Medio Ambiente

Sistema frontal traerá lluvias y viento tras las intensas heladas en Biobío

Las precipitaciones previstas para esta semana aportarían agua a la zona tras varios días de frío extremo, aunque no serían suficientes para revertir el déficit hídrico acumulado.

Maquinaria, MOP
Maquinaria / FUENTE: MOP

La región del Biobío enfrenta la llegada de un sistema frontal que afectará durante los próximos días con lluvias, viento e inestabilidad atmosférica en distintos puntos del territorio, en un contexto invernal donde las heladas se mantienen dentro de lo esperado, aunque la principal preocupación sigue siendo el déficit de precipitaciones acumuladas durante la temporada.

De acuerdo con la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), el evento contempla precipitaciones normales a moderadas en litoral, valle, precordillera y cordillera, además de viento moderado a fuerte en gran parte de la región, con rachas que podrían alcanzar los 60 kilómetros por hora en sectores expuestos. El sistema frontal se concentrará principalmente entre el martes y el jueves, con variaciones según la zona geográfica.

El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) advirtió que la probabilidad de remociones en masa es alta en la cordillera de la costa, precordillera y cordillera, moderada en el litoral y baja en el valle longitudinal, debido a la combinación de precipitaciones y suelos inestables en zonas de pendiente.

En este escenario, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) mantiene la Alerta Temprana Preventiva Regional por evento meteorológico desde el 5 de julio, medida que implica reforzar el monitoreo y la coordinación del sistema de emergencias en la región.

El director regional de Senapred, Alejandro Sandoval, precisó que la ciudadanía debe considerar las condiciones meteorológicas al momento de planificar sus actividades. "Llamamos a las personas a tener estos pronósticos meteorológicos en consideración al momento de planificar sus actividades y evitar así cualquier situación de riesgo. Estén preparados, es tarea de todos y todas", señaló.

AUTORIDADES REFUERZAN MONITOREO Y PLANES DE CONTINGENCIA

En paralelo, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) en la región del Biobío informó que "se encuentra desplegado y preparado para enfrentar este nuevo sistema frontal. Hemos activado de forma anticipada nuestros planes de contingencia y cuadrillas de emergencia en toda la región".

En materia de conectividad, la Dirección de Vialidad mantiene maquinaria pesada en rutas críticas, especialmente en sectores precordilleranos y cordilleranos, con el objetivo de responder ante eventuales cortes de caminos o interrupciones del tránsito.

Desde la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), en tanto, se desarrollan labores preventivas en cauces y sistemas de drenaje. "Nos encontramos monitoreando los puntos más críticos, ejecutando acciones preventivas como limpieza de cauces y colectores para evitar anegamientos y proteger a las comunidades aledañas a ríos y esteros", precisaron.

La Dirección General de Aguas (DGA) mantiene además un monitoreo permanente del comportamiento de los caudales a través de su red de 224 estaciones hidrométricas, lo que permite anticipar eventuales crecidas en ríos y esteros de la región.

SECTOR AGRÍCOLA ADVIERTE POR DÉFICIT HÍDRICO Y BAJO NIVEL DEL LAGO LAJA

Ante este frente meteorológico, el mundo agrícola observa con atención el comportamiento del invierno, marcado por heladas normales para la época, pero también por una creciente preocupación debido al déficit de precipitaciones acumuladas.

El presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío (Socabio), José Miguel Stegmeier, profundizó en que las bajas temperaturas cumplen un rol habitual en el desarrollo de los cultivos.

"Las bajas temperaturas en esta época son relativamente normales. Estamos en pleno invierno, así que las heladas corresponden a nuestras características climáticas de la zona y, en lo general, a pesar de los inconvenientes que trae el frío, son incluso necesarias para que nuestros huertos y cultivos acumulen las horas de frío necesarias que les permiten fructificar entregando todo su potencial productivo", señaló.

Sin embargo, precisó que la preocupación central está en la escasez de precipitaciones. "Lo que ahora más nos preocupa es que no hemos tenido las suficientes precipitaciones tanto de lluvias como de nieve. Estamos con un déficit muy agudo, que está significando, por ejemplo, que nuestro Lago Laja no se recupere", indicó.

Puntualizó que el embalse se mantiene en niveles mínimos. "Está con una reserva mínima que, de no nevar suficientemente, puede llegar a ser un problema mayor para enfrentar adecuadamente la próxima temporada de riego", sostuvo.

Finalmente, enfatizó la necesidad de una gestión adecuada del recurso hídrico. "En esto es muy importante insistir en el manejo operacional que hemos convenido en el resguardo de mantener aguas disponibles para ser utilizadas en el período estival", afirmó.

Con este escenario, el sistema frontal que afectará a la región del Biobío se proyecta como un evento de doble impacto: por una parte, puede generar complicaciones por viento, lluvias y remociones en masa; y por otra, representa una oportunidad parcial para aliviar el déficit hídrico acumulado en plena temporada invernal.




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