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El jugador de Iberia que salvó del descenso a su equipo en 1973

El ex futbolista casi obtiene el ascenso a primera y además terminó salvando a los azulgrana en un último partido. El ahora comerciante envió un sentido mensaje de arenga a los jugadores actuales y contó anécdotas que incluyen un hecho histórico imborrable.


 Por La Tribuna

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Edmundo Enrique Valencia Paredes es un ex jugador de Iberia. Se inició como futbolista el año 1963 en el Club Deportes Los Ángeles, donde jugó hasta fines del año 68 y comienzos del 69, que es el momento en que llegó el equipo de Iberia a la capital de la provincia de Biobío.

Fueron siete jugadores los que pasaron de ese equipo del Club Deportes Los Ángeles al recientemente llegado conjunto azulgrana, quienes se sumaron a los jugadores que llegaron desde Puente Alto, Santiago, lugar que antes era sede del ahora equipo angelino.

Edmundo Valencia fue uno de esos siete jugadores que terminaron por disputar aquel primer campeonato de segunda división, en el cual terminaron en una honorable cuarta posición, mientras que el segundo año de Iberia en Los Ángeles estuvieron a un sólo punto de ser campeones, sobrepasados por el equipo de San Felipe, quien fue campeón de ese torneo de 1970. Sergio Cruzat era uno de los entrenadores de los iberianos.  

Durante los campeonatos de 1971 y 1972 el equipo no logró alcanzar el nivel de las campañas anteriores, y terminaron aquellos torneos en la medianía de la tabla, pero sería en el año 1973 en donde aquel Iberia se iba a encontrar en las mismas circunstancias en las que está ahora, en este campeonato 2017, en donde una derrota este domingo le puede dejar fuera del fútbol profesional.

UNA HAZAÑA DE ANTAÑO DESEADA EN LA ACTUALIDAD
En aquel partido de 1973 aparecería la figura de Valencia para salvar al equipo y ser el gran héroe que la ciudad necesitaba. Iberia se enfrentaba al conjunto de Lister Rossel de Linares, actual Deportes Linares, y requería de un triunfo para no descender al fútbol amateur. Una historia que sin duda rememora las sensaciones actuales sobre el conjunto azulgrana.

El cotejo comenzó muy difícil y con un equipo iberiano un tanto perdido en el campo de juego, mientras que los contrincantes de Linares comenzaban a mostrar sus armas y amenazaban el arco de los angelinos, quienes comenzaron a necesitar la inspiración de un jugador que les mostrara el camino a la salvación.

Fue entonces donde comenzaron los destellos de Valencia, quien con su velocidad habitual, empezó a ser el puntal de ataque en aquel encuentro. Su ímpetu, amor por la camiseta y frialdad ante el tenso momento que se estaba viviendo frente a más de cinco mil personas, le permitieron abrir la cuenta para Deportes Iberia, justo en el momento en que todo parecía gris.

Con el 1-0, los jugadores visitantes no frenaron su poder ofensivo, por lo que no bastaba la ventaja mínima. Es así como en otro golpe de inspiración, el puntero derecho local anotaría el segundo de su equipo y también personal, para dar tranquilidad y fluidez al juego de Iberia, quien terminó ganando el partido por 3 goles a 1, con lo que evitaron el temido y catastrófico descenso que hoy también amenaza a la capital de la provincia.
 

MENSAJE A LOS JUGADORES ACTUALES
El héroe de aquella jornada quiso enviar un mensaje a los actuales miembros del plantel: “Como ex jugador de Iberia es importante tratar de incentivar a estos jóvenes, a quienes quiero decirles que ellos tienen calidad y la confianza de todo un pueblo. Eliminaron a Colo Colo, a la U de Conce y por penales quedaron fuera de la Copa Chile frente a Wanderers. Deben jugar como contra todos esos equipos y seguro van a ganar”, sentenció.

“Tienen que creérsela y tienen que tener claro que son capaces, porque realmente lo son. Iberia tiene mucha importancia para Los Ángeles y sería una desgracia que no estemos en el fútbol profesional, porque sencillamente desapareceríamos del mapa, y en parte algo de nuestra ciudad también”, comentó a La Tribuna sobre el tenso momento futbolístico que se vive en la ciudad.

Además indicó que “se les pide siempre a los jugadores que jueguen por la camiseta y a veces vemos, incluso en la Selección chilena, que los futbolistas se preocupan mucho más por otras cosas que por lo importante que es la competencia deportiva. Cuando nosotros éramos jugadores de Iberia ni siquiera podían pagarnos los sueldos”.

“Alguna vez los dirigentes nos dijeron a nosotros mismos: ‘si necesitan mucho los sueldos, aquí tienen esta rifa para que la vayan a vender’, y nosotros teníamos que recorrer la ciudad para vender esta rifa, y aquellos que trabajábamos y éramos de la ciudad, preferíamos que lo que alcanzaba a juntarse fuera para los jugadores más jóvenes que venían de afuera y que no tenían a nadie para apoyarse acá en Los Ángeles”, comentó sobre las condiciones en las que se encontraban los futbolistas en esos años. “Aun así, nos moríamos por entrar a la cancha los fines de semana y defender nuestros colores”, remató.

SE JUGABA EN TODAS LAS POSICIONES DE LA CANCHA
Sobre sus primeras actuaciones en el club azulgrana, Edmundo Valencia dijo que empezó jugando los primeros partidos de puntero izquierdo. “Cuando uno era nuevo lo ponían en esa posición, así como el más malo iba al arco”, contó sonriendo el ex futbolista.

“Después fui tomando confianza y me afiancé como puntero derecho, posición en la que tuve mi mejor época como jugador”, dijo Valencia, agregando que entre sus características como futbolista, destacaba su velocidad, capacidad de desborde y habilidad para entrar en el área rival. Incluso llegó a jugar de medio centro, enganche y centro delantero.

“También cuando estábamos en el campeonato regional no había cambios, por lo que si se lesionaba el arquero tenía que ponerse al arco un jugador de campo, y yo era el segundo designado, aunque gracias a Dios nunca me tocó jugar de arquero”, comentó entre risas Valencia, puntualizando que “una vez en el estadio El Morro de Talcahuano, con las galerías llenas casi me tocó, pero mi compañero que estaba todo lesionado finalmente se paró y siguió jugando”.

DOS GOLES OLÍMPICOS EN SU CARRERA
Consultado por los mejores goles que convirtió en su carrera, Edmundo comentó que aparte de aquellos goles que salvaron a Iberia del descenso, el gol más bonito que convirtió fue en el mismo estadio de Los Ángeles frente a Fernández Vial, nada más ni nada menos que mediante un gol olímpico, que para aquellos que no lo sepan, es un gol marcado directamente desde el tiro de esquina, sin intervención alguna de ningún jugador antes que la pelota ingrese al arco.

De hecho, aquel no fue el único gol que el jugador anotaría de esta manera. Posteriormente repetiría esta misma anotación en el Estadio Carlos Dittborn de Arica, frente al equipo de Lota, en un encuentro en que integraba una selección local de la época.

 
OTRA ANÉCDOTA DE 1973: PARTIDO SUSPENDIDO POR GOLPE DE ESTADO
En otra de las historias de fútbol con las que cuenta Edmundo Valencia, contó que el mismo día en que ocurrió el golpe de Estado en la República de Chile, el equipo de Iberia se encontraba de visita en Santiago y justamente se hospedaba a escasas cuadras del palacio de La Moneda. Habían jugado contra Audax Italiano y se quedaron esperando en la capital el próximo partido en que debían enfrentar a San Antonio en la quinta región.

El mismo día 11 de Septiembre estaba pronosticado su viaje rumbo a San Antonio, pero entre las 7 y las 8 de la mañana comenzó a desarrollarse el hecho que todos conocemos. “Desde nuestras habitaciones podíamos escuchar las bombas y los aviones como pasaban por sobre nosotros. Eran grandes estruendos que ninguno de nosotros olvidaría nunca”, dijo Valencia sobre aquella mañana y el bombardeo al palacio de Gobierno por parte de las fuerzas armadas de Chile.

“Luego de eso estuvimos encerrados y sin comida. Fueron más de dos días sin comer antes que nos autorizaran a salir de Santiago. El camino a Los Ángeles era otra odisea, ya que nos detenían frecuentemente las fuerzas uniformadas, que nos revisaban en cada momento, aunque el hecho de que fuéramos un equipo de fútbol hacía que no fueran tan violentos con nosotros supongo”, recordó el jugador.
 

RECORRIDO FUTBOLÍSTICO Y ACTUALIDAD
Empezó en el fútbol a los 23 años en club Deportes Los Ángeles, que participaba en el campeonato regional, lo que los jugadores de la época explican que era casi más importante que la Segunda División del fútbol profesional. En ese torneo participaban Huachipato, Naval, Ñublense, Deportes Temuco y otros reconocidos clubes sureños de aquellos años.

Edmundo Valencia explicó a La Tribuna que “todos esos equipos lograron subir al fútbol profesional, pero nosotros no porque nos faltaba la infraestructura y eso es fundamental, es lo mismo que pasa hoy en el club Iberia”.

“Es por eso que los dirigentes de la época, de los cuales tengo muy buenos recuerdos, como Ítalo Zunino, Carlos Perelló y Manuel González; hicieron las gestiones para comprar a Iberia en alrededor de unos 80 mil escudos”, recordó el ex jugador sobre la llegada de Iberia a la ciudad.

Jugó hasta el año 1975 en Iberia. Siempre trabajó en el rubro con su tío que tenía una licorería en la ciudad, a él le pedía permiso para ir a entrenar cada día en las tardes y a eso terminó dedicándose hasta el día de hoy, siendo el dueño de la botillería El Racimo ubicada en Ercilla 356.

En su época de futbolista conoció a la destacada basquetbolista profesional angelina, Mónica Meza, con quien terminaría casado también hasta el día de hoy. A él le gustaba el básquetbol y terminó siendo entrenador de ese deporte y no de fútbol. Su esposa hoy es entrenadora de básquet en el colegio Saint George de Los Ángeles. 

 

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