Medio Ambiente

Astrónomos detectan señal de radio desde planeta ubicado a 63 años luz de la Tierra

El hallazgo corresponde a Beta Pictoris b, un gigante gaseoso ubicado a más de 63 años luz de la Tierra, cuyas emisiones permitirían medir por primera vez de forma directa el campo magnético de un exoplaneta.

Astrónomos detectan señal de radio desde planeta ubicado a 63 añoz luiz de la Tierra, La Tribuna
Astrónomos detectan señal de radio desde planeta ubicado a 63 añoz luiz de la Tierra / FUENTE: La Tribuna

Después de más de tres décadas de búsqueda, un equipo internacional de astrónomos logró detectar señales de radio que, según sus investigadores, proceden directamente de un exoplaneta. El hallazgo corresponde a Beta Pictoris b, un gigante gaseoso ubicado a poco más de 63 años luz de la Tierra.

El estudio fue liderado por Kevin Ortiz Ceballos, del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, y se basó en observaciones realizadas con el radiotelescopio MeerKAT, ubicado en Sudáfrica.

La señal captada no corresponde, eso sí, a un mensaje enviado por una civilización extraterrestre. Los investigadores creen que su origen estaría en auroras planetarias, un fenómeno similar al que ocurre en la Tierra y que también produce emisiones de radio en planetas como Júpiter.

En el caso de Beta Pictoris b, las partículas energéticas interactuarían con la atmósfera del planeta debido a la presencia de un potente campo magnético. Esa interacción generaría las emisiones detectadas por los radiotelescopios.

Las observaciones fueron realizadas durante cuatro sesiones entre 2025 y 2026. Los astrónomos identificaron una emisión persistente y varias ráfagas breves que presentaban una característica especialmente relevante: una marcada polarización circular, una señal compatible con un origen auroral.

Para determinar de dónde provenían exactamente las emisiones, el equipo utilizó cuásares extremadamente lejanos como puntos de referencia. Esta técnica permitió mejorar la precisión de las mediciones y atribuir la señal a Beta Pictoris b, descartando a su estrella y al cercano planeta Beta Pictoris c como posibles fuentes.

Un campo magnético miles de veces más intenso que el terrestre

Además de permitir identificar el origen de las emisiones, las ondas de radio entregaron información sobre el campo magnético del exoplaneta.

Las señales fueron registradas hasta los 3,5 gigahercios. A partir de ese límite, los investigadores estimaron que el campo magnético en la zona donde se producen las emisiones alcanza al menos 1.250 gauss.

La cifra da una idea de la enorme intensidad del fenómeno. El campo magnético terrestre es de aproximadamente medio gauss en su superficie, mientras que el de Júpiter también es considerablemente inferior al estimado para Beta Pictoris b.

Los investigadores advierten, además, que los 1.250 gauss corresponden a un valor mínimo y que el campo magnético del planeta podría ser todavía más intenso.

De confirmarse estos resultados, sería la primera medición directa de la intensidad del campo magnético de un exoplaneta.

Un planeta que gira cada pocas horas

Beta Pictoris b es un gigante gaseoso cuya masa se estima entre 10 y 12 veces la de Júpiter. Uno de sus rasgos más llamativos es su rápida rotación: completa una vuelta sobre su eje en aproximadamente ocho o nueve horas.

Esa velocidad podría desempeñar un papel importante en la generación de sus emisiones aurorales, aunque los investigadores también analizaron otras posibles fuentes de energía, como la interacción con el viento estelar o incluso la eventual presencia de una luna.

Los cálculos realizados por el equipo indican que estos mecanismos, por sí solos, no serían suficientes para explicar la potencia de las señales observadas.

El hallazgo también ayuda a explicar por qué las búsquedas anteriores no habían conseguido detectar emisiones provenientes de este planeta. En 2022, observaciones realizadas con el Very Large Array no encontraron señales y otro estudio efectuado en 2024 tampoco logró detectarlas.

Una de las diferencias estuvo en las frecuencias observadas. Mientras el estudio de 2024 se concentró entre 250 y 500 megahercios, las nuevas observaciones de MeerKAT abarcaron un rango mucho más amplio y elevado, entre 0,85 y 3,5 gigahercios.

Una nueva forma de estudiar mundos lejanos

El resultado abre una nueva posibilidad para estudiar exoplanetas que se encuentran a enormes distancias de la Tierra. Hasta ahora, conocer directamente la intensidad de sus campos magnéticos había sido una tarea prácticamente imposible.

Este tipo de mediciones podría entregar información sobre cómo interactúan estos mundos con sus estrellas y sobre la capacidad de sus atmósferas para resistir la acción del viento estelar.

Los campos magnéticos cumplen un papel importante en la protección de las atmósferas planetarias, por lo que su estudio también puede aportar antecedentes para comprender mejor las condiciones físicas de otros mundos.

El trabajo, sin embargo, todavía debe pasar por el proceso de revisión por pares, por lo que sus resultados deberán ser evaluados y contrastados por otros especialistas.

Mientras tanto, el equipo ya prepara nuevas observaciones. Los investigadores tienen identificados otros siete gigantes gaseosos ubicados en cinco sistemas cercanos que podrían ser estudiados mediante esta misma técnica.

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