don Aurelio es alumno de la Escuela de Teatro, entre muchas de las actividades artísticas en las que participa por lo mismo se encuentra conectado con esta realidad “siempre he respetado el patrimonio, lo he querido defender”. No obstante, este artista de la tercera edad también se manifiesta consciente de la falta de espacio, más cómodo para realizar mejor el estudio “lo que tenemos es poco” afirmó, aunque también confiesa que el problema que existe actualmente se pudo haber evitado, planificándolo mejor”.

NO LOS PUEDEN TENER A TODOS

Desde la Corporación las voces se alzan para contar historias que tienen que ver con el trabajo que allí realizan, y también con el esfuerzo que han puesto en casa reforma de infraestructura.

Para resumir todas las opiniones y con un visión más crítica, La Tribuna Finde conversó con Daniela Corvalán. “Actualmente el espacio que ocupamos carece de dignidad en muchos momentos” comenta Daniela tras plantearle la consulta de cómo viven el día a día en el edificio que actualmente utiliza la Corporación, cómo realizan las tareas diseñadas, la programación de los talleres, a lo que ella respondió con absoluta certeza “el Plan de Gestión no se hizo en función de la infraestructura” por lo tanto la Corporación, el teatro y las escuelas siguen en su quehacer normal.

Lo que la coordinadora general destacó fue que “esto va a explotar” demarcando claramente la falta de espacio. “Estamos disfrazando salas multiuso todo el tiempo, necesitamos salas especializadas”.

Daniela describe que pasa por todas las sensaciones cuando se informa que otra vez se paralizan las obras “mira aunque el avance que presenta el futuro centro cultural es de un 51% es un gran anhelo poder contar con un espacio digno, cómodo confortable y que se ajuste a lo que necesitamos. Me pregunto de qué sirve un patrimonio si no se usa”.

En una franca conversación, la coordinadora, comenta que por falta de espacio han tenido que suspender proyectos, talleres, rechazar ofertas tanto así que tampoco pueden seguir haciendo presentaciones musicales por que la vibración de la última hizo que el techo comenzara a caerse.

La diseñadora industrial, a cargo de la Corporación por estos meses, se muestra esperanzada que la construcción avance para que pueda ser una realidad dentro de otro tiempo.

Igualmente, tras ser consultada por la posición de Codepala, declina referirse a ello y también comenta que no ha recibido solicitud de reunión de parte de ellos, pero que participan en las actividades culturales que organiza la Corporación.

VISIÓN EXTERNA

La construcción del Centro Cultural, no beneficia tan sólo a los artistas, sino también a todos los habitantes de la provincia. Además va a visibilizar la acción de las artes en Los Ángeles por lo tanto, la opinión no es tan sólo de los profesionales y artistas de la Corporación, sino también de todos los artistas.

Es así como se conversó con Mariela Belmar, reconocida gestora cultural, creadora y directora de la Agrupación de Perfiles y Siluetas quien comentó que “existe una tremenda falta de espacios para desarrollar cultura en la ciudad, por lo tanto, la paralización de las obras no son beneficiosas. Sin embargo, hay que ver en detalle qué ha pasado hasta el momento por que los acuerdos fueron trazados hace mucho tiempo”. Mariela planteó la necesidad de trasparentar lo que está pasando “es necesario que la Municipalidad informe lo que está pasando actualmente, como una forma de tranquilizar los ánimos y aclarar”.

Asimismo, nos contactamos con Marcelo Melo, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción de Los Ángeles, quienes, si bien es cierto no son parte fundamental de la paralización de las obras es una entidad esencial para el desarrollo de la provincia y el país “no es una situación aislada lo que está viviendo Los Ángeles, esto de paralizaciones de obras se está dando en distintas ciudades y distinta manera y por diferentes grupos e intereses. Entonces nosotros como cámara a nivel nacional hemos apuntado y hemos destacado lo que tiene que ver con la certeza jurídica”.

“Ahí en ese punto nos hemos detenido y hemos empezado a trabajar en ver que es lo que nos puede ayudar en estas certezas porque en el caso específico de Los Ángeles hay una entidad que está defendiendo un patrimonio (con sus razones), el ideal es que esto hubiese estado enmarcado dentro de lineamientos claros y específicos y definidos con tiempo en ese sentido la CCHC está trabajando con las urbes en una visión de ciudad que tiene que considerar muchos aspectos”.

Las opiniones vertidas acerca del tema coinciden con el respeto que merece el patrimonio de la ciudad pero también con la necesidad de construir espacios o terminar de reconstruir los espacios que ya están trabajando, porque la cultura en la ciudad no la construye la infraestructura, sino también las personas que se desarrollan mediante las escuelas artísticas.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes